Hola de nuevo amigos y seguidores de mi blog hoy es día 24 de julio de 2026 y me voy con mi hermano Javier a subir un pico cercano a la frontera con Francia en Huesca, el Campo de Troya, pico secundario eclipsado por otros más populares del entorno pero que sin embargo tiene unas vistas magníficas desde una cumbre nada masificada y que se puede disfrutar en total soledad. Comenzamos.

COMO LLEGAR A FORMIGAL Y AL CORRAL DE LAS MULAS
Dependiendo de tu lugar de origen, una cosa está clara, tienes que llegar a Formigal (Huesca) y de allí hasta el parking de Anayet ó como lo conocemos los montañeros, el Corral de las Mulas (1.625 m), llamado así porque al lado hay unos edificios que componen un rectángulo y un cercado para las vacas.
Si emprendéis camino desde Zaragoza, mi ciudad natal, coged la A-23 autovía Somport-Sagunto y pasado el puerto de Monrepós y la población de Sabiñánigo, desviaros hacia el Valle de Tena y subid por él dirección Francia hasta Formigal. Sin entrar en Formigal seguid algo más de dos kilómetros, hasta que a la izquierda, a escasos kilómetros de la frontera, veréis una zona de parking cerca de un cartel en el que pone Anayet y la citada construcción ganadera.
INICIO DE LA RUTA
Hemos madrugado bastante, hemos salido de Zaragoza a las 5 de la mañana, así que llegamos al aparcamiento muy temprano, sobre las 7. Queremos hacer cima pronto para estar bajando antes de que se pueda complicar la meteorología.

Hay estacionadas varias autocaravanas allí. Reina el silencio. Espero no haber despertado con el ruido del motor de mi coche a nadie. Es curiosa la cantidad de vehículos y autocaravanas que hemos observado por el trayecto, a los lados de la carretera y en cualquier lugar en que se pudiera aparcar. Nunca había visto tantos.Quizás se deba a que estos días en el pueblo de Lanuza se celebra el festival de música Pirineos Sur.

¿Por qué del curioso nombre de este pico? (que evoca a la mítica ciudad de Troya de la guerra de Homero) parece ser que se debe a la tradición local de los pastores y a la toponimia tradicional de la zona, vinculada a los prados o «campos» de pasto en parajes de montaña.
Se sospecha también que algún pastor lo tuviera como apellido ya que se ha encontrado «Troya» como apellido familiar en países de habla hispana e Italia. De hecho en España hay 710 personas con este apellido.¿Curioso verdad?
Son las 6:55 horas de la mañana y ya con todo lo necesario, comenzamos la ruta no sin antes, como es tradición, hacernos la foto de inicio.


Lo primero que hacemos es dirigirnos hacia la pista asfaltada a la que se entra bajo el gran cartel en el que está escrito Anayet, pero es imposible pasar, ya que en verano la pista está cerrada para vehículos no autorizados así que en un lateral de la «verja» existe una puerta metálica por la que se puede atravesar (sólo peatones).
Serán 2 km de contínua subida, salvo el primer tramo que desciende un poco. Curiosamente cruzará por encima de un pequeño torrente recién nacido, pero que luego se convertirá en todo un señor río; el Gállego.

Caminamos a buen ritmo, queremos quitarnos este trozo de pista lo antes posible, y sobre todo antes de que pegue el sol, la pendiente se nota y no es nada despreciable en algunos tramos.
Miramos hacia atrás y el sol ya comienza a salir por encima de las montañas y a la izquierda de Peña Foratata, pero la temperatura es aún muy agradable -incluso levemente fresca- lo que se agradece tremendamente.

Seguimos progresando por el asfalto. Resultaría pesado y monótono de no ser porque el entorno que nos rodea no tiene desperdicio visual. Es una maravilla. Al frente vemos nuestro objetivo, el pico Campo de Troya (o campos, en plural, como también lo llaman) que se yergue altivo y que pretendemos coronar hoy.

