Subida al pico Pueyo de Mondicieto (2.384 m ) desde Nerín (1.293 m) por Cuello Arenas con desvío y subida al pico de la Estiva (2.006 m) y vuelta. Total: 22.7 km. Desnivel: 1.091 m. Duración: 8-9 horas dependiendo de las paradas.

Hola de nuevo a todos los seguidores de mi blog, hoy me voy con mi amigo Ángel a un pico con unas vistas alucinantes y tremendamente espectaculares que os va a encantar. Es el pico Modicieto, y estamos a 23 de octubre de 2021.

El pico de hoy se encuentra en la comarca aragonesa del Sobrarbe

Como llegar a Nerín

Para llegar hasta aquí pueden seguirse las indicaciones que os pongo en la entrada del blog sobre el pico Mondoto, en la zona del Mondicieto. De todas formas y a «grosso modo» deciros que hay que, si sales de Zaragoza, llegar a Huesca, cruzar el puerto de Monrepós, llegar hasta Sabiñánigo y de ahí tomar dirección Fiscal. Al llegar a la rotonda de entrada en Fiscal, tomar la salida hacia Sarvisé y desde aquí tomar el desvío hacia Fanlo. Por una carretera de montaña estrecha y con muchas curvas, y tal vez, con el cruce de algún rebeco, se llega a Fanlo y de aquí sólo nos queda recorrer un tramo hasta Nerín, desde donde comenzaremos la excursión. De Sarvisé a Nerín tendremos unos 18,8 km y una media hora en coche.

Una vez en Nerín hay que seguir la carretera que deja la entrada al pueblo a la izquierda y el Hotel Palazio a la derecha y continuar unos cientos de metros más por una pista hasta una caseta de control (en la que no hay nadie generalmente) y que está junto a una barrera que bloquea la pista (normalmente está cerrada, salvo que esté abierta para que pase el autobús 4×4 que suele llevar a montañeros hasta Cuello Gordo, acortando la ruta al refugio de Góriz para los que quieren subir al Monte Perdido). Hay que aparcar ahí pues el paso de la barrera sólo es para vehículos autorizados.

¿Dónde está situado el pico Pueyo de Mondicieto? (Pueyo en aragonés significa «montaña»)

Está situado entre dos grandes cañones que existen en esta zona del Pirineo aragonés lo que lo convierte en un mirador privilegiado de toda esta zona. Forma parte de la sierra de Las Cutas, que cierra por el sur el valle de Ordesa.

Bajo la línea de cumbres puede observarse el desarrollo de una muralla rocosa, la Faja de Pelay, bajo la cual discurre uno de los senderos más conocidos del parque nacional, la “Senda de los cazadores” y que yo hice hace años. El Pueyo Mondicieto (2384 m) es la cumbre más elevada de esta pequeña cordillera entallada entre los prodigiosos cañones de los ríos Arazas (Ordesa) y Añisclo.

El pico Pueyo de Mondicieto es un mirador privilegiado

El meridiano de Greenwich

Como curiosidad señalar que por la cumbre cruza el meridiano internacional de Greenwich (a unos 40 m. al W. más exáctamente) y que entra en España por la zona de Ordesa y cruza todo Aragón. Así que lo más seguro es que estuviéramos a un lado y a otro del meridiano en algún momento cuando hicimos cumbre.

El meridiano de Greenwich como todos sabemos es el meridiano cero o primer meridiano. Su punto de referencia es el antiguo Real Observatorio de Greenwich, situado en la ribera del Támesis, a 15 kilómetros de Londres. Se trata de una línea que une los polos dividiendo el mundo en dos partes. La importancia de este meridiano radica en que es la referencia usada para realizar el cálculo de las diferencias horarias entre cada punto de nuestro planeta

El meridiano de Greenwich pasa por el pico de Mondicieto

Inicio de la excursión

Pues bien, con el ánimo de pasar una jornada estupenda por estos lares, llegamos con el coche hasta la barrera y aparcamos en un lateral de la pista. Hemos madrugado, así que ahora mismo son las 9 de la mañana, que para haber salido desde Zaragoza no está nada mal. Normalmente suelo dejar un pequeño trozo de ventanilla bajada para que no se acumule el calor dentro del vehículo, pero hoy no lo haré así por dos razones; una, no hace tanto calor, dos, quiero evitar que se me llene el coche de polvo blanco de la pista, sobre todo cuando vaya y venga el autobús a Cuello Gordo.

