Hola de nuevo amigos y seguidores de mi blog. Hoy es sábado 31 de mayo de 2025 y nos vamos Javier, Ángel y yo a realizar un recorrido por el corazón del Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara que es un auténtico deleite para los sentidos.
Iremos de Rodellar al despoblado de Otín, visitaremos un dolmen, después recorreremos los alucinantes senderos que nos permitirán observar a vista de pájaro las profundidades del barranco del río Mascún y sus impresionantes mallos rocosos y cavidades esculpidas durante miles de años en la roca caliza y volveremos finalmente a Rodellar bajando por la Costera de Otín desde donde contemplaremos en altura las formaciones rocosas de «La Ciudadela».
De verdad que no se puede pedir más a una buena caminata.No hay pasos técnicos difíciles ni complicados, pero el esfuerzo lo considero moderado por la distancia a recorrer y el desnivel a salvar.

Además, esta salida tiene un plus añadido para dos integrantes de la caminata, visitar un despoblado, Otín, cuyo nombre coincide con el apellido de nuestra abuela paterna y el de nuestro padre, con lo que muy posiblemente, nuestros antepasados provengan de allí. Os cuento un poco sobre ello por si tenéis curiosidad al final de la entrada.
Cómo llegar a Rodellar (Huesca)
Para llegar a Rodellar desde Zaragoza, mi ciudad de origen, hay que tomar la autovía Somport – Sagunto, A-23 hasta Huesca. Después por la salida 362 nos incorporaremos a la N-240 dirección Barbastro-Lérida. Tras 12,5 Km. tomar la segunda salida e incorporase a la A-22 dirección Barbastro-Lérida. Continuar otros 17 Km y abandonarla en la salida 77 hacia la A-1229 dirección Lascellas/Abiego/Alquézar. Continuar durante 6 Km y girar a la izquierda dirección Bierge, población en la que giraremos a la derecha por la HU-341 y en 6,5 Km llegaremos a Rodellar.
Dónde aparcar en Rodellar
En Rodellar no se puede aparcar. Hay que hacerlo en una explanada que han acondicionado a tal efecto un poco antes de llegar al pueblo y que está situada en un llano muy por debajo del nivel de la carretera y al que se puede acceder bajando por una cuesta que queda a la izquierda de la marcha.Es amplio, y de momento, no es de pago, lo cual no deja de ser una ventaja. Eso sí, tiene restringido el horario, de las 23:00 horas a las 8:00 horas, está prohibido parar y estacionar.


En la foto de debajo os pongo con la flecha roja, la dirección que debemos tomar con el coche para llegar al aparcamiento (bajando la cuesta) y con las flechas amarillas, el camino de vuelta andando, una vez que hemos aparcado, y la dirección que debemos seguir para llegar a Rodellar.

Inicio de la excursión: salida desde Rodellar
Tras subir la cuesta, salimos a la carretera y nos dirigimos a pie hacia el pueblo. Son las 8:05 horas. El cielo está totalmente azul, hace algo de calor ya a estas horas, según las predicciones meteorológicas, las temperaturas van a ser más altas de lo normal para finales de mayo, máximas de 35 grados, se ve que estamos en una anomalía térmica, Esperemos no pasar mucho calor.
Una vez hemos llegado a las primeras casas, hay que seguir recto, internándonos en la población por la calle principal.


Tal cual os pongo en la foto de debajo con las flechas amarillas, al llegar a esa casa blanca, giramos a la derecha.

Enseguida llegamos hasta una especie de pequeña plaza donde se halla un panel explicativo de las distintas rutas que pueden hacerse por el entorno. Parte del recorrido coincide con lo que vamos a realizar, pero no todo. Un poste con una placa de dirección nos indica que hasta la surgencia del río Mascún hay una distancia de 1,3 km y que nos llevará llegar unos 35 minutos. A la izquierda del panel, vemos una cuesta empedrada que conduce hasta una calle. Iremos por ahí.