Llevamos a penas veinte minutos caminando por la pista cuando Javier me dice: ¡mira esa marmota!. Y efectivamente encima de una gran roca una marmota aprovecha su posición para tomar los primeros rayos del sol. Pero no está sola. Otras dos compañeras también la imitan y están echadas sobre otra gran roca. Aprovecho para «retratarlas» antes de que se escondan.



Continuando por la pista nos vamos acercando cada vez más al parking del Anayet y a la estación de esquí. Pasamos un pequeño túnel y seguimos subiendo sin perder el ritmo.

LLEGADA A LA ESTACIÓN DE ESQUÍ DE ANAYET (1.740 m)
Veinticinco minutos nos ha costado llegar desde el Corral de las Mulas hasta la estación de esquí de Anayet y a su amplio aparcamiento que está ahora totalmente vacío y que presenta un aspecto muy diferente al bullicioso y animado lugar en el que se convierte en época invernal. Hemos superado ya 125 m de desnivel.Ahora tenemos que tomar una pista de tierra que pasa entre la escuela de esquí y la construcción principal de la estación, tal y como os indico en la foto de debajo con la línea de trazos.



INICIO DE LA PISTA HACIA EL COLLADO DE LA MINA O DE TROYA
Dejando la escuela de esquí a nuestra izquierda vamos avanzando por la pista de tierra unos pocos metros hasta que girará a la derecha. Tenemos que seguirla todo el tiempo, no haciendo caso de los desvíos que puedan aparecer, porque simplemente son accesos a las pistas de esquí que nos despistarían de nuestro objetivo y nos harían perder en algún caso un tiempo valioso.

Todo nos recuerda al invierno por aquí. Los postes que hay a los lados de la pista y lo que deben ser unos «mini»cañones de nieve que apuntan al cielo como si fueran puntiagudos alfileres. ¡Cómo afea el monte toda esta parafernalia en época estival!. También a nuestra derecha queda una estructura tubular transparente que sirve para que los más pequeños se entrenen en el aprendizaje del esquí.

Desde aquí vemos muy bien el pico Campos de Troya que nos enseña su vertiente y antecima noroeste (cara norte) que se eleva hasta los 2.206 m y que es un poco más baja que la cumbre principal con 2.218 m situada en la cara sur,que es la que subiremos nosotros.

Seguimos subiendo hasta que ya se ve abajo el complejo del Anayet. No dejamos la pista. Un cartel bautiza otra pista pero esta vez de esquí con el nombre de la Mina pues al pico Campos de Troya también se le conoce como pico de La Mina por la antigua cantera de antracita que se encontraba allí.


Seguimos avanzando por esta pista que de momento no se nos está haciendo nada pesada. La temperatura es agradable aunque ya se nota que poco a poco va haciendo más calor. Un ruido repentino, como de motor, altera el silencio. Es un helicóptero. Vemos que se acerca desde el oeste y queda suspendido sobre el aparcamiento del Anayet.

En un primer momento pensamos que puede estar relacionado con algún incendio. Este 2026 está siendo catastrófico en este sentido.De hecho, el horizonte está un poco turbio, como nebuloso, ¡ojalá no sea por un incendio lejano! pero luego nos damos cuenta que no es un apagafuegos, simplemente desciende para llevarse un gran bulto y desaparece por detrás de la zona del barranco de Culivillas.



Mientras caminamos, a nuestra izquierda, vamos viendo cada vez más perfilado por la luz del amanecer el pico Campo de Troya que nos enseña la cara norte, más abrupta que la sur, y a la derecha hacia el oeste, el barranco de Culivillas, que recorrí en su día para acceder a los ibones del Anayet y de allí al vértice del Anayet.


Cuanta más altura se gana, más vistas. Ahora el barranco de Culivillas deja ver tras de sí tanto el Vértice del Anayet a la izquierda, con su característico color rojizo, como el majestuoso Anayet a la derecha.Pero seguimos notando esa «bruma» que no deja ver con total claridad el horizonte.

LLEGADA AL COLLADO DEL PICO CAMPO DE TROYA (2.094 m)
Son las 8:30 horas cuando llegamos al Collado Campo de Troya o Collado de la Mina o de Balzaruelo que conecta la zona de los sectores de Anayet e Izas.Aquí dejaremos ya la pista y tomaremos sendero hasta llegar a la cima, o al menos eso pensábamos, pero las cosas salieron «un poco diferentes».

