Hola de nuevo amigos y seguidores de mi blog. Hoy es diez de abril de 2026 y me voy en solitario a visitar un curioso y bonito lugar en la Comarca de Teruel, el Barranco de la Hoz y las pasarelas sobre el río Blanco (o de la Fuente del Berro),en el Cañón de los Arcos. Realizaré una ruta circular desde la población de Calomarde aunque existe una versión más «light» para el que no quiera caminar tanto que ya os explicaré.
COMO LLEGAR A CALOMARDE (TERUEL)
Como siempre os digo, desde mi ciudad natal, Zaragoza, tomo la A-23, autovía Mudéjar (Somport -Sagunto) que es la que utilizo para ir al Pirineo pero esta vez hacia el sur, en sentido contrario, dirección Teruel. Tendré que dirigirme a la localidad de Albarracín tomando la salida 124, que me conecta directamente con la carretera A-1512 y que me llevará hasta allí. Pasado Albarracín y tras unos 7 km, hay que tomar el desvío (Royuela – Terriente – Frías de Albarracín) por la A-1703 durante dos kilómetros y, por último, la A-1704 (desvío Calomarde) durante unos ocho kilómetros más.Estoy en la comarca de la Sierra de Albarracín.

DONDE APARCAR EN CALOMARDE
A la salida del pueblo, a mano izquierda, han habilitado una explanada como aparcamiento, pero también se puede aparcar junto al inicio de la ruta, a lo largo de la carretera si encontráis sitio, que es mi caso.


INICIO DE RUTA
Una vez ya me he preparado con todo lo necesario, inicio la caminata. No hay pérdida, entro por una pista asfaltada donde han colocado a mano izquierda una señal que indica la dirección para ir al Cañón de los Arcos (0.5 km). Son las 9:45 horas de esta estupenda mañana que aquí, en plena Sierra de Albarracín, y a 1.312 m sobre el nivel del mar, ha salido de momento bastante fresca.


A mi izquierda según avanzo queda el río Blanco (o de la Fuente del Berro). En su orilla crecen una gran cantidad de almendros o tal vez cerezos en flor, lo que le da un aspecto francamente bonito. No hay nadie por aquí, así que la sensación de tranquilidad es total, que es lo que también se viene buscando cuando haces estas salidas,desconectar de la gran ciudad.

Al poco de caminar, abandono el asfalto y entro en una amplia pista de tierra jalonada por farolas en uno de sus márgenes, y a mi derecha, junto a un muro de piedra aparece un pequeño cartel que indica la ruta del Barranco de la Hoz. Estos primeros tramos están «semi-urbanizados» lo que me da que pensar que están concebidos a modo de zona de esparcimiento para los vecinos del pueblo.



EL MORICACHO
Sigo avanzando por la amplia pista, y a la izquierda, arriba, veo una roca alargada que sobresale de la pared a semejanza de un «pequeño mallo» o monolito que el viento y el agua han esculpido durante milenios.Lo llaman el Moricacho.
Está compuesto de roca caliza y se formó por la disolución de carbonatos y la intensa erosión kárstica en el Cañón de los Arcos de Calomarde. Esta imponente estructura se encuentra sobre sedimentos del Jurásico. La cima está a 1.337 metros sobre el nivel del mar y mide 70 m de altura desde la base del río.

Cerca de la pared de roca que sostiene el Moricacho, puedo ver dos grandes huecos horadados en la base de la montaña.Uno de ellos, el de la derecha, permite entrar en una cueva que realmente es un túnel que la atraviesa y permite contemplar lo que hay al otro lado.En las proximidades han colocado un par de mesas de madera con sus respectivos bancos y algún columpio para los críos. Veo un poste con las indicaciones de PR-TE 2.(Sendero de pequeño recorrido Teruel 2).


Sigo caminando con el río Blanco (o de la Fuente del Berro) a mi izquierda. En alguno de sus tramos brota abundante vegetación,una especie de juncos. A mi derecha, sobre la roca, veo pintados los colores de los senderos de pequeño recorrido blanco y amarillo y bajo éstos, los de sendero local, en tono verde.