La calle por la que ahora descendemos nos llevará hasta un pequeño barranco y luego volverá a subir hasta las casas ubicadas al otro lado, en el barrio de la Honguera.


Seguimos avanzando y podemos contemplar a nuestra izquierda, parte del casco urbano de Rodellar y la iglesia románica de San Juan.

Mientras vamos subiendo por este barrio de la Honguera, un poste con indicaciones señala la dirección al despoblado de Otín, un buen lugar para hacerse una foto. La ruta a Otín presenta los colores verdiblancos de los senderos de pequeño recorrido, pero de momento seguiremos el GR 1 (senderos de gran recorrido, y en este caso, sendero histórico)y el S3 (sendero del Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara).




Descenso al barranco del río Mascún
Según cuentan Mascún significa barranco «donde moran los espíritus». Nosotros ahora bajaremos hasta allí, hasta alcanzar el cauce del río Mascún, que deberemos cruzar varias veces. No os preocupéis porque casi siempre presenta un caudal muy bajo y es posible atravesarlo sin problemas.
A nuestra izquierda, el paisaje ya nos deja ver las primeras rocas calcáreas que forman caprichosos y espectaculares arcos. Son el resultado de la combinación de procesos erosivos fluviales, kársticos y eólicos que han actuado a lo largo de millones de años sobre las rocas sedimentarias que aquí se encuentran (principalmente conglomerados y calizas marinas plegadas), desgastando las capas más blandas y dejando expuestas las más resistentes.

También observamos un bonito «mallo», una formación rocosa aislada en forma de aguja y paredes verticales que destaca sobre el terreno circundante. Todo esto es un pequeño aperitivo de lo que veremos hoy. Lo mejor aún está por llegar.




Parte del sendero discurre pegado a la pared de roca que se yergue poderosa sobre nuestras cabezas.

A medida que vamos descendiendo por el sendero, vemos en el horizonte el pico Cabezo de Guara, tercera cima de la sierra en importancia, con 1.873 m de altura.

Pasan de las 8:45 horas cuando ya hemos bajado bastante y encontramos un poste de dirección que nos indica que estamos a tan sólo 5 minutos de la surgencia del río Mascún. Vamos para allá.

Recorriendo el Mascún Inferior
Ya hemos llegado hasta el barranco y el río Mascún que tenemos que cruzar, y no será la primera vez. El cauce no lleva mucho caudal, así que se puede cruzar aprovechando unas piedras que han colocado para atravesarlo. Después tendremos que ir remontando unos metros el barranco hasta llegar a la surgencia del Mascún. Estamos recorriendo el Mascún Inferior.


Como os decía, no iba a ser la primera vez que tendríamos que cruzar el río Mascún. Un poco antes de llegar a la surgencia del Mascún, el único camino posible discurre por el propio cauce del río. Avanzamos pegados a la pared de roca de nuestra izquierda caminando sobre las piedras más próximas a la misma, pues por otro lugar sí que nos tendríamos que mojar los pies.


Ya próximos a la surgencia del Mascún, un último «puente» de piedras nos facilita el acceso hasta una planicie de grava y cantos rodados que ha depositado el río.

La surgencia del Mascún (700 m)
Tras unos 2 km de recorrido desde Rodellar y algo más de media hora con paradas, llegamos a la surgencia del Mascún, un manantial permanente de agua cristalina que sale de la roca y que se debe a un fenómeno relacionado con el karst, un tipo de modelado del terreno que se produce por la acción disolvente del agua sobre rocas solubles como la caliza, dando lugar en algunas ocasiones a sumideros y sistemas de ríos subterráneos.

