Hola de nuevo, amigos y seguidores de mi blog. Hoy es 28/08/25 y nos vamos mi hermano Javier y yo a realizar una subida que no por clásica deja de ser muy atractiva e interesante; vamos a coronar la cima de Peña Oroel.

Hace ya muchos años que la había subido, y me apetecía de nuevo volver a experimentar llegar hasta la cima de la que dicen, se encuentra en el listado de las 50 cimas más prominentes de la península. Dentro de la comarca de la Jacetania, en la que se sitúa, únicamente el vértice del Bisaurín (2.670 m) es más prominente. Ni siquiera el altivo Collarada (2.883 m) la supera en esta magnitud.Esto hace que sea muy visible desde muchos lugares de la Jacetania, la comarca aragonesa donde nos encontramos hoy.

Entendemos como prominencia no la altura en si misma, sino la diferencia de altitud entre la cima de la montaña y el punto más bajo que la une con otra montaña más alta. O sea, es como el desnivel mínimo que tendrías que descender para poder ascender a otra. Oroel tiene una prominencia de 900 m, dominando desde más de 1.000 m de altura la ciudad de Jaca (819 m).
Además de destacar sobre el resto del territorio en el que se encuentra, esta montaña tiene sus propias leyendas. La tradición señala que la reconquista de Aragón frente al islam tuvo su origen en su cima, prendiendo hogueras como señal del comienzo de la rebelión.
Como llegar a Jaca
Desde mi ciudad, Zaragoza, por la A-23 la autovía Somport-Sagunto, llegar a Jaca, y atravesando la ciudad, se llega a una especie de rotonda donde hay una gasolinera. Allí, a mano derecha veremos las indicaciones para ir al Parador por la carretera A-1205. Un poco antes de terminar el puerto de Oroel, un desvío perfectamente indicado a la izquierda y por una pista asfaltada,que enlaza el Puerto de Oroel (1.070 m) y la citada carretera HU-1205, con el Puerto de Navasa (953 m), carretera HU-V-3011 y que nos llevará hasta el Parador en algo más de hora y media y tras 148 km.
Inicio de ruta
Son las 7 de la mañana cuando llegamos al Parador. Hemos madrugado. Nuestra intención es volver pronto, pues se trata de hacer una salida que podamos completar en una mañana, incluida la vuelta en coche. Aparcamos en una amplia explanada, en la que sólo vemos un coche. Por aquí a estas horas no hay nadie. En el Parador-Mirador antiguamente había una cafetería, actualmente está cerrada, al igual que el Parador.


Iniciamos la ruta tomando un sendero, bien señalizado que comienza ya ascendiendo suavemente la montaña.Os marco el inicio con la flecha amarilla en la foto.

Nos hacemos unas fotos de comienzo de caminata como es costumbre. Vamos a coger el sendero PR-HU 66 y S7 “Cruz de Oroel y Ermita de la Virgen de la Cueva” que es la numeración propia del Paisaje Protegido de San Juan de la Peña y Monte Oroel. Está bien señalizado en un panel informativo al inicio.


El Parador o Mirador de Oroel está a 1.177 m de altitud, y la cima a 1.770 m, así que tenemos por delante casi 600 m de desnivel a vencer. Antes tendremos que alcanzar el collado de las Neveras a 1.660 m de altura, llamado así porque antiguamente existían en ese lugar unas cuantas construcciones de ese tipo.



Entre los pinos, despunta el sol naciente. Pienso que de haber iniciado la caminata una hora antes, igual hubiéramos podido ver amanecer desde la cima. Tomo nota para otra ocasión, pues tiene que ser muy bonito de contemplar. El sendero ya se ha estrechado y se nota que va cogiendo cierta pendiente.


Vamos subiendo y contando las innumerables lazadas que tiene esta senda que discurre por la vertiente norte de la Peña Oroel. Son exactamente 33 hasta el collado de las Neveras. Y están numeradas. En cada uno de los zigzags han pintado un número. Por un lado se hace entretenido ir contando las que vas superando, pero por otro, te informa de las que aún te quedan. Depende de como se mire y lo cansado que estés.