LA PRESA DE LOS AHOGADOS
Tras unos pocos metros, aparece una especie de pequeña presa que en su origen se construyó para retener agua del río que servía para mover un molino. Esta presa recibe el nombre de «Los Ahogados» por un trágico suceso que ocurrió unos años más tarde.


En este punto la pista asciende suavemente. Es un buen momento para echar la vista hacia atrás y apreciar en su totalidad el Moricacho, que fue ascendido por primera vez en el año 1.994.

Tras pasar la presa y a mano derecha en la roca, se colocó una placa de cerámica por iniciativa de familiares y vecinos del pueblo en la que se puede leer lo siguiente: «DEDICADO A Joaquín Lozano (El Molinero) y a Pedro Lahuerta, ahogados aquí al atravesar el río tras una tormenta, la yegua se salvó. Sucedió el 17 – agosto – 1876 (hora 15,30)».

Lo que ocurrió aquel fatídico día 17 de agosto de 1876 es que el molinero local (Joaquín Lozano) y otro vecino (Pedro Lahuerta) que iban de regreso a sus quehaceres habituales, intentaron cruzar el río junto a una yegua durante una fuerte tormenta. Por desgracia una riada los arrastró y fallecieron ahogados, aunque la yegua logró sobrevivir.


Continúo la marcha y cada vez me voy adentrando más en el Barranco de la Hoz. Geológicamente, sus paredes combinan sedimentos tabulares del Triásico (facies Buntsandstein) y del Jurásico (calizas y dolomías).Esta alternancia estratigráfica tabular y horizontal permitió que el agua erosionara fácilmente, generando tramos estrechos (hoz) y el Cañón de los Arcos.



PRIMERA BIFURCACIÓN
Ahora me encuentro con una bifurcación en el camino y hay que tomar una decisión. O marcho recto por el PR-TE 2 (sendero de pequeño recorrido – Teruel 2) hacia Frías de Albarracín/ Molino de Enmedio, o cruzo por unas piedras el río y tiro hacia la izquierda por el SL-TE 40(sendero local – Teruel 40) Puente de la Toba/Frías de Albarracín.
Vamos a ver, os comento. Aquí según lo que hagamos la excursión será de una manera o de otra, incluso me atrevería a decir que muy diferente. Si sigo recto, caminaré un rato por el PR-TE 2 y por el SL-TE 40 que comparten un tramo hasta que se vuelven a separar definitivamente. Si me voy hacia la izquierda cruzando por las piedras el río, iré únicamente por el SL-TE 40, pero yo no lo aconsejo, puesto que lo lógico es volver por ahí en dirección contraria al acabar la circular, sea en versión larga o corta. Esto último lo entenderéis a medida que os vaya explicando.

Una vez que decido seguir hacia adelante todo recto, voy viendo como en la roca aparecen las pintadas blancas y amarillas de los senderos de pequeño recorrido, lo que me indica que voy por el PR-TE 2.

Poco a poco noto que voy ganando altura respecto al río. No tengo más que seguir el sendero que por otra parte aquí aparece claro.

Voy ascendiendo y aunque el suelo está muy marcado, no está de más fijarse en las posibles indicaciones que aparecen por el camino.


Una vez alcanzo el poste, confirmo de nuevo que voy por el PR-TE 2, pero también por el SL-TE 40, el sendero local que comparte un tramo con el primero y que se identifica por la banda blanca sobre verde y que también han pintado sobre el poste.

A modo de recordatorio deciros que hay tres tipos de senderos; los de gran recorrido (GR) identificados con bandas blancas y rojas y que tienen una longitud de más de 50 km, por lo que suelen dividirse en varias etapas; los de pequeño recorrido (PR) marcados en blanco y amarillo, con una distancia que oscila entre los 10 y 50 km, y finalmente los senderos locales (SL) con los colores blanco y verde y que no superan los 10 km de longitud.
GANANDO ALTURA SOBRE EL CAÑÓN
Cada vez gano más altura sobre el cañón del río Blanco. En la foto de debajo, y en una mirada hacia atrás, os enseño la senda por la que voy ascendiendo y con la flecha amarilla os marco la zona más baja, de donde vengo.