La ventana o el delfín
Superado ya el tramo de la surgencia, seguimos avanzando ahora por tramo seco. A nuestra espalda, podemos ver la curiosa formación rocosa llamada » la ventana» o «el delfín» porque por el contorno que presenta recuerda a este mamífero marino. Si os fijáis bien en el hueco del arco que aparece en la foto, realmente sí parece un delfín. Estas rocas son muy populares entre los escaladores ya que en ellas se encuentran algunas de las vías de mayor dificultad de la zona como la ferrata del Espolón de la Virgen.

De nuevo debemos cruzar el río Mascún. También nos ayudamos de otro «puente de piedras». En la otra orilla vemos un poste de dirección que nos indica el camino que debemos seguir para llegar a Otín y al Dolmen de la Losa Mora. Lo tomamos.

El barranco de Andrebot
Y otra vez el sendero nos saca al cauce del Mascún que tenemos que volver a cruzar. Menos mal que este río no lleva mucha agua porque si no, nos hubiéramos tenido que mojar los pies sí o sí. De todas formas, los tres veníamos preparados con unas chanclas de montaña que llevábamos en la mochila por si hubiera sido preciso utilizarlas.
Tal y como os pongo en la foto, siguiendo la flecha ahora nos vamos a introducir en el llamado barranco de Andrebot, una subida que nos permitirá acceder al collado donde se encuentra el Dolmen de la Losa Mora.



Esta parte del recorrido presenta un buen desnivel a superar, pero no se nos hace excesivamente largo. El firme no es muy cómodo, no deja de ser un barranco, lleno de piedras de distintos tamaños. Hasta llegar al dolmen de Losa Mora, deberemos vencer desde la surgencia del Mascún (700 m) un desnivel de 400 m, ya que se encuentra a unos 1.105 m de altura.

Tras el barranco de Andrebot, continúa un paraje llamado el barranco de las Gargantas, último tramo antes de llegar a la zona de la Pardina Seral.

La Pardina Seral
Son las 9:45 horas cuando llegamos a la zona llamada de la Pardina Seral. Unos postes de dirección nos indican que estamos a 1,7 km y 40 minutos del dolmen de la Losa Mora y a 3,7 km y 1, 15 horas de Otín desde aquí. Hay que seguir por donde os indico con las flechas amarillas en la foto.

Ahora deberemos ir hacia el norte. El camino atravesará un pequeño desfiladero rodeado por monte bajo e innumerables plantas de boj. Hacía mucho que no veía tantas juntas y tan abundantes.

Ya en el desfiladero nos rodean grandes murallones de roca por la derecha. Venimos acalorados por la subida del barranco de Andrebot y de recorrer el sendero bajo el sol, pero cuando llegamos a este punto, y protegidos por la sombra de los murallones, un viento fresco y agradable nos reconforta. Casi hace fresco. El metal de los bastones, cuando lo tocas, está frío.

Un árbol, pegado a la roca en un equilibrio casi imposible, ha crecido en ella aprovechando una grieta que le ha permitido echar raíces. Es increíble lo que la naturaleza puede llegar a hacer por sobrevivir.

Son casi las 10:15 horas de la mañana cuando ya nos vamos aproximando al collado desde donde podremos acceder al dolmen de la Losa Mora y al desvío hacia el despoblado de Otín.

El dolmen de la Losa Mora
Ya en el collado, nos encontramos con un poste de direcciones. A la derecha, tenemos el acceso al dolmen de la Losa Mora, en apenas 3 minutos. Recto, el camino para el despoblado de Otín. A la izquierda, el camino hacia el despoblado de Nasarre. Vamos lo primero a ver el dolmen.


El dolmen de la Losa Mora es un sepulcro prehistórico del neolítico, (hace unos 5.000 años). Se cree que fue construído por los primeros pastores de la Sierra de Guara.En 1935 se encontraron huesos de varios individuos junto a hachas de piedra, puntas de flecha, cuchillos de sílex, etc. De ello se deduce que, en la cámara interior, los constructores de este dolmen y sus descendientes depositaron a sus muertos con sus ajuares, en enterramientos colectivos.