A lo largo de la subida nos vamos encontrando distintos paneles explicativos sobre la flora y fauna de la zona.
Siguendo el camino hacia la cruz de Oroel
Tras media hora ascendiendo, llegamos a un desvío hacia la derecha que tomamos siguiendo las indicaciones de un cartel en el que pone «cruz». Hacia la izquierda hay otro sendero, llamado la senda de los Lobos que nos llevaría hacia la punta Bacials, desde donde podríamos llegar a la cruz de la cima recorriendo toda la cresta de Oroel. Quizás para otra ocasión.

Por el camino me voy encontrando rocas que delatan claramente el origen geológico de esta montaña, que está «hecha» de conglomerado, materiales muy resistentes a la erosión, que contrastan con las margas circundantes.

Vamos ganando altura y el pinar del inicio de senda se va transformando en un bonito abetal. Estamos en la cara norte, la humedad y altitud favorecen que crezcan abetos (abies alba). A mi izquierda aprecio una pequeña canal con troncos caídos. Pueden ser estragos de la nieve en invierno.

Una curiosidad, sin brújula podemos saber donde está el norte mirando los troncos de los árboles. Esta zona al estar menos soleada conserva más la humedad y los líquenes y musgos crecen mejor. Siempre lo hacen hacia el norte.
Algunos de esos troncos caídos los han aprovechado para improvisar rústicas «barandillas» durante el trayecto.

Y como todo en la naturaleza, nada se desaprovecha.Por aquí abundan los Pitos Negros, que logro ver en algún momento, aunque no oír «trabajando». Son pájaros carpinteros, que buscan larvas e insectos en los troncos de los abetos muertos, haciendo pequeños agujeros con sus picos.

Una vez pasado el bosque, la ruta gira a la derecha y cruza una pequeña muralla de conglomerado, dónde se encuentra un desvío a la izquierda que lleva a los restos de antiguas neveras por si las queréis visitar, nosotros continuamos hacia la cima.
Son las 8 de la mañana y la senda se convierte en un bonito pasadizo flanqueado a ambos lados por infinidad de bojes. Llevamos menos de una hora de subida. Enseguida tenemos que llegar al collado llamado de las Neveras.

Tengo que decir que a nosotros que estamos acostumbrados a largas caminatas y ascensiones pronunciadas, esta marcha no nos supone gran esfuerzo, pero he de advertir que para personas menos acostumbradas o niños, sí puede resultar un tanto costosa, por eso la califico de esfuerzo moderado, aunque técnicamente es muy fácil, no hay pasos técnicos ni peligrosos.
Sobre el conglomerado veo algunos ejemplares de la planta denominada corona del rey, de la que ya os he hablado muchas veces. Planta que se da en lugares muy concretos de humedad, como esta cara norte, y que florece sólo una vez en la vida antes de morir.


Llegada al collado de las Neveras (1.660 m)
Son las 8:05 horas cuando al final del camino entre los magníficos bojes, aparece el collado de las Neveras y la la cresta somital a 1.660 m. Es una zona abierta,rodeada de pastizales, bojes y erizones. Ahora toca recorrer la despejada cresta hacia el oeste para alcanzar la cruz primero y después propiamente la cima.


Desde aquí, con el zoom a tope, ya puedo ver la famosa cruz de Oroel, hacia allí nos vamos a dirigir.




Como véis desde aquí se aprecia que hay varios senderos para llegar a la cruz,unos van más arriba y otros más abajo, pero todos convergen en la cima, nosotros vamos a coger el que va más cercano a la zona norte, próximo a los cortados, desde donde tendremos mejores vistas.



Esta parte del recorrido es muy cómoda, con una ligera pendiente pero muy fácil de superar. La sensación de altura es constante, y las vistas ya son magníficas. La verdad es que subir a esta cima es una experiencia inolvidable.



Llegada a la cima de Peña Oroel (1.770 m)
Son las 8:20 de la mañana cuando ya estamos en la cima. Nos ha costado veinte minutos desde el collado. Un poco antes de la misma, han colocado un panel explicativo con las principales cimas del Pirineo que se pueden ver desde aquí. La verdad es que es como si no estuviera, porque está tan deteriorado que no se puede ver nada. Es una auténtica pena que no mantengan en perfecto estado estas cosas. El que suba aquí por primera vez o no se conozca muy bien el «sky line» pirenaico, se quedará con las ganas.