La verdad es que me alegro de haber escogido esta ruta de subida puesto que es mucho más aérea y divertida, y me permite tener una visión en altura de este curioso paraje. Eso sí, sobra decir que si no tienes un mínimo de experiencia en montaña o sufres de algo de vértigo, igual no es la más recomendable.
Si te animas, decirte que no hay pasos técnicos ni peligrosos y que se recorre tranquilamente. Sólo hay que ir cuidando donde pisas, pero esto es obvio siempre que se sale a realizar cualquier actividad en la naturaleza.

Desde aquí, bien abajo sobre el río, veo un puente y algunas pasarelas. Es el SL-TE 40 que recorreré a la vuelta.


En algunos tramos han colocado unos postes metálicos con unas cadenas a las que te puedes agarrar en caso de necesidad.

Sigo avanzando y el sendero va bordeando los cortados sobre el cañón del río Blanco. Si estás acostumbrado a caminar por este tipo de terreno, algo aéreo, lo disfrutarás. La foto que pongo debajo parece peor de lo que es, aunque si es algo expuesto, no presenta dificultad, pero eso sí, cuidado al progresar, id atentos.


Una vez que he superado este primer tramo algo aéreo, aparecen de nuevo en la roca las señales de PR y SL. Las sigo. Si todo va bien, tengo que llegar al collado que se ve a lo lejos en el horizonte y que os marco con la flecha negra en la foto.

SEGUNDA BIFURCACIÓN
¿Os acordáis cuando antes os decía que llegaría el momento de decidir si abandonar definitivamente el SL-TE 40?. Pues ahora hay de elegir. O voy hacia el Puente de la Toba y Frías de Albarracín por el SL-TE 40, o voy hacia el Molino de Enmedio y Frías de Albarracín por el PR-TE 2 pasando antes por el Molino de las Pisadas.
Si queremos hacer la circular, depende del que elijamos supondrá realizarla en un sentido o en otro. Si vamos por el SL-TE 40 llegaremos antes a la zona de las pasarelas y luego volveremos por la parte alta del desfiladero, o también podemos volver bordeando el río, si por el contrario vamos por el PR- TE 2, visitaremos primero la zona alta y llegaremos hasta el Molino de las Pisadas y luego pasando por el Molino de Enmedio llegaremos a las pasarelas, que es lo que hoy voy a hacer yo.
Incluso hay una versión corta o más «light» de la caminata si no queréis recorrer la circular completa, id por el SL-TE 40 que os llevará pronto a dichas pasarelas en el cañón de los Arcos y una vez visitadas se puede retroceder y volver directamente hacia Calomarde.
Así que siguiendo el PR- TE 2, el sendero me lleva a una zona elevada, donde en un hueco de la roca han colocado un banco de madera. En las proximidades hay un poste con las indicaciones tanto para ir al Puente de la Toba, hacia el Molino de Enmedio y también para volver a Calomarde.

En otra foto que hago de nuevo hacia la parte baja del cañón y que os pongo debajo, veo un sendero y un puente metálico que cruza el río. Ese puente lo recorreré a la vuelta, haciendo el SL-TE 40.

Pero de todas formas, como voy bien de tiempo y tengo curiosidad, voy a bajar hacia el río un tramo por el SL-TE 40.

Ya lo intuyo. Siguiendo el río y sus pequeñas cascadas, este sendero me permitirá llegar antes a visitar la zona más «espectacular» del recorrido, la mayoría de las pasarelas. Pero como yo quiero hacer la circular vuelvo sobre mis pasos y subo hasta la zona del banco de madera y los carteles de dirección.

En la foto de debajo os pongo en color rojo el sendero que acabo de bajar y que voy otra vez a subir. Y en amarillo, el que voy a tomar una vez allí y que va en ascenso. En realidad este pequeño tramo en rojo sirve para conectar este punto con el camino que luego utilizaré para la vuelta y también si se viene desde las pasarelas para regresar a Calomarde por la parte de arriba.

Una vez he vuelto sobre mis pasos, comienzo a ascender la ladera por el PR-TE 2. En un pequeño tramo me encuentro con unos escalones naturales en la piedra que por su altura y anchura me obligan a echar puntualmente las manos para ayudarme a subirlos, pero poco más.