A esta hora hace algo de fresco, estamos a 1.293 m, así que llevamos ropa y gorro de abrigo. La previsión era día soleado y un grado de temperatura a las 9 de la mañana y 15 grados a las 14 horas. Pero pronto nos sobrará ropa durante la subida.

9 de la mañana, 1Cº, y toda la jornada de excursión por delante

Avanzamos unos escasos metros por la pista hasta llegar a la zona de la barrera y la caseta. Hay dos opciones; o vamos por la pista, o tiramos por el monte por la misma senda que lleva dirección pico Mondoto y que luego deberemos dejar para desviarnos hacia la izquierda, hacia Cuello Arenas. Entre una sosa pista y el monte, no hay lugar a dudas, la elección está clara.

Caseta y barrera, ahora abierta pero una señal advierte que sólo pueden pasar vehículos autorizados

Un poco antes de la zona de la caseta, y a mano derecha, hay unos carteles indicativos señalando la senda. Es muy visible, no hay pérdida. Iniciamos el ascenso por ahí.

Senda de inicio

La subida es constante, vamos ganando metros rápidamente sobre el lugar donde hemos dejado el coche y sobre el propio Nerín. Este tramo es relativamente cómodo, el suelo es de roca, a veces desmenuzada, y nos rodean abundantes erizones o cojines de monja, también boj.

Poco a poco vamos ganando metros sobre Nerín

A medida que subimos contemplamos también la pista allá abajo. Es un trayecto alternativo que quizás utilicemos a la vuelta, cuando las piernas prefieran caminar por llano.

Podemos observar desde aquí los pueblos del Valle de Vió, Buisán (1.281 m) y Fanlo 1.342 m). Y al fondo los picos de Comiello (1.894 m) y Suerio (1.954 m).

Fanlo

Desvío a Cuello Arenas

Tras diez minutos subiendo y habiendo recorrido medio kilómetro en ascenso, estamos ya a unos 1.431 de altura, -hemos salvado aproximadamente 150 m de desnivel desde el coche-. Es aquí donde nos encontramos con el desvío a Cuello Arenas. Muy bien indicado. No hay pérdida posible.

Desvío a Cuello Arenas
Alguien ha escrito sobre el cartel original que para llegar al Mondoto cuesta 1,30 horas. Lástima que no lo ponga para Cuello Arenas

La senda está bien marcada sobre el terreno y además hay mojones de piedra y señales pintadas en la roca de color azul. Cuando subí al Mondoto, eran mayormente de color amarillo. Con fijarse en estas señales -hitos y pintura- cuando el sendero se desdibuja algo, es suficiente.

La senda, el cielo bien azul, abundante boj y la luna aún visible
Ya se ven muy pequeños desde aquí el pueblo de Nerín y la pista donde hemos aparcado
Con el zoom saco el coche y la caseta de la barrera. En este rato han aparcado muchos más

El sol ya apunta por el este e ilumina parte del camino por el que vamos subiendo. Comienza a sobrar ropa de abrigo. Nos quitamos capas. Al fondo se ve el perfil de la Peña Montañesa (2.295 m).

A la izquierda, al fondo, Peña Montañesa
Sobra ropa, luce el sol y el esfuerzo de la subida nos hace entrar en calor
El pueblo de Nerín con el zoom
Seguimos subiendo a buen ritmo
Incipientes colores de otoño ya en la montaña

A continuación os dejo algunas fotos que voy haciendo del trayecto como del paisaje circundante para que os hagáis una idea de cómo es.

Siempre en ascenso
Inmensos bosques
Islas de otoño
Pista bien marcada
Al este, siempre presente la Peña Montañesa
Hitos de piedra – a la derecha en la foto- sirven de orientación
En el horizonte lejano se ve el Pico Pelopín (2.007 m) -a la derecha-que subí hace años

Avistamos el Mondicieto

Cuando llevamos ya como tres cuartos de hora de excursión, en el horizonte lejano, se puede ver asomar el pico al que vamos, el Mondicieto, en el centro de la foto bajo estas líneas, totalmente pelado y de color marrón claro.

Y tras ascender un rato ya se puede ver a lo lejos nuestro objetivo del día, el Mondicieto

Y ya se ve desde aquí claramente el Mondicieto con el zoom de la cámara. Es una gran loma, aparentemente sin dificultad alguna para ascender hasta la cima, que en la foto, es la que está más a la izquierda.

Zoom sobre el Mondicieto

Un manto blanco de escarcha sobre el camino

Ahora que entramos en zona zona de sombra, parte de la vegetación a ras de suelo y del camino presentan este manto blanquecino tan característico. Cuando pegue aquí el sol dentro de un rato, todo esto desaparecerá tal vez hasta la noche siguiente. La escarcha se produce cuando el rocío nocturno o gotas de vapor de agua, se condensa y se congela por las bajas temperaturas.