Como todo lugar que se precie, tiene sus leyendas. La más conocida es la que narra la historia de una joven mora y un cristiano que, huyendo de la persecución, fueron abatidos a flechazos en ese lugar. Los cristianos, conmovidos por su trágico destino, los habrían sepultado juntos bajo la gran losa del dolmen. Otra leyenda cuenta que una hilandera gigante construyó el dolmen mientras caminaba entre Rodellar y Otín hilando.
Hacia el despoblado de Otín
Por aquí no se escucha sonido alguno, el silencio lo invade todo. No es de extrañar que al hombre prehistórico esta paz le despertara sentimientos de espiritualidad y conexión con el más allá y les llevara a erigir el dolmen en este lugar.

Y sí es cierto que el sendero nos lleva hacia el norte, porque en el horizonte, puede verse el Pirineo axial, el macizo de Monte Perdido, el pico Añisclo y las Tres Marías, aún con mucha nieve. Un espectáculo que con el zoom de la cámara no se me puede escapar.


Tras recorrer este sendero desde el dolmen, llegamos a un desvío. Un poste de dirección nos indica que debemos girar a la derecha para llegar a Otín. Son las 10:42 horas.


Siguiendo el sendero, pasaremos junto a la llamada Pardina de Villanúa, que queda a nuestra izquierda, antes de llegar a Otín.
Llegada al despoblado de Otín (1.040 m)
Son las 11 de la mañana cuando llegamos a las proximidades del despoblado de Otín. Antes de entrar en lo que queda del pueblo, a la izquierda, existe una cabaña que hace las veces de refugio y cuyo uso es libre. Aquí nos encontramos con las primeras personas que vemos hasta ahora en todo el trayecto.




Son las 11:07 horas cuando hemos cumplido parte del objetivo que me había propuesto. Conocer quizás el lugar de origen de mis antepasados: Otín. Vamos a dar una vuelta por el despoblado a ver lo que vemos.

Otín tenía dos barrios, el de abajo y el de arriba donde se encuentra la iglesia. De momento vamos a ver el de abajo, ya que nuestra salida de hoy no acaba aquí, sino que queremos alargarla visitando en altura el barranco del Mascún y quizás a la vuelta podamos visitar, si vamos bien de tiempo, la parte alta.
Nada más llegar, y junto a una gran planicie herbosa, se levantan las primeras casas de este despoblado de Otín. Estamos en 2025, y la verdad es que el deterioro experimentado por las construcciones respecto a décadas anteriores viene siendo notable. No hay más que ver algunas fotos, como la que os pongo bajo estas líneas para darse cuenta. A este ritmo de descomposición, tal vez en años no quede casi nada que ver de estas ruinas.



Continuamos adentrándonos en el pueblo por lo que parece la calle principal. Las casas que aún se mantienen en pie tienen su interior en un estado totalmente ruinoso. No es aconsejable adentrarse en las mismas pues el peligro de colapso de alguna de sus partes es perfectamente posible, así que nosotros nos limitamos a observarlas desde el exterior. Da pena ver como se encuentra todo esto, sobre todo si piensas que no hace tanto, Otín rebosaba de vida y era uno de los pueblos principales de la zona.

Otín está situado en una meseta calcárea en la margen derecha del río Mascún, en el corazón del valle de Lupera, a 1.040 metros de altura, entre los también despoblados de Nasarre y Letosa. Existe ya documentación que hace mención al pueblo de Otín en el siglo XII, año 1.151. Otín fue uno de los pueblos más grandes de la zona, en aquella época tenía gran número de edificaciones, hasta 11 casas, cuando lo normal en los pueblos de la zona eran 6 ó 7 casas como mucho.

Otín llego a tener en el año 1900 del pasado siglo 63 habitantes para de forma progresiva llegar en el año 1940 a los 112 habitantes y 13 casas. Es en la década de los años 50 y 60 cuando la población comienza a disminuir. En 1960 sólo quedaban ya 19 personas en Otín, y en el año 1970 ya no había ninguna. La creciente industrialización de las grandes ciudades y la falta de oportunidades en el medio rural, así como su remota situación y falta de comunicaciones, fueron la causa del abandono.