Una vez allí buscamos referencias visuales sobre qué dirección tomar. Me consta que existía un panel informativo sobre la ruta a seguir pero ha desaparecido. Creo que la culpable es una barrera de madera antialudes que han colocado aquí recientemente, justo donde debería estar dicho panel, que por otra parte no se ha vuelto a reubicar. Así que ya que no hay signos visibles de por donde continuar, improvisamos una ruta con la esperanza de que sea la correcta, y en el caso de no ser así, pues nos daríamos la vuelta y punto.
En esta zona se ve claramente parte de la escombrera dejada por la antigua explotación de antracita. En el suelo veo unas piedras negras que en parte brillan. Cojo dos.Me mancho las manos, como si fuera carbón.La antracita es un tipo de carbón mineral de mayor calidad, caracterizado por tener el contenido de carbono más alto (entre el 85% y el 95%) y un brillo metálico de color negro a gris.

La explotación de la mina de antracita de Campo de Troya (o el Pico de la Mina),comenzó de forma oficial e intensiva a mediados del siglo XX, concretamente en torno a los años 1950. Los trabajos se frenaron y abandonaron de manera paulatina en las décadas siguientes a medida que la zona orientaba su economía hacia el turismo de nieve y la estación de esquí de Formigal.
En la foto que os pongo debajo, en rojo, la ruta que vamos a improvisar, y en verde, la que realmente sigue el sendero y que no vimos, para que lo tengáis en cuenta si venís por aquí y no cometáis el mismo «error» que nosotros. El problema es que el sendero sale tras una pequeña loma en bajada, así que si no lo sabes de propio, de primeras no lo ves.


Así que iniciamos el ascenso lo mejor que podemos y a ver si logramos alcanzar el objetivo. En trazo amarillo, bajo estas líneas, os pongo la dirección que tomamos.


El resultado no podía ser más frustrante. Iniciamos la subida por la escombrera. Es penoso.Piedras sueltas que hacen muy difícil progresar. Y además hay que subir con mucho cuidado para no resbalar. Al final llegamos a una zona plana y allí estudiamos las posibles opciones.

Al final, caminando entre las piedras, y ya más arriba, nos acercamos a mirar si hay alguna posibilidad de continuar. Afortunadamente podemos acceder a la ladera de la montaña y seguir por zona herbosa.

SALIDA DE LA ESCOMBRERA Y PROGRESO POR LA LADERA
Hemos dejado atrás la incómoda ladera pedregosa, y llegado a la parte de arriba de la misma. En las fotos no lo parece, pero presentaba una buena pendiente.Ya aliviados por haberla dejado atrás, progresamos por el nuevo terreno intentando localizar el pico.




Al cabo de un rato, siempre a nuestra izquierda y arriba,intuímos lo que puede ser la cima sur, y la más alta del pico Campo de Troya. Buscaremos un acceso a la misma.

Lo que estamos haciendo es ir rodeando la ladera cimera, en lugar de subir directamente, dibujando amplias lazadas sobre el terreno. A medida que lo hacemos, una sorpresa: allá abajo, aparece Formigal. A pesar de la gran bruma que tenemos hoy que no deja ver bien el horizonte, impresiona verlo tan pequeño y darnos cuenta de que nosotros estamos tan arriba.


LOCALIZAMOS LA CIMA DEL PICO CAMPO DE TROYA
Son las 9:00 horas cuando vemos una pequeña antena de telecomunicaciones. Es la cima sur del pico. Ahora sólo queda dirigirnos hacia allí. Hay una opción, subir desde aquí por una larga e inclinada ladera herbosa de forma directa, o encontrar un medio de llegar hasta allí de forma más gradual, dibujando lazadas,cosa que hacemos.

Vamos siempre hacia la derecha, bordeando por debajo la todavía lejana cima, pero a la vez ganando terreno a la ladera. Pasamos entre medio de unas grandes rocas que tomamos como referencia.