Tras el panel, se alcanza tras unos pocos metros la famosa cruz que preside la cima. Tiene 9 metros de altura y fue levantada en el año 1.902 por el cuerpo de forestales. Aquí tengo una foto hace años con el nutrido grupo de gente que subimos.




Pero la cruz no es exactamente la cima. Para «pisarla» hay que acercarse al vértice geodésico; una simple columna de hormigón – como casi en todas las cimas- y una elegante placa metálica a sus pies que indica : «Instituto Geográfico Nacional. Vértice Geodésico. La destrucción de esta señal está penada por la ley».




Dejamos a un lado el vértice y continuamos caminando unos metros más hacia el oeste. Javier dice que quiere llegar a la punta occidental, que nunca ha estado allí y quiere matar el gusanillo. Mientras va, yo aprovecharé para hacer unas cuantas fotos de los picos que se pueden ver desde aquí y que luego os enseñaré.


Mientras va aprovecho para hacerle algunas fotos, y también una vez que ha llegado allí. Desde luego, estas paredes de conglomerado son colosales, y el precipicio que se abre a sus pies, también.





Vistas desde la cima
Antes de regresar, y mientras Javier llega a la punta occidental de la Oroel, me entretengo un buen rato en echar un vistazo al horizonte.Tengo una visión de 360º. Os pongo a continuación algunas fotos que hago. En cada una de ellas os he escrito los picos más relevantes y su altura. Las fotografías siguen el orden de forma consecutiva según voy viendo las cimas, desde el sector del Bisarurín a mi izquierda, hasta que completo todo el horizonte a mi derecha, sector Ordesa.
La luz del amanecer, la distancia y la neblina, le dan un tono grisáceo a los picos y a las fotos en general, pero aún así, se distinguen los más importantes. Estamos solos, un privilegio antes de que la gente comience a llegar aquí y sature la cima.
Primero veo el sector del Bisaurín. Está situado en la divisoria de los valles de Hecho y Aragüés o Lizara.

Sigo recorriendo el horizonte hacia la derecha con la mirada y llego al sector del Aspe, entre el valle de Aísa y el valle del Aragón. Esta zona me resulta muy familiar porque desde mi casa en Zaragoza, puedo ver los días despejados el tridente que forman la Llena del Bozo, la Llena de la Garganta y el Aspe. Os dejo primero una foto en la que se aprecia la ciudad de Jaca que queda bajo mis pies.


Las nubes cubren la parte alta del valle del río Aragón como si fuera un tapón gaseoso. Le da un aspecto misterioso a la vez que bonito. Hago zoom sobre esa zona y os pongo los nombres de los picos que se ven al fondo.

Continúo mi viaje visual hacia la derecha y ahora paso al sector el Collarada en el valle del Aragón. El color gris en la lejanía sigue predominando, pero no importa mientras se distinga bien el «perfil» de los picos.

Ahora paso al sector en el que se encuentra Peña Retona y demás picos de la zona de la Sierra de Partacua, en el valle de Tena.

Continúo por esta sierra de Partacua y veo el sector de Peña Telera, y Peña Parda, fácilmente reconocible ya incluso desde el puerto del Monrepós por el tajo en forma de «u» que aparece el la prolongación del cordal o cresta de las mismas. Atrás del todo, los picos de los Infiernos, en el sector del Valle de Tena también, cuya famosa «marmolera» es imposible de distinguir con esta neblina matutina.

Continúo más hacia la derecha de mi fantástico punto de visión aquí en la cima de la Peña Oroel y llego al sector del Viñamala o Vignemale, como lo llaman los franceses. Cuanto más me desplazo hacia levante, con menos claridad veo los picos, en cambio hacia el oeste se ven más perfilados. Es el efecto de la luz del sol a estas horas de la mañana.

Ahora veo el sector Tendeñera, en el valle de Tena (zona de Panticosa/La Ripera) y el valle de Broto/Otal. Una zona también muy conocida y visitada, sobre todo los ibones de Sabocos y Asnos, y la zona del valle de Otal.