Después de visitar la parte baja del pueblo, decidimos comer algo y refrescarnos en una zona muy sombreada que hay al final de la calle principal. En la foto de debajo os pongo con flechas amarillas la dirección que tomaremos más tarde para ir a visitar la faja del mirador del Mascún, desde donde podremos disfrutar de una panorámica alucinante del barranco de Mascún superior.

Por la pista Letosa-Bagueste (GR 1) al barranco Raisín
Ahora deberemos tomar la GR 1 hacia Letosa-Bagueste por pista. Nada más comenzar, dejaremos a mano derecha de la pista la fuente de Otín, cuya agua no está tratada, con lo que no es recomendable aprovisionarse de ella, salvo que llevéis pastillas potabilizadoras. Son las 11:40 horas de esta estupenda mañana.



Llegada a la cabecera del barranco Raisín: la faja del Mirador del Mascún
Son las 12 de la mañana cuando abandonamos el sendero histórico GR 1 en la cabecera del barranco de Raisín. Un poste de dirección nos indica como ir a este barranco desde donde tomaremos el camino de la faja del Mirador del Mascún.

Como todos ya sabréis, cuando en montaña hablamos de una faja, nos referimos a un sendero estrecho y elevado que discurre por la ladera de una montaña, a menudo a media altura, aprovechando terrazas naturales o formaciones rocosas.
A partir de aquí existen dos rutas que podemos hacer desde el comienzo del barranco Raisín. Una sería la faja del Mirador del Mascún que nos permitirá volver a Otín realizando una espectacular circular disfrutando de las vistas del Mascún superior, y otra la faja Raisín por el sendero D´as Peñas Altas y el sendero D´as Zinglas que nos llevaría hasta el Saltadero as Lañas (cabecera del Mascún superior). Nosotros vamos a realizar la primera.

Antes de iniciar la marcha por la faja del Mirador del Mascún, os quiero comentar que si preferís recorrer la faja Raisín, deberéis ir con mucho cuidado y precaución. Esa cornisa es muy estrecha y aérea en varias ocasiones. No hay pasos técnicos, pero sí arriesgados. Si tenéis algo de vértigo o no estáis muy acostumbrados a ir por fajas aéreas os podéis bloquear en el intento. En todo caso, si optáis por esta vía, deberéis extremar las precauciones.
Nosotros ahora nos disponemos a cruzar el barranco Raisín para subir por la ladera que nos permitirá acceder a la faja del Mirador del Mascún, también muy aérea pero sin pasos arriesgados. No obstante sobra decir que cuando vayáis por cualquier tipo de faja, hay que ir poniendo los cinco sentidos y con cuidado. En la foto de debajo os indico con las flechas amarillas el camino a seguir. A la izquierda, sin cruzar el barranco, el camino a la faja Raisín.



Inicio de la faja mirador del Mascún
Una vez ya hemos cruzado el barranco, iniciamos la marcha por esta faja. Como os decía antes, es un sendero cómodo y sin pasos comprometidos, pero no obstante no deja de ser una faja y por tanto hay que recorrerla con precaución.

Nada más comenzar, las vistas son espectaculares. A nuestra izquierda, en el otro lado, el sendero por donde discurre la faja Raisín, y a nuestros pies ya comienzan a aparecer las curiosas formaciones rocosas que la erosión ha esculpido durante millones de años. Y esto sólo es el principio. Como hay espacio suficiente para colocar el trípode, decidimos hacernos una foto los tres.

Sobra decir que a medida que avanzamos, la espectacularidad del paisaje se hace patente. Las fotos, como os he dicho en otras ocasiones, os muestran lo que hay, pero no hacen justicia a la sensación que se experimenta en vivo y en directo, mucho más impresionante y envolvente.