Primer cruce con la pista

Cuando llevamos 2 km de caminata, y a 1.639 m de altura,-ya hemos salvado un desnivel de 360 m- la senda sale a la pista que viene desde Nerín. Ahora avanzaremos por ella un trecho. Son las 10 de la mañana.

La senda sale por primera vez a la pista
Avanzamos por la pista

Salida de la pista y retomamos la senda

Tras avanzar por la pista unos escasos 300 metros, a mano izquierda, sale de nuevo una senda. Hay unos hitos de piedra y marcas azules en una roca y una flecha pintada del mismo color señalando el tipo de marca que hay que seguir. Lo podéis ver en la foto de debajo.No tiene pérdida. Se puede seguir por la pista, pero por esta senda se ahorran unos cuantos cientos de metros de trayecto y también tiempo.

Flecha azul señalando el tipo de marca, en este caso un círculo azul
Pegote de pintura de color azul. Hay que seguirlos
Seguimos en zona de sombra y la escarcha está por todos los lados
Plantas del boj, erizones y algún abeto rodean a una senda muy aparente en este tramo

En este momento la pista va por encima de la senda. Sin embargo merece la pena no seguirla y recorrer el camino, mucho más bonito y salvaje. Al fondo, con la cima pelada, se distingue el pico Pelopín, en la zona de Linás de Broto.

El Pelopín, en el horizonte lejano
Y en mitad del camino, un par de setas arrancadas. No sé como habrán llegado hasta ahí
Zoom sobre el Pelopín que destaca sobre la bruma matutina
Más hitos y marcas azules sobre las piedras

Llegada a los carteles dirección Fanlo

Tras 1,20 horas desde que comenzamos, y 3 km aproximadamente, llegamos a una zona donde hay unos postes señalizadores que nos indican una senda para llegar a la localidad de Fanlo. Evidentemente, los pasamos de largo. Otro indica Cuello Arenas. Aunque no hubiera carteles, con seguir hacia adelante la senda, sería suficiente. No hay pérdida.

En la ladera de enfrente los colores del incipiente otoño se dejan ver en la vegetación. Los árboles de hoja caducifolia van adquiriendo esos tonos tan bonitos en esta época del año.

Rojos, naranjas y amarillos…los colores del otoño

Caminando por el canchal

Una parte de la senda, tras dejar atrás los postes indicadores, cruza una ladera llena de piedras de todos los tamaños. Las más grandes llegan hasta abajo, las más pequeñas, por efecto de la gravedad y por su propio peso, se quedan más arriba. Algunos árboles caducifolios y arbustos han logrado arraigar en este entorno y ahora nos enseñan los colores del otoño.

Salimos a la pista por segunda vez

Cuando llevamos 1,30 horas desde que comenzamos, volvemos a salir a la pista. Hemos recorrido 3,5 km y estamos a 1.753 m de altura. Hasta ahora hemos salvado un desnivel de 473 m.

Llegamos de nuevo a la pista

Ahora ya no la dejaremos hasta recorrer unos escasos 150 m hasta llegar al puente que salva el torrente que baja desde Cuello Arenas, ahora seco.

Llegada al puente sobre el torrente de Cuello Arenas

Estamos a 1.758 m. Hemos llegado a un puente que hace que la pista salve un torrente.Ahora hay que tomar una decisión. O seguimos la pista hasta llegar a Cuello Arenas, y desde ahí subir al Mondicieto, o nos dirigimos hacia la derecha, subiendo por el trazado del torrente y subimos la loma de la montaña y cruzamos las barranqueras. Un gran hito de piedras nos marca el inicio de la senda. Nos decidimos por esto último, aunque alarguemos un poco la excursión. No hay senda tras el primer hito ni ninguno más .Es campo a traviesa. Si no os apetece, seguid por la pista.

El puente
El lecho del torrente, ahora seco
Arriba, al fondo, Cuello Arenas
Junto al gran hito de piedras

Campo a través hacia Cuello Arenas

Pues bien, animados por intentar algo nuevo y desconocido nos adentramos en la depresión que nos llevará por una zona virgen- no hay senda alguna- hasta Cuello Arenas. Se trata de ir subiendo hasta llegar a nuestro objetivo.