Es justamente al llegar a las rocas cuando mucho más abajo de nuestra posición localizamos el sendero correcto. Así que a la vuelta lo tomaremos de forma que ya no tendremos que bajar de nuevo por la ladera de derrubios. En la foto de debajo os lo marco en verde, y en amarillo la ruta que hemos improvisado.

La pequeña antena sigue estando a la vista, así que nos viene bien como referencia. Seguimos trazando una amplia lazada ascendente hacia el este, con la intención de llegar hasta allí zigzagueando hasta alcanzar la loma cimera.





Ahora sí que tenemos la cima cerca. Una gran roca nos marca el punto donde definitivamente giraremos hacia la izquierda para atacar los metros finales.

Ahora ya vamos por una suave loma dejando una pequeña depresión a nuestra derecha y directos hacia la cima.



LLEGADA A LA CUMBRE (2.118 m)
Son las 9:30 horas de la mañana cuando llegamos a la cumbre. Llevamos dos horas y media desde que salimos del Corral de las Mulas en una ruta a medias improvisada.No está mal. Ahora toca disfrutar de las vistas, hacer unas fotos y relajarnos un poco.


Las vistas son inmejorables. Os pongo debajo las fotos que hago con el zoom de algunos de los picos que se pueden ver desde aquí.






EL REGRESO: ENCONTRAMOS LA SENDA CORRECTA
A las 10:20 horas comenzamos a bajar. Casi sin darnos cuenta hemos estado prácticamente una hora en la cima, y es que las vistas lo merecían. Iniciamos el descenso por donde hemos subido antes hasta localizar el sendero correcto.

Tomamos como referencia la roca de antes y vamos bajando poco a poco la ladera herbosa intentando localizar el sendero que vimos desde arriba.

Ya localizado, lo tomamos. Nos damos cuenta que el terreno por el que discurre el sendero es casi el mismo pero mucho más abajo del que improvisamos nosotros.




Estamos haciendo ya los tramos finales del sendero «oficial». Sólo queda atravesar un pequeño canchal que no es otra cosa que más restos y derrubios de la antigua mina.

Mientras continúo por la senda, a mi derecha, veo algo que sobresale entre la hierba. Unos hierros retorcidos y oxidados. Son raíles de las antiguas vagonetas que se utilizaban para bajar la antracita, vestigio de lo que un día fue. Por eso también lo llaman pico de La Mina.




REGRESO POR LA PISTA…Y ALGÚN ATAJO
Ya desde el collado, iniciamos el regreso por la pista. Como es en descenso, se hace más llevadera. Las pistas son monótonas, pero el paisaje con los picos de alrededor es imponente, así que vamos distraídos.

Ya llevamos unos minutos bajando y casi de repente el cielo empieza a cubrirse y las nubes parece que amenazan lluvia, si no tormenta. Aceleramos el paso y nos planteamos coger algún atajo. En vez de ir por la pista, igual acortamos algún tramo por «otras pistas», las que se utilizan normalmente por los esquiadores en invierno, que aunque tienen bastante pendiente al ser de bajada se hacen muy llevaderas.


Al final el nublado se queda en nada y lo que parecía lluvia inminente no hace su aparición. Llegamos al aparcamiento del Anayet y tomamos la pista asfaltada que nos llevará hasta el Corral de las Mulas y hasta el coche. Desde aquí las vistas del sector Infiernos y Garmo Negro siguen siendo magníficas.


FIN DE RUTA
Son las 12 del mediodía cuando llegamos al coche.Hemos hecho una bonita salida rápida, subido a más de 2200 metros y admirado unos paisajes incomparables. Para una mañana no se puede pedir más. Espero os haya gustado la entrada y os animéis a repetirla.
Ahora os invito a que os fijéis en el mapa de la ruta que os pongo a continuación donde se aprecia perfectamente el camino improvisado y el oficial. El nuestro va mucho más arriba que el otro.Nos vemos de nuevo en momentum.photo.blog, saludos y suerte.

RUTA Y PERFIL DE ELEVACIÓN
Os dejo como siempre, la ruta total y el perfil de elevación. Como podéis ver, ya sea por el camino correcto o por el improvisado, el desnivel que hay que vencer no te lo quita nadie.