Son las 12:20 horas cuando nos cruzamos con el grupo de personas que nos encontramos en Otín. Han debido hacer el camino en sentido contrario a nosotros. Seguimos adelante por esta bonita faja.


De pronto, vemos que un grupo de personas van avanzando por la faja que tenemos enfrente, la faja Raisín. Son los mismos que nos hemos cruzado hace un rato. Han decidido tomarla. Con el zoom les hago una foto.

Continuamos caminando y desde luego el paisaje no tiene desperdicio. Os pongo algunas fotos a continuación para que os hagáis a la idea de lo espectacular de las vistas, repletas de agujas y ventanas talladas en las rocas calizas que presentan espectaculares y caprichosas formas.





Una zona en la que el sendero accede a una pequeña pero espaciosa cornisa, me permite contemplar la profundidad del barranco del Mascún hasta donde alcanza el horizonte.Con el zoom de la cámara y la ayuda del trípode, lo acerco y me coloco en el encuadre para conseguir una bonita foto de recuerdo de este espectacular paisaje.

Como me he retrasado un poco haciendo la foto, puedo sacar a Javier desde aquí recorriendo el siguiente tramo de la faja del mirador del Mascún por la que vamos hoy. En la foto de debajo os lo pongo en un círculo, y también os marco el sendero por el que vamos a ir en amarillo.


Y es que no me canso de hacer fotos de las profundidades de este barranco de Mascún y de las formaciones rocosas tan originales que se pueden observar aquí.



Son las 13;10 horas cuando ya el sendero va abandonando los cortados para dirigirse a una zona menos expuesta en medio de la vegetación. Parece que intuimos que la faja por la que vamos toca a su fin.


Caminar por esta faja ha sido toda una experiencia para los sentidos. Contemplar el barranco del Mascún desde las alturas es algo que no deja indiferente y que impresiona por su belleza y grandiosidad.
La faja que hemos elegido no implica tener que superar pasos complicados y muy expuestos que podrían bloquear y hacer pasar malos ratos a senderistas no muy experimentados y con algo de vértigo, tal y como os he comentado, y es perfecta para disfrutar de este entorno. Nosotros estamos acostumbrados a caminar por montaña y todo tipo de terreno, pero aún así evitamos correr riesgos innecesarios. El ir por una u otra faja, querido lector de mi blog, es decisión tuya.
Regreso a Otín
Una vez acabada la faja Mirador del Mascún llegamos ya a un terreno totalmente diferente de monte bajo. A nuestra izquierda aún se puede ver más lejano el barranco del Mascún, pero ahora nuestro objetivo es volver al despoblado de Otín. En la foto de debajo os pongo el sendero a seguir.

La senda va en claro descenso hacia el despoblado de Otín que ahora vemos en altura. En la foto de debajo os marco parte del camino que vamos a recorrer hasta llegar allí. No iremos por la pista de Letosa, sino que acortaremos de forma más directa por un sendero que llega hasta el propio pueblo.


En la foto de debajo os pongo el sendero que haremos hasta Otín, en amarillo, y al fondo, en rojo, el trazado de la pista de Letosa que hemos hecho antes para ir al barranco Raisín desde Otín y que ahora no vamos a recorrer.

Ya nos acercamos a Otín y en la parte baja, junto al camino de Letosa, nos encontramos con la ermita de Nuestra Señora del Barranco. Una modesta ermita de nave rectangular y testero plano que data del siglo XVIII. La bordeamos y llegamos al pueblo.

Son las 13:25 horas cuando llegamos a la zona donde descansamos esta mañana y comimos algo antes de tomar la pista de Letosa.Ahora otro pequeño descanso a la sombra y a volver a Rodellar, pero por otro camino distinto al del dolmen de la Losa Mora y el barranco de Andrebot, iremos por la Costera de Otín con lo que completaremos la circular.