Ahora ya desde aquí el sendero está muy marcado (como en casi toda la ruta) y veo que me irá llevando entre pinos aislados hacia la parte más alta del barranco de la Hoz, hasta el pequeño collado del que os hablaba antes.





LLEGADA AL COLLADO
Son las 10:45 de la mañana cuando llego al pequeño collado. Allí veo un poste indicativo con los colores del PR-TE 2 pero también del SL-TE 40. Me sorprende puesto que yo pensé que ya había abandonado este último sendero definitivamente. Hace poco que han ampliado el recorrido del SL-TE 40 convirtiéndolo también en una circular, tal vez sea por esto.
De todas formas en la montaña siempre hay que fijarse en las indicaciones. Sobre una piedra, junto a la senda que baja por la izquierda, han pintado una X con los colores de la PR-TE 2 lo que significa que ese sendero no va por ahí, así que sigo mi camino por la derecha.



A mi izquierda veo, en el paisaje lejano,un desfiladero. Con el zoom lo fotografío. Me pregunto si será parte de la ruta que voy a visitar: las pasarelas sobre el río Blanco en el cañón de los Arcos.

Y DE REPENTE: UNA SORPRESA
No hago más que quitar la vista de este lejano desfiladero, y también por mi izquierda abajo, veo algo que se mueve entre los árboles. Enseguida me doy cuenta que son unos cuantos animales parecidos a los rebecos o sarrios,quizás una familia entera, que van desplazándose de un lado a otro por el bosque. Pero por esta zona no habitan éstos de forma natural sino que son más propios del Pirineo, así que aunque tienen un aspecto similar tienen que ser cabras montesas.
La cabra montés (Capra pyrenaica) aunque especie diferente a los sarrios, comparten la misma subfamilia y su gran agilidad para moverse por terrenos rocosos y escarpados además se sabe que se ha asentado y expandido con éxito en el sistema ibérico turolense. Antes de que salgan de mi campo de visión aprovecho para hacerles unas cuantas fotos que os pongo debajo.







OTRO ENCUENTRO… ALGO INQUIETANTE
Continúo descendiendo hacia el río con mi próximo objetivo en mente, que será el Molino de las Pisadas. Otra sorpresa me espera, pero no muy apetecible la verdad.

Cuando ya casi estoy abajo, a mi izquierda también, y muy próximo a la senda, veo un campo en el hay tres toros pastando tranquilamente. Me sorprende que estén aquí, sueltos tan próximos al camino. A decir verdad, me da cierto reparo pasar tan cerca de ellos. Incluso pienso que si la senda va hacia la izquierda, por el campo en el que están, me voy a pensar el continuar.

Siempre se ha dicho que a los animales en la naturaleza hay que dejarles una distancia prudencial y una vía de escape. Pero estos no son vacas. Igual no hacen nada, pero tenerlos tan cerca y nada menos que tres,impresiona.Así que sigo avanzando por la senda tranquilamente y me voy alejando de ellos sin mucho alboroto.

Como anécdota deciros que más tarde, hablando con otros senderistas que me encontré y comentando lo de los toros, me confirmaron que sabían que más de uno se dió la vuelta y no continuó con la caminata por miedo a pasar tan próximo a los astados.
HACIA EL MOLINO DE LAS PISADAS
Algo más alejado de los toros, voy buscando el camino hacia el molino. Tengo que ir fijándome en las señales. Lo primero que veo es un poste. El senderillo que acabo de dejar se va convirtiendo por momentos en una pista forestal.Por eso es importante fijarse en cualquier indicio que nos confirme que vamos por el buen camino.
Nada más comenzar, a mi izquierda, un postecillo de señales. Este poste puede crear algo de confusión porque no está exactamente en el margen del camino, sino que queda un poco metido a la izquierda. Incluso hay un pequeño inicio de senderillo que llega hasta él. No hay que ir por ahí. Estoy seguro que más de uno se ha despistado. Hay que continuar recto.