Gran hito de piedras desde donde comenzamos a caminar

Al principio el terreno es más o menos llano, compuesto principalmente por un terreno a base de margas. Como tenemos Cuello Arenas a la vista, y sabemos que tenemos que llegar hasta allí arriba, vamos improvisando una ruta de ascenso por donde pensamos que podremos ir mejor. Pero no tenemos ni idea de lo que nos vamos a ir encontrando. Son las 10:45 de la mañana.

Mi amigo Ángel señalando con el bastón hacia donde nos vamos a dirigir
Una vista atrás.
Una vista hacia adelante

Ahora ya nos encontramos en un terreno absolutamente desconocido, pues ni siquiera en las guías aparece como una ruta hacia Cuello Arenas. No hay hitos, no hay senda. Sólo intuición. El torrente seco que salva más abajo el puente se nutre de otros varios que vienen de lo que parecen unos barrancos en abanico. En la foto de debajo se ve uno e ellos.

En las laderas de la montaña que tengo enfrente descubro unos estratos de roca que la erosión ha dejado al descubierto. Lo curioso de esto es que están doblados, plegados. Parecen anticlinales en rodilla. Desde luego las capas de sedimento han sufrido aquí unas presiones increíbles para dejarlas como se ven aquí ahora.

Capas de roca sedimentaria plegadas en rodilla

Vamos inspeccionando vías alternativas. Mientras Ángel va por abajo -como puede verse en la foto- yo subo una loma para ver si por ahí podremos avanzar o no y el terreno que tenemos por delante.

Ángel va por abajo, yo he subido la loma

Desde donde estoy yo ahora parece que se puede continuar así que decidimos seguir por aquí. Hay que subir hasta el collado que se ve arriba en la foto.

Siempre hacia la derecha, vamos atravesando la zona de margas con la referencia de Cuello Arenas en la altura.

Tras caminar un trecho por estos parajes nos encontramos con un primer obstáculo que hay que salvar para seguir. Lo que no sabemos por dónde. Es una depresión en el terreno, que se ve en la foto de debajo, y que parece una zanja excavada en el terreno, tal vez por uno de los torrentes que bajan desde aquí.

Frente a nosotros lo que parece una zanja gris

La sorteamos más adelante y ahora nos encontramos sobre un terreno de roca desmenuzada, que además cuando caminas sobre ella se desprende ladera abajo en grandes cantidades. Parecen rocas movedizas. Aquí apenas ha arraigado la vegetación.

Roca muy pequeña y desmenuzada

Pasada esta zona, nos volvemos a encontrar con un corte en el terreno. Un pequeño cañón que desemboca en otro más grande nos impide seguir por ahí. Hay que buscar un paso.

Otro torrente -ahora seco- pero que ha tallado en la piedra su recorrido y nos dificulta progresar por aquí

Recorriendo su trazado, encontramos una parte más accesible y nos dirigimos hacia allí para continuar camino.

Cruzamos el lecho margoso de la torrentera
Aunque hay que trepar un poco por las grisáceas paredes para salir de aquí, no presentan excesiva dificultad

Una vez fuera de aquí, seguimos hacia Cuello Arenas. Ahora parece que el final está ya más cerca. Pero en la montaña a veces las distancias engañan.

Parece que ya llegamos al final
Una vista hacia atrás

Subida al pico de La Estiva (2.006 m)

Hemos llegado a Cuello Arenas por un camino alternativo y nuevo…¿seguro?. Pues no. Hemos llegado sí, pero mucho más arriba de la depresión que es Cuello Arenas que queda mucho más abajo, a vista de pájaro. Aparecemos en la loma que con un poco más de esfuerzo nos conducirá si queremos hasta el pico de La Estiva a 2.006 m. Ya puestos decidimos hacer un 2×1. Veníamos a hacer un pico, pues haremos dos.

En la ortofoto que os pongo debajo, podéis ver los tres picos más sobresalientes de la zona, el Mondoto, más abajo, y que quedó a la derecha cuando tomamos la senda de Cuello Arenas, el de la Estiva, a donde ahora subiremos, y el Mondicieto. El cañón verde, esa enorme grieta que se ve a la derecha del todo es Añisclo, y el trozo verde que se ve en la parte superior de la foto, a la izquierda, es el Valle de Ordesa.

Desde aquí las vistas ya son impresionantes. Ante nosotros todo el macizo de Monte Perdido, las Tres Marías…y aún nos queda subir hasta la cima de La Estiva, donde aún se verá mucho mejor todo el entorno. Ha sido una buena idea improvisar, porque si llegamos a continuar por la pista todo esto no lo hubiéramos visto con tanto detalle.