Una vez ya hemos descansado, decidimos atravesar el pueblo por un sendero distinto y así podremos observar algunas casas que antes no vimos.

En la pared de la casa que os pongo en la foto anterior, hay pintadas en la pared unas palabras que incluyen el nombre de Otín: » M tro, Ot». ¿Querrá decir Maestro de Otín? ¿Era la antigua escuela?. No tengo ni idea.

Salida de Otín hacia el barrio alto
Son las 13: 42 horas cuando ya nos vamos de Otín cogiendo el camino que nos llevará a la parte alta del despoblado y de allí a la Costera de Otín, por donde regresaremos a Rodellar. En el cartel de dirección podemos leer; Mascún, Rodellar por la S3.


La casa Cosme Bellosta
De las dos casas que encontramos en la parte alta de Otín, destaca la casa Cosme Bellosta y la iglesia que no nos aceramos a visitar pues prolongaríamos ya demasiado la caminata y aún nos queda la vuelta. El tiempo, por desgracia, ha hecho mella en ella. Os pongo varias fotos de esta imponente casa que vivió mejores tiempos en el pasado. Me llama la atención que sobre una gran puerta dovelada, hay una inscripción en la que pone: «Año 1737».





Camino de la Costera de Otín
Son las 14 horas cuando enfilamos el camino de vuelta a Rodellar. Bajaremos por lo que se conoce como la Costera de Otín, por el S3. El sol aprieta. Hoy por aquí tenemos 35º algo totalmente inusual para estar a finales de mayo, y es que nos encontramos «sufriendo» una irregularidad térmica.

A los diez minutos, siguiendo el sendero, llegamos a una bifurcación bien señalizada con un poste de dirección, que nos indica la dirección a Rodellar por el S3.

Tras subir unos repechos, ya nos vamos acercando al inicio de la Costera de Otín. El calor aprieta. Recomendable siempre ir bien hidratados para evitar posibles golpes de calor sobre todo si os afectan más las altas temperaturas.

Bajada por la Costera de Otín
Ahora tenemos unos 4 km aproximadamente de bajada hasta Rodellar y unos 360 m de desnivel negativo. El descenso de la Costera a estas horas y con el calor se nos hace algo penoso. Es un sendero con una acusada pendiente y además tiene abundante piedra suelta. Pero no por eso está libre de atractivos. Las vistas desde aquí del barranco del Mascún siguen siendo impresionantes.

Me llama la atención una impresionante ventana en la roca que parece la entrada a un enorme túnel. Desde luego este lugar no deja de asombrarme.

Son las 14:30 horas. Estamos descendiendo este sendero de la Costera de Otín cuando a lo lejos me parece adivinar el pueblo de Rodellar. Aún nos queda un buen trecho.

Todo el camino esta rodeado por curiosas formaciones rocosas. Es fácil despistarse contemplando el paisaje, pero hay que prestar atención al suelo, pues en algunos tramos hay bastante piedra suelta y vamos de bajada.


Son las 15:27 horas cuando llegamos al fondo del barranco del Mascún y ya hemos dejado atrás la Costera de Otín. Nos ha costado una hora y media llegar aquí desde que dejamos Otín. Hemos ido a un ritmo tranquilo.

Llegada al río Mascún
Ahora vamos recorriendo la parte baja del Mascún camino de Rodellar. No hemos vuelto por el dolmen de la Losa Mora, ni por el barranco de Andrebot, pero al final, iremos a parar al mismo sitio que cuando comenzamos. Hemos hecho una bonita circular.

Al descender la Costera de Otín no he podido apreciar dos emblemáticas formaciones de esta parte del Mascún, que sí se aprecian mejor si realizas la ruta en sentido contrario; la Ciudadela y la Cuca Bellostas.La Cuca Bellostas es una aguja rocosa muy característica, mientras que La Ciudadela es una cornisa o cresta rocosa que se alza sobre el barranco Mascún. Me doy la vuelta en el sentido contrario al de la marcha y…ahí están, como os enseño en la foto de debajo.