Ahora ya sí que el sendero tiene dimensiones de pista forestal. Lo mismo que antes os digo. Buscad señales que os indiquen por donde ir, hay postes y pintadas en rocas y árboles, sólo hay que ir algo atentos.


Esta pista me lleva hacia un grupo de árboles. Parece que me voy a internar en un bosque.

Y efectivamente así es. Sigo fijándome en cualquier señal que confirme que voy bien encaminado.


Siempre veo los colores del PR-TE 2 y curiosamente también los del SL-TE 40. Creo definitivamente que desde que han hecho circular también este último, han añadido el color verde al blanco y amarillo en todos los lugares donde están pintados.

PRIMERA «PASARELA«
Son las 11:07 cuando después de atravesar el bosque siempre con el río a mi izquierda, me encuentro con una pasarela metálica que «trepa» por una gran roca a mi derecha y que luego tras un giro desciende.Es la primera de estas estructuras sobre la que tengo que caminar hoy, pero no será la última. Me esperan muchas más en esta caminata.


Cuando termino de bajar la pasarela, sigo recto. En la foto de debajo, se ve, en un vistazo hacia atrás, la pasarela y el camino que voy haciendo hacia el Molino de las Pisadas.


Llego al poste de señales.Indicaciones hacia el Molino de las Pisadas (1 minuto – 100 m), Frías de Albarracín, (1,5 horas – 4,5 km ), Calomarde por el PR-TE 2 (1,15 horas – 3,5 km) y curiosamente anuncian una tirolina gigante por el SL-TE 40, Barranco de la Hoz (50 m y 3,5 km).

Las señales dicen que el Molino de las Pisadas está a un minuto. Yo no veo nada, pero tengo que estar en la zona, así que sigo recto, seguro que aparece por algún lado. Lo que sí veo es otro postecillo de sendero. Esta vez sólo indica el PR-TE 2. Tiene que ser el camino para ir a Frías de Albarracín, una opción si se quiere añadir otra hora y media más al recorrido, pero también hay que contar con ella para la vuelta. Yo ya me quedaré en la zona del Molino de las Pisadas y luego iré a buscar la zona más famosa, las pasarelas.

LLEGADA AL MOLINO DE LAS PISADAS
Sin camino definido, llego a una zona de prados donde aparecen varias estructuras en estado ruinoso.Corresponden a lo que fue un molino hidráulico y una tejería. También veo un cartel explicativo, pero está tan deteriorado que no se lee apenas nada.



Ya que estoy por aquí voy a curiosear un poco e inspeccionar el entorno a ver que veo.




LA LEYENDA DEL MOLINO DE LAS PISADAS: DINOSAURIOS, UN PASTOR Y EL DIABLO
Este nombre tan curioso «de las pisadas» proviene de una leyenda local. Se cuenta que el nombre se debe a la presencia de unas huellas de dinosaurios que se encuentran en la zona y que se entrelazan con relato popular sobre un pastor, un bosque y el mismo diablo.
Todos los días, un pastor de la zona, caminaba con sus ovejas y se encontraba con un bosque donde se decía habitaba el diablo que con la intención de asustar al pastor intentaba bloquear su camino o tentarlo con diversas artimañas dentro del bosque. Las huellas, que hoy sabemos corresponden a icnitas de dinosaurios, se interpretaban en la imaginación popular como pisadas de aquellas criaturas infernales. El molino se construyó en las proximidades.

La historia cuenta que el pastor, a pesar de los intentos del diablo por asustarlo se mantenía firme gracias a su profunda devoción y a la tranquilidad que le transmitía el entorno natural, viendo aquellas supuestas huellas como parte de la maravilla de la creación de Dios, por lo que el miedo no pudo con él.
Una vez inspeccionado todo, dejo ya esta zona. No he visto ninguna huella de dinosaurio, pero si alguna vez vuelvo por aquí estaría bien intentar encontrarlas. Dónde si que hay Icnitas del Jurásico-Cretácico en abundancia por si os interesa el tema, es en el yacimiento de El Castellar (Teruel) a 40 km de Teruel, en la comarca de Júdar – Javalambre.
HACIA EL MOLINO DE ENMEDIO
Ahora dejo el Molino de las Pisadas y me dirijo hacia el Molino de Enmedio. Para ello debo cruzar el río Blanco por otra pasarela y girar hacia la izquierda, siguiendo el curso del río.

