Hola de nuevo, amigos y seguidores de mi blog. Hoy es 12 de agosto de 2025 y nos vamos Javier y yo a subir un pico con unas excelentes vistas del sector de Canfranc: el Borreguil de la Cuca. Sí, he dicho bien, tiene ese curioso nombre, no me preguntéis de dónde proviene porque no lo sé, pero reconozco que es poco corriente. Subiremos hasta un collado, el de Estiviellas, y de ahí hasta la cima recorriendo un pequeño trecho, nada más.
Esta ascensión no presenta dificultad técnica, salvo tener precaución en algunos tramos del trayecto un poco más expuestos y en la propia cumbre, que aún no siendo muy estrecha en cuanto a espacio, si que tiene algo de patio, pero nada que con precaución suponga peligro alguno. Es un sendero que va ascendiendo de forma gradual y suave por la montaña ya que sigue la traza utilizada para la construcción de los diques de contención antialudes, por lo que resulta muy cómodo de recorrer.

Salida desde Canfranc Estación
Es temprano cuando llegamos a Canfranc Estación. Todavía no ha amanecido y sólo las luces de la población nos alumbran, aunque ya se adivina en el cielo el incipiente amanecer. Son las 6:25 horas.

Para situarnos en el punto de inicio de ruta tenemos que ir caminando por la población, pasar la Oficina de Turismo hasta llegar a la altura de la estación que queda a nuestra derecha y girar a la izquierda entrando por una amplia calle, tal y como os lo indico en las fotos.
La estación de Canfranc todavía tiene las luces dadas y la verdad es que es una bella estampa que desde que la reconvirtieron en hotel no había tenido oportunidad de contemplar.




Una vez que hemos recorrido dicha calle, llegamos a una curva que gira en leve subida hacia la izquierda.La tomamos en dirección a la zona de las piscinas de Canfranc. No hay que seguir recto.

Pasada la curva, ahora sí, seguimos recto hasta llegar a otra curva que gira a la derecha.Vamos por ahí.


Ahora ya se ve al fondo de la pista el edificio de las piscinas de Canfranc que quedará a nuestra derecha. Hay que estar atentos porque a la izquierda, al lado de unos paneles, está el desvío hacia la senda que deberemos tomar. A estas horas aún no ha amanecido y casi no hay luz,aunque por las fotos parezca que hay mucha más.

Inicio de la senda PR 1.1 (pequeño recorrido)
Como os decía, a la izquierda del muro perimetral que cierra el recinto de las piscinas,se pueden ver unos paneles explicativos. Justo al lado está el inicio de la ruta que vamos a seguir hoy. La tomamos. Son las 6: 50 horas.


Pero nuevamente hay que estar atentos porque a los pocos metros de avanzar por esta senda nos encontramos con un desvío hacia la derecha y con otro camino que se interna en el bosque.

Un cartel nos indica destinos y tiempos. No se ven muy bien en la foto, por la poca luz ambiente y por lo desgastado de la inscripción, así que os las reescribo encima.

Ya dentro de la senda, hay que continuar ascendiendo poco a poco hacia la izquierda. No dirigirse recto hacia una construcción en piedra seca y de falsa cúpula que recuerda a un iglú. No se aprecia muy bien en la foto porque sigue habiendo muy poca luz, os la marco con un círculo amarillo.

Por el bosque del Corzo
El camino es muy cómodo, tapizado de hojas secas y tierra, y rodeado por un bonito y refrescante bosque de pinos, abetos, hayas y bojes llamado del Corzo. La pendiente es muy suave,prácticamente inexistente.

A medida que vamos subiendo nos encontramos con algún desvío, que nos permitiría pasar al otro lado del barranco de Estiviellas, no le hacemos caso. Hay que seguir ascendiendo recto.



La montaña presenta una pendiente importante, pero como la senda dibuja amplias lazadas, apenas se nota. Pero esto tiene una explicación. Este camino se hizo para que permitiera transportar los materiales, personas y equipamiento necesarios para construir los diques de contención de aludes levantados el siglo pasado.