Cada vez más lejos de mi posición pero relativamente nítidos veo todos los picos del sector Ordesa, desde Gabietos hasta Punta de las Olas, destacando el macizo de las tres Sorores o tres Serols «las tres hermanas» en lengua aragonesa, formadas por el pico calcáreo más alto del Pirineo, el tremendo Monte Perdido (3.355 m), y sus dos acompañantes, el Cilindro de Marboré (3.328 m) y el Soum de Ramond o Pico Añisclo (3.263 m).

Y un poco más a la derecha aún, en días claros se podrían ver las Tres Marías (2.781 m), Punta Suelza (2.792 m), el Posets (3.375 m), el pico Gran Eriste (3.058 m) e incluso el Aneto (3.404 m), lástima que desde aquí está el horizonte ya muy borroso y no puedo distinguirlos.
Pero no todo son vistas hacia el norte. También desde Oroel tenemos unas amplias vistas hacia el sur.Por ejemplo se puede distinguir con el zoom la zona de los Mallos de Riglos, el sector de Peña Rueba hasta el Tozal de Guara y continuando hacia el pico Puchilibro, el pico Gratal y el pico del Águila entre otros.


También hacia poniente, justo enfrente de la Peña Oroel, hay algún pico menor que destaca por su perfil, en este caso el pico Sesún (1.199 m) y más al fondo el sector de San Juan de la Peña.

Finalmente, también puedo apreciar claramente la «prominencia» de esta Peña, de la que os hablaba antes. No tengo más que mirar hacia abajo, hacia el norte, y sentir que estoy sobre unos cortados de vértigo de más de 300 m y dominando a casi 1000 m de altura la llanura de Jaca. En la foto unas casitas y sus dos piscinas y la carretera por la que hemos subido al Parador.

El regreso
Hemos estado un buen rato disfrutando de la cima pero ya toca volver. Ahora sí que está llegando bastante gente, pero hemos podido disfrutar en silencio este lugar, sólo posible si se viene aquí muy temprano. Son las 9:28 horas de esta estupenda mañana.


A medida que me acerco al Collado de las Neveras, mirando a mi izquierda tengo unas estupendas vistas de la Canal de Berdún, tanto de la Val Ancha como de la Val Estrecha que os pongo debajo para que os hagáis una idea.




Llegada al Parador de Oroel
Son las 10:22 horas y hemos llegado de nuevo al Parador, hemos bajado a buen ritmo, en apenas una hora. Una magnífica excursión para un sábado por la mañana y nos queda aún todo el día por delante. Antes de la una, estaremos en Zaragoza.
Ahora el aparcamiento no tiene nada que ver con lo que había a las 7 de la mañana. Está repleto de coches de familias y senderistas que vienen a disfrutar de esta cima, senderistas que nos hemos cruzado por cierto en un incesante goteo ascendente mientras bajábamos. Ventajas de madrugar, allá arriba no hay mejor sensación que poder disfrutar de la experiencia de coronar la cima en solitario y en un maravilloso silencio.


Y para terminar, como ya es tradición, la foto de fin de excursión. Ha sido una «reconquista» de esta cima muy agradable, como os he dicho antes, hace muchos años subí también con mi hermano y más gente pero ahora, tiempo después poder volver a repetir esta bonita ascensión hasta la cima ha sido muy gratificante. Espero que os haya gustado la entrada de hoy, y veniros a subir la Peña Oroel, no os defraudará. Nos vemos de nuevo en momentum.photo.blog, que tengáis salud y mucha suerte. ¡Hasta pronto!.

Ruta, M.I.D.E. y perfil de elevación
Como es habitual, os dejo bajo estas líneas la ruta, el perfil de elevación y el M.I.D.E. No es una ascensión difícil, ni tiene pasos técnicos ni nada de eso, pero sí que hay que salvar un buen desnivel hasta la cima y supone cierto esfuerzo físico. Por eso la pongo en este sentido de moderado, ya que si no estáis acostumbrados a hacer montaña y hacer ascensiones que lo tengáis en cuenta antes de iniciarla.