Ya en el otro lado del río, a mi izquierda veo la primera pasarela por la que he caminado antes y que ayuda a salvar la gran pared de roca.Sigo recto internándome en un bonito bosque.



En un momento determinado, y en una zona dispersa de árboles, el sendero sube un poco hacia la derecha,en la ladera, para luego seguir paralelo al río.




EN LA ZONA DEL MOLINO DE ENMEDIO
Al rato llego a la zona que llaman del Molino de Enmedio. Yo no veo ningún molino, pero supongo que habría en tiempos alguno aquí. Lo que sí veo es gente.En ningún momento hasta ahora me había topado con nadie. Supongo que todos los que veo son los que cogieron el camino más corto hacia el Puente de la Toba, desde aquel desvío que os contaba antes junto a un banco de madera.

En esta zona han colocado un panel explicativo y postes de dirección. Y aquí es cuando surge la conversación de los toros con una pareja de senderistas.El panel nos dice como ir al Puente de la Toba sobre el río Blanco por el ¿SL-TE 40.1?. Parece que el SL-TE 40 ahora tiene una versión punto uno.

Ahora desde aquí sigo avanzando por el bosque paralelo al río por el SL-TE 40.1 tal y como he leído en el panel por estos parajes muy tranquilos y apacibles.



LAS PRIMERAS PASARELAS DEL CAÑÓN DE LOS ARCOS
Son las 11:45 horas de esta estupenda mañana cuando avisto a lo lejos una primera pasarela que se interna en el Cañón de los Arcos. Ahora tengo por delante unos 900 metros de pasarelas, puentes y cuevas, la parte más espectacular del recorrido y por lo que realmente me he acercado a esta zona de Teruel. Llego a su altura y echo la vista atrás. Os pongo las fotos para que os hagáis una idea.



Qué bonito es esto.Con el río bajo mis pies, de un espectacular color azul y verde esmeralda, voy progresando por la pasarela que sigue el contorno de la pared de rocosa. Con el trípode, que para eso lo he traído, me hago una foto lo mejor que puedo, porque el suelo de la pasarela tiene rejilla, y las patas se quieren colar por ella. No es fácil.


En algún tramo, las pasarelas terminan y tengo que progresar por la orilla, siguiendo el sendero. Me encuentro con alguna cuesta, pero han colocado unos troncos a modo de escalones para facilitar la subida.

De nuevo el sendero baja hacia una zona de pasarelas. Es un trayecto muy entretenido, marchando sobre la orilla del río Blanco cuando se puede, y cuando no, las pasarelas clavadas a la roca te permiten progresar.

Ahora el camino cruza al otro margen del río por un puente.Supongo que donde hay hueco para hacer sendero lo han aprovechado y por eso se van alternando las orillas. En este tramo la distancia de las pasarelas al cauce del río es poca, así que los que tengan algo de vértigo tampoco deberían pasarlo mal.



Mientras sigo la senda, a mi derecha el río forma bonitos y apacibles pequeños saltos de agua colonizados por abundante vegetación.Se está bien por aquí.



De nuevo aparece otro puente que me cambia de orilla en una alternancia que viene marcada por la orografía del terreno.


PASARELAS SOBRE EL RÍO BLANCO: EL TRAMO MÁS AÉREO
Son las 12:10 horas cuando de nuevo una pasarela puente me cruza a la otra orilla para progresar directamente por la senda que discurre por la pared de roca. Aquí el camino es más aéreo, y el patio hasta el río es mayor. No implica peligro alguno, pero claro, sobra decir que hay que ir con cuidado. En la descripción de la dificultad de esta ruta la he catalogado como fácil plus (+) porque al existir estos tramos aéreos tanto al principio de la ruta como ahora, exige un cierto grado de atención y si se tiene vértigo pues tal vez no sea lo más recomendable.


Aquí de nuevo aparece algo de gente, lo que me viene de perlas para hacer una foto del sendero y que os hagáis una idea de la «dimensión humana» del camino. De nuevo aparecen los estratos tabulares del Triásico (facies Buntsandstein).