En el entorno de la Estiva con unas vistas inmejorables y con Cuello Arenas más abajo, a la izquierda

Mientras subimos, no podemos resistirnos a la tentación de hacer alguna foto. Además hoy el día está perfecto para ello. Ni una sola nube que tape las cumbres. Hay que aprovechar.

De izquierda a derecha: Cilindro de Marboré (3.319 m), Monte Perdido (3.348 m), Soum de Ramond (3.257 m), Punta de las Olas (3.022 m)
Zoom sobre el Cilindro de Marboré (3.319 m) y Monte Perdido (3.348 m)

¿Por qué veo esto?: la culpable es la Orogenia Alpina

En estas fotos se pueden ver claramente las capas de roca sedimentaria que fueron elevadas desde el fondo de lo que hace millones de años era el mar. El macizo de Monte Perdido es la montaña calcárea más alta de Europa.

Los Pirineos surgieron como consecuencia de la Orogenia Alpina – que dio origen también a estos montes, de ahí su nombre- y que tuvo lugar hace 65 millones de años, durante el cenozoico, cuando un conjunto de procesos geológicos dieron lugar a la creación de las principales cordilleras del planeta.

Los grandes empujes de dirección norte sur, desde el Macizo Central Francés y retenidos en la Meseta española, actuaron como topes de prensa y desplazaron los materiales hercinianos -, lo que hizo que se levantara la actual cordillera pirenaica como consecuencia del deslizamiento, plegamiento y cabalgamiento de las series sedimentarias depositadas, así como la fracturación y recubrimiento de los restos del macizo herciniano.

El Pirineo tiene 150 km de ancho en su parte central -Aragón-
Zoom sobre Monte Perdido
Zoom sobre Punta de las Olas

Curiosos anclajes de hierro

De subida nos encontramos con unos hierros clavados en la tierra. Son cuatro. Cada uno en la esquina de una especie de hueco o zanja rectangular. Cuál sería su función, y quién los colocó ahí es un misterio.

Anclajes de hierro en la ladera del pico de La Estiva

Llegada al Pico de la Estiva (2.006 m)

Después de hacer un montón de fotos mientras subíamos, llegamos al pico de la Estiva. Ya hemos salvado un desnivel desde Nerín de 726 m de altura. Son las 12 de la mañana. Llevamos tres horas de excursión. Hemos recorrido 5 km. Estamos en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido tal y como pone en un cartel que nos encontramos.

Estamos en el Parque Nacional de Ordesa
Mas fotos con el macizo de Monte Perdido de fondo. En el centro el pico Soum de Ramond o pico Añisclo como también se lo conoce
Tras de nosotros, desde la izquierda, el Cilindro, Monte Perdido, Pico Añisclo, el Collado de Añisclo, La Suca y las Tres Marías
Las Tres Marías, de izquierda a derecha: Zuca Punchuda (2.781 m) , Zuca Roncha (2.757 m) y Zuca Plana (2.702 m)
Ángel fotografiando la cima de Monte Perdido
Zoom sobre la cima de Monte Perdido. Hay gente
Materiales permotriásicos sobre las calizas hercinianas
En primer término asomando sobre la línea del monte marrón y entre Monte Perdido y el pico Añisclo, el Morrón de Arrablo (2.792 m)
Sobre el cortado, la Suca, o pico Inferior de Añisclo (2.802 m), después dos de las Tres Marías, la Punchuda y la Roncha

Mirando hacia Cuello Arenas que queda muy abajo, vemos también en el horizonte nuestro objetivo de hoy, el Mondicieto. Hasta allí hay que subir. No nos hemos embarcado en esto para no llegar a la cumbre. Así que pronto iremos hacia allí.

Abajo la depresión de Cuello Arenas, entre la Estiva y el Mondicieto, el pico de las suaves lomas, a la derecha en la foto

Las ovejas de Cuello Arenas

Un nutrido rebaño de ovejas pulula comiendo pastos por el fondo de Cuello Arenas. Desde aquí con el zoom me recreo en hacer fotos al grupo de animales. Una oveja viva cuesta entre 70 y 80 euros por cabeza. Ahí abajo hay unos cuantos euros en ganado.

También hay alguna oveja negra

Descenso desde La Estiva hasta Cuello Arenas

Es hora de completar nuestro objetivo de hoy. Nos vamos al Mondicieto, pero para ello hay que volver a bajar a Cuello Arenas. Tenemos que descender más de 100 m. Son las 12:30 horas.