Llegada a la Fuente del Burro
Sobre las 7:15 horas llegamos a la Fuente del Burro. Ahora sólo un minúsculo chorrito de agua, casi imperceptible. Si contabais con ella para recargar agua, mejor id de antemano bien provistos porque en esta época de estío no cae. Ya estamos a 1363 m de altitud. Hemos superado unos 150 metros de desnivel.


Por esta zona por la que ahora caminamos el bosque lo componen casi exclusivamente hayas y es realmente impresionante. Me recuerda un poco a los grandes hayedos del entorno de Ordesa o de la Selva de Oza.
A las 7:17 dos minutos después de pasar la fuente del Burro,nos topamos con otra cartelería, esta vez indicándonos el camino al collado pero también un desvío hacia la derecha, al camino de los Ayerbe que evidentemente ignoramos.


De nuevo nos encontramos con otro desvío que parte de la senda principal, hacia la izquierda, bien indicado y explicando hacia donde conduce. En este caso te llevaría a un segundo mirador del barranco de Estiviellas. Como anteriormente, no hacemos caso y seguimos adelante. Quizás los exploremos otro día.




Son las 7:21 horas. Nuevo desvío. Segunda travesía del barranco y tercer mirador. Seguimos sin hacerle caso.


Curiosamente muchos de estos árboles son de repoblación aunque ahora no lo parezca.Se plantaron como medida de prevención frente a futuros aludes, un freno natural en toda regla.La senda sigue siendo muy llevadera y de herradura, como se suele llamar cuando los animales – y las personas- pueden subir cómodamente por ella.



Los muros de contención
La pendiente de la ladera cada vez es mayor pero la vencieron creando el camino a base de muros de contención de piedra, parece que seca, que por gravedad y peso sirviera para sujetar el exceso de tierra resultante y así poder subir los materiales para la construcción de los diques anti avalanchas.

La senda se vuelve algo más pedregosa por el material de relleno, pero sigue siendo cómoda. La pendiente que crea,suave.



Barranco de Estiviellas
Son las 7: 42 horas cuando el sendero se estrecha y deja a la izquierda el barranco de Estiviellas. Los tramos son algo más expuestos pero no suponen peligro alguno. Caminamos sobre la tierra apisonada que contienen los muros de piedra.

A estas horas de la mañana, y con el sol a la espalda, las cumbres de nuestra izquierda no se ven todo lo claras que me gustaría pero se aprecia lo suficiente para distinguirlas. Como os pongo en la foto de debajo, la Pala de Ip y la Moleta se ven claramente. También se aprecia, diminuta, la estación de Canfranc, tal es la altura que hemos ganado ya.

Con el zoom puedo alcanzar a ver las antiguas cocheras de las locomotoras de vapor, ahora ocupadas por antiguos vagones de época, y también el intercambiador para acceder a cada una de ellas.


La cascada Cola de Caballo
Son las 7:44 horas y llevamos subidos unos 1700 metros cuando vemos al fondo sobre la pared rocosa la cascada llamada Cola de Caballo. No cae apenas agua, sólo la suficiente para humedecer la pared. También asoma al fondo una de las principales estructuras antialudes de esta zona, el dique tipo rastrillo.


Unos minutos después el camino se estrecha, y se interna momentáneamente en la espesura aunque no será por mucho tiempo, pues la senda vuelve a salir a terreno más despejado permitiéndonos ver más de cerca la casi inexistente cascada de la Cola de Caballo.


El dique rastrillo de la Olla de Estiviellas
Y llegamos a una de las obras más interesantes de las defensas antialudes de esta zona, el dique rastrillo de la Olla de Estiviellas. Este en concreto se construyó en 1963, la forma que tiene permite cortar el frente del alud en varios trozos para disminuir su volumen y a su vez dejar pasar por los arcos inferiores parte del mismo para eliminar la presión sobre la estructura dejándolo ya sin poder destructivo. Sustituyó a otro más simple que fue arrancado de cuajo el año anterior.


Ahora vamos caminando ya directamente sobre los diques de piedra, cada vez más estrechos. A nuestra izquierda está el barranco. Hay que ir con cuidado porque hay algo de patio, pero sin mayor dificultad.