El sendero cada vez es más aéreo.Me recuerda un poco a las fajas que estoy acostumbrado a recorrer por el Pirineo. A mi derecha hay una caída directa al lecho del río que está a una considerable altura. Pero tranquilos, aunque este tramo es más expuesto, está acondicionado con cadenas donde agarrarse, postes con cadenas también a modo de barandilla y alguna pasarela metálica en las zonas donde el camino desaparece, así que no hay dificultad alguna ni paso comprometido.




Sigo caminando por esta «faja» rodeado de las paredes de roca. Todos los estratos que los plegamientos retorcieron así como los estratos tabulares del Triásico (facies Buntsandstein) han sido puestos al descubierto por la acción del río Blanco en su concienzuda labor al excavar el cañón.



Ahora las pasarelas van descendiendo de nuevo hacia el cauce del río hasta convertirse en sendero bien acondicionado con barandillas de cadenas para luego otra vez en puente para cruzar a la otra orilla.

Desde el puente que ahora estoy cruzando, hago una foto del cañón que voy atravesando. Una pequeña cascada que no veía desde el sendero aparece bien encajonada entre las paredes de roca.





Pero pronto abandono el sendero a la altura del cauce. Hay que superar una gran pared de roca que se salva con una larga escalera metálica que me llevará ya a la parte más cerrada y profunda del cañón y tal vez la más espectacular.

METIDOS DE LLENO EN EL CAÑÓN DE LOS ARCOS: UN TRAMO QUE NO DEJA INDIFERENTE
Cuando salgo de la larga escalera, la visión no podía ser más espectacular.Al frente veo como las paredes de roca casi se juntan y lo que parece un túnel por el que hay que entrar.

Antes de dejar el sendero y pasar a las pasarelas, me encuentro con un par de senderistas que vienen en sentido contrario. Me vienen fenomenal para pedirles por favor que me hagan una foto desde el camino en este tramo pues yo no la podría hacer por la distancia.Yo les correspondo con otra foto a ellos y todos contentos.


Si no habéis recorrido otras pasarelas, como por ejemplo las de Alquézar o las de Panticosa en el Pirineo, éstas os impresionarán, y si ya habéis visitado otras antes, tampoco os dejarán indiferentes, pues cada una tiene lo suyo y éste es un lugar que merece la pena conocer.

Es curioso pensar que sin la intervención del hombre, aquí nadie hubiera puesto un pie, como pasaba antes de 2015. No sé por qué me da por pensar si las pasarelas están a suficiente altura en caso de crecida del río. Imagino que sí, que habrán hecho sus cálculos, porque ahora el río Blanco parece muy manso, pero cuando baje con fuerza por efecto de las tormentas, o baje riada, me lo imagino más bravo y caudaloso.

LLEGADA A LA ZONA DEL PUENTE DE LA TOBA
Voy avanzando y cada vez el Cañón de los Arcos en este Barranco de la Hoz,se estrecha más. Aquí el río Blanco está totalmente encajonado y el agua presenta un color verde turquesa muy bonito. La zona es sombría y espectacular.


A veces hay que tener cuidado con las paredes de roca que sobresalen un poco e invaden levemente la pasarela.También en algún momento, cerca del Puente de la Toba, hay que agachar la cabeza o te darás un golpe. Casi parece que pudiera tocarse la pared de al lado con la mano.

El Puente de la Toba debe su nombre a la roca de toba o travertino, un tipo de piedra caliza muy porosa que se forma por la precipitación de minerales en aguas con alto contenido de carbonatos. El río Blanco ha ido creando estas formas a lo largo del tiempo, dando lugar a este puente natural tan característico del paisaje.






FIN DE LAS PASARELAS: REGRESO HACIA CALOMARDE
Ya he pasado este bonito desfiladero y ahora tengo que volver a Calomarde y al coche. Pero no lo haré por el camino de la ida, sino por otro que va pegado al río en su margen derecha y del que he ido viendo tramos cuando iba por las alturas del Barranco de la Hoz hacia el collado. Al fin y al cabo, lo que voy a hacer es completar una circular de aproximadamente 7 km.