Señalando nuestro próximo objetivo de hoy
Bajando a Cuello Arenas
Un par de carlinas, ya algo secas, el verano ya pasó

Llegada a Cuello Arenas (1.894 m)

Llegamos a Cuello Arenas y desde aquí nos toca dirigirnos al Mondicieto pero no tomamos la pista. Vamos campo a traviesa para ahorrar tiempo. En la lejanía con el zoom fotografío a dos personas que arrastran lo que parecen redes naranjas, no sé lo que es.

En la foto que pongo debajo se puede ver al fondo el pico de la Estiva, de donde venimos, Cuello Arenas abajo y la loma que ahora estamos subiendo campo a través. La idea es tomar la pista que va por encima de esta loma para acercarnos a la base del Mondicieto. Son las 12:48 horas.

Por la pista desde Cuello Arenas hacia Mondicieto

Superada la loma, salimos a la pista que viene desde Nerín. Toda esta excursión se puede hacer por la pista hasta el desvío a Mondicieto. Si no queréis dar vueltas como nosotros es la vía más sencilla. Para gustos los colores. Nosotros sólo iremos por la pista íntegramente a la vuelta.

Por la pista hacia el Pueyo de Mondicieto
El refugio de Cuello Arenas, una minúscula construcción que se ve a la derecha de la foto
Las ovejas aplacando la sed
Ovejas en fila india

Inicio del ascenso al Mondicieto

Tras 7,37 km de excursión y a 2.005 m de altura, llegamos a unos carteles indicativos en el lado derecho de la pista.

Carteles a la derecha de la pista

Vamos a iniciar el ascenso desde aquí, por la vertiente sur. Aparentemente parece muy fácil. Es como el lomo de un gran cetáceo, lleno de hierba marrón. Parece estar chupado. ¿Engañarán las apariencias? pronto lo sabremos. Son las 13:15 horas.

Ángel señalando el Mondicieto

Quebrantahuesos y Buitre Leonado

Comenzamos a subir y hacen su aparición las rapaces y buitres. Sobre mí un quebrantahuesos. Después un buitre leonado. No pueden faltar las fotos en vuelo con el zoom. Últimamente en casi todas las salidas tengo la suerte de poder fotografiar el quebrantahuesos, cosa no fácil.

Quebrantahuesos
Buitre leonado

Una subida interminable

Pues vamos subiendo y subiendo y lo que se presentaba como un paseo campal por unas suaves lomas se está haciendo eterno. Zigzagueamos de un lado a otro, dibujando enormes zetas para no cansarnos demasiado cogiendo la pendiente de frente que no es moco de pavo, hay que superar más de 400 metros de desnivel desde el letrero, abajo en la pista.

Son las 14 horas y la cima ni se ve.¿Nos está costando mucho subir?. Tal vez ya sería mejor no parar a hacer fotos y subir de un tirón. Hay que volver a Nerín y ni siquiera hemos llegado al Mondicieto. No hemos comido nada tampoco, lo íbamos a hacer en la Estiva pero lo hemos dejado para cuando hagamos cumbre en el Mondicieto. En la foto que pongo debajo, junto a la pista, hay un minúsculo cuadradito blanco, es un coche. Desde ahí venimos.

La pista, bien abajo ya

Pero ¿cómo no seguir haciendo fotos? es imposible, el paisaje es espectacular.En lafoto que os pongo debajo, toda la planicie de Cuello Arenas, La Estiva, y más al fondo aún, los Sestrales, sobre el Cañón de Añisclo, el Mondoto, Peña Montañesa…

Zoom sobre el barranco y la Faja de la Pardina protagonista de una historia que luego os contaré

Colinas engañosas y falsas cimas

Subir, subir, subir…no pienso ya en otra cosa. ¿Pero cuándo se acaba esto?. Yo no veo la cima…¿o sí?. Este monte engaña .Parece que vas a llegar pero no, después de una lometa, aparece otra.

Sin palabras…

Recogiendo rocas y minerales

No llevo poco peso ya en la mochila que me cargo con un montón de rocas que me llaman la atención y que voy descubriendo conforme asciendo. En cada salida que hago me traigo a casa una roca o mineral de la zona donde he estado.

Os pongo unas fotos que he hecho en casa, ya a la vuelta. No sé lo que es. Parece pizarra y entremedio y por encima llevan como una incrustación de algún tipo de mineral. Pero me parecen muy chulas.

¿Por fin la cima?

Por encima de la ladera parece que destaca una loma puntiaguda. ¿Será esa la cima del Mondicieto?. No tengo ni idea. Puede ser que no, ya que tengo entendido que allí hay una antena y un pararrayos. Bueno pero igual está oculto a mi vista. Ya veremos.

¿La cima al fondo?