Caminando sobre los muros de contención: un «sin fin» de zetas.
En las fotos que os pongo a continuación, os detallo como es esta senda de la subida al Borreguil de la Cuca. Como se puede observar, traza innumerables lazadas para ir venciendo la pendiente de forma que como os decía antes los materiales para la construcción de los diques antialudes y los propios obreros pudieran tener fácil acceso a la zona.
A nosotros, los senderistas de su futuro, nos viene de perlas para no notar apenas la pendiente, y que no suponga un gran esfuerzo de subida, aunque eso si, se alarga la duración de la ruta que si se hiciera de forma más directa.




Por el PR 14 hacia el Collado de Estiviellas. El desvío hacia el paso del Sarrio (que hoy no tomaremos)
Pasada la zona de grandes zetas, llegamos a un cartel donde nos indica la ruta al Collado de Estiviellas, hacia donde nos dirigimos y también la ruta hacia el pico del Águila.
En este punto se puede también coger un desvío que nos llevará por el camino de Secras, que de bajada te lleva a Canfranc y de subida hasta la fuente del Centenario, y tras muchas lazadas al refugio y al paso del Sarrio. Hoy no es nuestro objetivo pero puede que otro día si lo sea.


Una vez superado este tramo entramos en una zona de abetos y pinos que dejan ver por su forma que han sido muy castigados por el viento y la nieve, pues la mayoría están doblados en su base en dirección a la pendiente.

A las 8:48 horas llegamos al desvío hacia el pico del Águila. Estaremos a unos 2000 m de altitud.


Salimos de este bosque y ya se intuye que nos aproximamos cada vez más al Collado de Estiviellas. En el horizonte, los primeros picos visibles, como el de Tortiellas.


Último tramo hacia el collado
La senda va discurriendo con el barranco a la izquierda, y llega a un punto en el que se pueden contemplar los picos que caen a nuestra derecha, por un hueco entre las rocas y que en la foto de debajo os marco con la flecha roja. Asomarse con cuidado porque hay mucho patio. También se ven algunas obras de retención de aludes a la izquierda.

Este panorama es el que se puede contemplar desde el punto que os digo. Montes míticos como el Midi D´Ossau, y otros también que os sonarán como La Raca o el Pic des Moines, o de los Monjes se ven perfectamente desde aquí.

El camino, que continúa pegado a la montaña y con algo de patio a la izquierda, se acerca a un punto en el que un pino y una roca crean un paso un tanto incómodo -círculo amarillo- por decirlo de alguna forma. La roca se ha partido invadiendo el sendero que ya de por sí es estrecho, obligando a poner las manos para agarrarse, pasad con cuidado, pues hay poco margen.

De todas formas, para los que sois observadores, y si prestáis atención al trozo de roca partida, veréis que presenta en su cara visible unas curiosas marcas grises que me recuerdan a plantas, como si fueran hojas o algún tipo de alga fosilizada. Puede que no sea nada, o sí, nunca se sabe.

Hacia mi derecha veo en la altura lo que parecen ya las proximidades del pico Borreguil de la Cuca, una gran roca con un manto de vegetación que se desparrama por su costado. Pero una cosa es verlo y otra llegar hasta allí, aún queda recorrer la ladera de la montaña por una larga diagonal que se presenta frente a nosotros.


Llegada al collado de Estiviellas (2049 m)
Y ya por fin llegamos al collado. Son las 9:39 horas.Una placa en la roca nos lo indica. Collado de Estiviellas ( 2049 m). El panorama al frente es magnífico, podemos contemplar perfectamente los picos de este sector, el más alto, el Aspe con sus 2645 m, tal y como os pongo en la foto de debajo.



Camino de la cima
Girando hacia la derecha de donde está el collado, la senda nos lleva enseguida hacia una lometa herbosa que termina propiamente en el pico Borreguil de la Cuca. Hay dos posibles opciones para llegar a la cima como luego pude comprobar. O por la traza que os he pintado en rojo, con una ligera trepada,o por la que os he pintado en amarillo. Javier elige la roja, yo prefiero rodear la cima por la traza amarilla para llegar arriba pero esto es algo que descubriré más tarde investigando «in situ».


En las fotos que pongo debajo saco a Javier iniciando la trepada hacia la cima y una vez ya en ella. Pero si no te apetece hacerla o te da cierto respeto si no estás muy acostumbrado, existe la posibilidad de seguir un senderillo que te llevará hasta arriba y que no implica peligro alguno.