Sigo bordeando el río Blanco. La senda sube por un estrato tabular (de nuevo los estratos tabulares del Triásico ,facies Buntsandstein) con el río a su derecha.


Son las 13:00 horas, cuando llego a la zona donde el camino, un tramo del SL-TE 40 que baja de la intersección junto al anticlinal y el banco de madera, se une al SL-TE 40.1 por el que volveré a Calomarde.

Supongo que a estas alturas de esta extensa entrada y si habéis leído con atención las explicaciones, os habréis dado cuenta de que si yo en vez de seguir hacia el collado por la PR-TE 2 y el SL-TE 40, hubiera cogido en sentido contrario al que ahora voy la senda desde la que acabo de dejar atrás el Puente de la Toba, hubiera llegado a las pasarelas mucho antes. Esto es una versión corta de la caminata, porque se puede llegar, ver, y volver por donde se ha venido, en vez de hacer una circular.
Ahora pasaré cerca de un puente metálico que también vi esta mañana.A la izquierda, arriba, está la cueva de Las Albardas a la que me voy a acercar.Desde el puente hago una foto del río Blanco, bien encajonado y bien abajo entre las paredes de roca.


Sigo completando la circular y voy pegado a la roca. Cadenas clavadas a la misma me dan opción de agarrarme para más seguridad ya que el tramo es algo expuesto.

Sigo bajando y ahora con decisión una escalera metálica me pone casi a la altura del cauce.


Y de nuevo más pasarelas. Posiblemente sean las últimas ya de esta bonita circular. Voy por la pared de mi izquierda.


Otro puente me devuelve a la margen derecha del río Blanco. Desde luego la vuelta es entretenida y se hace amena con tanto cambio de margen y pasarelas.


Tengo que estar ya cerca de la primera intersección para coger el camino de vuelta a Calomarde.


LLEGADA A LA PRIMERA INTERSECCIÓN DE INICIO DE RUTA
A las 13:20 horas llego a la primera intersección. Estoy volviendo en sentido contrario al que hubiera tomado esta mañana de haber querido cruzar el río y venir por aquí.

Ahora sólo tengo que cruzar el río por las piedras que también vi esta mañana y que dejé a mi izquierda.

Pero de nuevo una puntualización. Si en vez de llegar hasta el banco de madera y el anticlinal en la segunda intersección,me hubiera metido por aquí directamente, cruzando el río por las piedras, también hubiera llegado al Puente de la Toba y a las pasarelas mucho antes, pero por este otro tramo, el SL-TE 40.1. ¿Vais viendo las diferentes alternativas posibles?.
Ahora todo es ya conocido.Vuelvo a ver el Moricacho y la Presa de los Ahogados que ahora queda a mi derecha.



PARADA PARA COMER ANTES DE LLEGAR AL COCHE
Voy bien de tiempo. Son las 13:30 horas. Voy a parar a comer tranquilamente en una de las mesas de madera que hay junto al Moricacho. Tengo intención de marchar a ver el pueblo de Albarracín más tarde, así mato dos pájaros de un tiro y aprovecho el día.

FIN DE RUTA
Ya he comido y ahora sí, vuelvo al coche. Son las 14:00 horas cuando llego donde lo dejé aparcado esta mañana.


Como conclusión deciros que merece la pena venir por aquí. No dejo de asombrarme que en Aragón tenemos de todo, paisajes que no tienen nada que ver los unos con otros a lo largo de todo el territorio. La gente se afana en visitar lejanos destinos, más populares y masificados, dejando de ver lugares increíbles que tenemos relativamente cerca de casa y que tal vez nunca conocerán. La verdad es que no saben lo que se pierden.
Espero que os haya gustado la entrada, quizás un poco más extensa que en otras ocasiones pero creo que merecía la pena explicarlo bien por si os animáis a hacerla. Mucha suerte y nos vemos de nuevo en momentum.photo.blog.
MAPA DE LA RUTA
Como siempre os dejo al final el mapa de la ruta y el desnivel a salvar en esta ruta de las pasarelas de Calomarde.