Con el zoom saco a Ángel que me lleva la delantera. Me he entretenido cogiendo piedras. Voy a acelerar a ver si podemos hacer cima juntos.

Ángel subiendo
Más vistas. A continuación de las Tres Marías, Punta de Monesma (2.677 m), La Suca (2.664 m) y Puntas Verdes (2.617 m)
Impresionante Monte Perdido
Añisclo, un tajo en la tierra

Y por fin…la cumbre

Ahora sí. Veo una antena. Son las 14:30 horas. No puede ser sino la cumbre del Mondicieto. Un último empujón y ya estamos. Allí comeremos. Ya tengo hambre. Y luego a disfrutar de las vistas y a hacer más fotos.

Subida interminable, de las que parece que llegas ya y sin embargo es engañoso. Pero ahora ya se ve la antena en la cumbre
Desde aquí se aprecia el mirador del Molar, sobre el valle de Ordesa, y más al fondo, el pico Otal (2.701 m) y la Sierra de Arañonera
Espectacular visión de parte del cañón de Añisclo (Faja de la Pardina)

Llegada a la cima de Pueyo Mondicieto

Pues ya estamos. Ahora se ve claramente la antena. Queda muy poco. Son las 14:40 horas. 11 km recorridos hasta aquí. 1.104 m de desnivel superado. No está mal. Nos ha costado subir casi una hora y media desde la pista, entre recogida de piedras, fotos y paradas. Pero ha merecido la pena, y mucho el esfuerzo. El lugar es una auténtica pasada.

La cima del Mondoto, con la antena de comunicaciones y el pararrayos incluído
Contentos de haber hecho cima
El macizo de Monte Perdido el mejor telón de fondo
Tras de nosotros, allá abajo, el valle de Ordesa
Barranco de la Pardina, en Añisclo

La piedra con nombre

Alguien dejó una piedra en la cumbre en la que escribió » Pueyo de Mondicieto, 2384 m». Nos hacemos fotos con ella.

En la cima del Mondicieto con una piedra en la que han escrito el nombre y altura del pico
En la lejanía, el pantano de Mediano también se ve con el zoom
Una vista más amplia del cañón de Añisclo con los Sestrales, el pico Mondoto enfrente y al fondo Peña Montañesa

El refugio de Góriz

Desde aquí también se ve el refugio de Góriz, que usan los montañeros para pernoctar cuando van a subir a Monte Perdido.

El refugio de Góriz a medio zoom. ¿Lo veís? No os lo señalo, a ver si lo encontráis, si te fijas con detenimiento, se ve.
El refugio de Góriz, desde el Mondicieto, con mucho zoom, la imagen está en el límite de definición
Los Sestrales, y tras ellos, Peña Montañesa

Descanso y comida en la cima

Y tras las innumerables fotos toca descansar y por fin comer algo, que nos lo hemos ganado. Sopla algo de viento, así que busco el refugio de algunas piedras y doy buena cuenta de mis espaguetis con tomate, que me dan un subidón de energía inmediato.

Mientras como, aparecen de la nada tres montañeros. Todo el trayecto desde Nerín hemos ido solos, salvo el cruce con unos ciclistas que subían por la pista hacia Cuello Arenas. Vienen desde la cara norte del Mondicieto, seguramente la subida la han hecho desde el refugio y luego de dirigirse al norte han doblado al oeste hasta que han hecho cima. Es otra opción.

Espaguetis, qué ricos estaban

El insólito caso de la francesa Teresa Bordeais

Esta zona que desde aquí diviso, el barranco de la Pardina, en Añisclo, tiene una historia que por inverosímil que parezca merece la pena contar.

Este suceso me lo ha contado mi amigo Ángel -yo no lo conocía- y a raíz de eso me ha dado por investigar un poco y os hago un pequeño resumen. Resulta que una mujer de nacionalidad francesa llamada Teresa Bordeais, de 61 años y vecina de Lecousse, en la Bretaña francesa, se perdió por esta zona el viernes día 26 de junio de 2009, cuando participaba en una excursión de senderismo junto con otras 13 personas de su misma nacionalidad. El guía, por rocambolesco que parezca, era su propio marido.

La faja y barranco de la Pardina, donde se perdió una excursionista francesa en 2009

Se ve que la mujer se adentró en la zona del barranco de La Pardina, entre el Valle de Ordesa y el Cañón de Añisclo. Más concretamente su rastro se perdió cerca del barranco de Capradiza, en el propio Cañón de Añisclo, el siguente al de la Pardina, y ya dentro del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.