Son las 15:37 cuando alcanzamos la zona de la ventana o del delfín. Podemos ver escaladores por las paredes.

Ahora recorremos el cauce del Mascún pero en sentido contrario. Pasamos al lado de la surgencia del Mascún. Hay mucha gente por aquí, sobre todo de nacionalidad francesa.


Son las 16:13 horas cuando ya se ve cercano el pueblo de Rodellar. Ahora ya nos disponemmos a llegar al coche e iniciar la vuelta a casa.


Llegada a Rodellar y fin de ruta
Pues bien, a las 16: 30 llegamos al coche tras 9,5 horas desde que comenzamos -con paradas- y 7,5 horas en movimiento efectivo.Hemos completado un par de circulares y visitado uno de los rincones imprescindibles de esta zona de Aragón, con el aliciente además de llegar al lugar de origen de mis posibles ancestros, algo que hace tiempo quería hacer. ¿Qué más se puede pedir?.
Os animo seguidores de mi blog a que vengáis por aquí. Hay infinidad de posibilidades. Podéis realizar la ruta más larga como hemos hecho nosotros, o alguna más corta, todo depende de las fuerzas y capacidades de cada uno, pero desde luego, al menos una vez en la vida hay que visitar estos parajes, no os decepcionarán.

Espero que os haya gustado la entrada de hoy .A continuación os dejo unos apuntes sobre el apellido Otín, por si alguien tiene curiosidad y el mapa de la ruta.Suerte y que os vaya todo bien. ¡Hasta pronto!
El apellido y lugar de Otín: ¿posible origen de mis antepasados?
Como os adelantaba al principio de la entrada, tanto mi abuela paterna como mi padre, tienen este apellido. Según he investigado, Otín es un antiguo apellido aragonés de origen toponímico. Proceden los de este apellido del lugar llamado Otín (y Letosa), perteneciente al municipio de Bierge, partido judicial de Barbastro (Huesca), cuyo nombre tomaron sus progenitores, según fue costumbre en la Edad Media para indicar el origen geográfico de los individuos. Según consta en el censo aragonés del año 1495, una familia Otín vivía en la ciudad de Zaragoza, y otra en la villa de Bagüeste.

Otras fuentes me dicen que el apellido Otín, también escrito Ottin, tiene origen aragonés y está ligado a una casa solariega en el lugar de Secorún, núcleo hoy despoblado y en ruinas, situado a 1047 metros de altitud en el valle del río Guarga o Guarguera,en el valle de Serrablo, provincia de Huesca.


En los mapas que os he puesto arriba, se ve la proximidad de Secorún y Otín, así que lo más probable es que los antiguos pobladores se desplazaran de un lugar a otro. También añade que se trata de un apellido infanzón, es decir, de una familia noble, y que existe una antigua casa-palacio asociada a este apellido en Secorún. En cuanto a su origen, se cree que Otín podría derivar de un nombre personal germánico.
De una forma u otra, nos ha hecho mucha ilusión visitar este lugar en que que posiblemente habitaron nuestros ancestros.
Mapa de la ruta: dos circulares
Como siempre, os dejo aquí el mapa de la ruta que hemos hecho hoy. Como se puede ver, hemos dibujado un 8 sobre el terreno. A la primera circular, más grande, hemos añadido otra más pequeña al extender la caminata por la faja del mirador del Mascún.
El camino de ida hasta Otín lo hemos hecho por el Mascún inferior, el barranco de Andrebot y el Dolmen de la Losa Mora. Después hemos ido desde Otín por la pista de Letosa hasta la cabecera del barranco de Raisín donde hemos tomado la faja del mirador de Mascún, para desde allí,volver a Otín y regresar a Rodellar por un camino distinto al de la ida, la Costera de Otín.