En un principio pensé que el único medio de subir a la cima era como lo había hecho Javier, pero casualmente veo ese senderillo que os comentaba que parece rodearla. Sin saber donde me llevará, lo sigo.



Hacemos cima: El Borreguil de la Cuca (2096 m)
Son las 9:45 horas y he llegado a la cima. Estoy en un pico que se encuentra en la divisoria entre Tortiellas, Rioseta y la Olla de Estiviellas.Tras de mí otros picos del sector que os pongo en la foto, y señalando con el dedo, la piedra donde está escrito Borreguil de la Cuca y la altitud del mismo, aunque no se ve mucho por lo pequeño de las letras.




Ahora toca disfrutar un buen rato de la cima y sacar fotos de todo el entorno con su correspondientes picos. En las fotos que os pongo debajo os señalo las cimas más importantes y su altura sobre el nivel del mar.










El regreso
Pues bien, una vez que hemos estado un buen rato en la cima toca regresar. Javier baja por donde ha subido, y yo, lo mismo. Trato de buscar el regreso. Me cuesta encontrarlo al principio, no está muy claro. Cuando hagáis el recorrido de subida, fijaros bien por donde lo habéis hecho porque yo me pasé el sendero y no sabía por donde bajar hasta que me reubiqué.


Bajando y al llegar a la zona de bosque, descubrimos otros colores y luces muy diferentes a las de esta mañana temprano, y podemos apreciar la belleza de este hayedo en todo su esplendor y de algunos de sus habitantes.



Son las 13:11 horas cuando llegamos al inicio de la caminata en Canfranc Estación. Nos hacemos una foto de fin de ruta,en el mismo lugar que esta mañana, junto al coche y damos por terminada esta bonita jornada de senderismo.


Opinión final sobre la salida de hoy
A partir de ahora voy a incluir en las caminatas de mi blog una opinión general sobre cada salida, así os hacéis una idea de si os apetece hacerla o no. Es una opinión subjetiva, basada en mis sensaciones, no tiene por qué coincidir con las de otra persona.
Qué os puedo contar, salida cómoda, no se notan los casi 900 m de desnivel que hay que vencer, gracias a que la senda traza una ingente cantidad de lazadas por la ladera de la montaña y vas casi siempre caminando por terreno prácticamente horizontal, sin grandes pendientes. Así que en ese sentido es muy llevadero.
El inicio es muy bonito, cruzar el bosque de abetos y sobre todo el hayedo, no deja indiferente, y además en los meses más calurosos su sombra viene muy bien. La fuente del burro no es fuente dependiendo de la época del año, y la cascada de la Cola de Caballo tampoco existe, llevad agua para el camino pues no hay donde coger.
Pasado el primer tramo de bosque y superada la zona de los muros de contención de piedra seca que se usaron para construir la senda ya entramos en senderos propios de montaña, con cierta pendiente aunque no muy pronunciada y algo de patio hacia el Barranco de Estiviellas. Las vistas hacia el entorno merecen la pena, y las de la estación de Canfranc desde las alturas también.
Una vez llegados al collado de Estiviellas alcanzar la cima está a un tiro de piedra, ya en este collado las vistas de los picos de la zona son magníficas. Alcanzar el Borreguil de la Cuca es sencillo sin lo rodeas por un sendero que es fácil de localizar. Si te gusta hacer trepadas puedes subir directamente por las rocas hasta la cima. El senderillo que rodea la cima es más complicado de localizar a la vuelta, así que toma buena nota cuando subas para no despistarte.
En resumen, una buena salida, con preciosos paisajes y vistas que recomiendo hacer si lo que quieres es pasar un buen rato de senderismo y con una buena recompensa al final. Hasta pronto, suerte y nos vemos en otra entrada de momentum.photo.blog
Ruta y perfil de elevación
Os dejo como siempre, la ruta seguida y el perfil de elevación. Están sacados de los carteles al inicio de la ruta, así que podéis verlos también vosotros mismos in situ. Únicamente os he marcado en amarillo la ruta seguida para que os hagáis una idea exacta del recorrido. Viéndolo así, se pueden ver bien la cantidad de lazadas, zetas o eses, como lo queráis llamar, que dibuja la senda.