Se trata de una zona en la que la presencia de excursionistas y montañeros es mínima, con profundos barrancos cuyo fondo está constituido por una vegetación selvática que los hace casi intransitables y a los que los barranquistas -únicos que podrían aventurarse en ellos- tienen prohibido el acceso por estar dentro del Parque Nacional. Pues bien, tuvo que desorientarse bastante entre la vegetación para no saber o no poder salir de allí. Además se ve que no tenía cobertura de móvil.

El dispositivo de búsqueda fue activado ese mismo día, una vez que su marido diese la voz de alarma en el hotel de Nerín donde estaban alojados.La búsqueda se prolongó durante varios días sin éxito ya que las tormentas en la zona fueron una constante. En un principio, el helicóptero que venía de Benasque no pudo volar debido a las malas condiciones climatológicas, pero finalmente llegó, y a los miembros del grupo de rescate que en él volaban les pareció ver algo en el fondo del barranco de la Pardina, barranco contiguo al de Capradiza, en donde fue vista por última vez.

Y efectivamente, tras 10 días perdida sin poder ser encontrada, apareció con vida y en estado físico satisfactorio tras permanecer casi 11 días en el fondo del barranco de la Pardina. No tenía ningún rasguño, aunque se encontraba desorientada. No se recuerda en los valles un caso de supervivencia parecido.

¿Cómo pudo sobrevivir tantos días? la propia Teresa Bordeais lo explicó: “Bebí agua de los arroyos y me alimenté con hojas que vi comer a los pájaros”. Increíble.

Descenso desde el Mondicieto a Cuello Arenas

Ahora ya toca volver. El descenso, por el mismo camino, bueno, es un decir porque senda no hay. Nos dejaremos «caer» por la enorme loma. Son las 15:30 horas. Unas últimas fotos de recuerdo antes de descender; el pararrayos, la caseta con paneles solares, el cañón del rio Arazas -Ordesa-…no me canso de hacer fotos aquí.

Hacia Nerín por la pista

A las 16.26 horas llegamos a la pista y al cartel con indicaciones desde el que iniciamos el ascenso. Nos ha costado bajar una hora. 30 minutos menos que subir. No hemos hecho paradas. Llevamos 14,7 km desde que salimos de Nerín y casi 7,5 horas en movimiento.

Vamos por la pista de regreso a Nerín. Dejamos atrás el Mondicieto. Alli arriba hemos estado

Ahora ya no vamos a dejar la pista hasta llegar al coche. No iremos por sendas, ni atajos, ni monte a través como a la ida. El que quiera patearse la pista tanto a la ida como a la vuelta lo puede hacer, pero será mucho más aburrido. Yo os recomiendo que la dejéis para la vuelta.

Por la pista hacia Cuello Arenas de nuevo
Cartel en Cuello Arenas. Dirección Cuello Gordo y refugio de Góriz, desde allí se sube a Monte Perdido

Mas colores de otoño

Desde la pista vuelvo a ver los mismos árboles que esta mañana, pero les da más la luz del sol y parece que están más bonitos, los tonos más vivos. Os dejo alguna foto a continuación.

Llegada al coche

Hemos recorrido otros 8 km desde el cartel que dejamos al bajar del Mondicieto, que sumados a los 14,7 que ya llevábamos hacen un total de 22,7 km. Son las 18:11 horas cuando llegamos a la barrera. Hemos caminado, paradas incluidas en torno a las 9 horas. Una buena jornada de montaña. Si no hacéis investigaciones fuera de ruta y vais por las rutas oficiales os costará evidentemente menos tiempo y menos trayecto, pero yo os cuento nuestra excursión, tal cual. De aquí podéis coger lo que os interese y lo que no, no hacerlo.

La pista da muchas vueltas, pero he de reconocer que para volver es lo más cómodo
Llegada a la barrera en Nerín
Fin de ruta

Pues bien amigos y seguidores del blog. Lo primero gracias por leerme y lo segundo animaros a que hagáis esta excursión, ya sea como hemos hecho nosotros tal cual, o con vuestro trazado particular, pero subir a ese pico merece la pena, las vistas son alucinantes como habréis podido comprobar.

Un cordial saludo a todos, buen otoño y nos vemos si lo queréis en otra entrada de mi blog. Por cierto, como me lo han preguntado, os lo digo también a los demás. Si queréis recibir un aviso de cada entada que pongo, existe la opción de suscribiros al mail del blog, en el apartado seguir, y recibiréis un aviso cada vez que publique una entrada.¡Hasta pronto!

Trazado de la ruta y perfil de elevación

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