Hola de nuevo amigos y seguidores de mi blog. Hoy es lunes 24 de abril de 2025 y tengo un día suelto de vacaciones en el trabajo así que la mejor forma de aprovecharlo es yendo a visitar un lugar sorprendente del prepirineo de Huesca: el mirador de los buitres, desde donde se puede contemplar una panorámica única de los Mallos de Riglos que no deja indiferente.

En el verano de 2024 realicé la ruta del «Camino del Cielo» o la vuelta a los Mallos, (los interesados pueden ver la entrada sobre ello en mi blog) y al terminar dicha andada, una vez ya cerca de Riglos, observé a lo lejos este mirador que se veía allá arriba sobre la Peña del Sol (o Peña de Don Justo 1.260 m) y me dije en aquella ocasión que me gustaría subir algún día allí. Así que hoy lo voy a hacer realidad.
La idea es, desde la localidad de Sarsamarcuello, primero alcanzar caminando por la pista la ermita de San Miguel, y después llegar al mirador de los buitres por la aérea senda de Os Fils, un serpenteante camino al borde de los acantilados del mismo nombre. El mirador de los buitres es accesible también en coche para el que no quiera andar, ya que puede realizar este recorrido íntegramente por la pista, que por otro lado está en bastante buen estado y es apta para turismos.
Cómo llegar a Sarsamarcuello
Para llegar a Sarsamarcuello, deberemos ir primero a la ciudad de Huesca, en mi caso que parto de Zaragoza, por la A-23,, y desde allí a la localidad de Ayerbe por la A-132.

Desde Ayerbe se toma el desvío a Loarre hacia la derecha, nada más entrar en el pueblo (hay unos cuantos carteles indicativos, incluso uno que hace mención al mirador de los buitres, no tiene pérdida).

Tras este giro ingreso en la carretera que me llevaría a Loarre de seguirla, pero ese no es mi destino, así que deberé ir atento a las señales hacia Sarsamarcuello.

Llevaré unos 3,5 km desde Ayerbe cuando en la carretera ,a mi izquierda, veo unas señales justo al lado de una parada del bus que me indican la dirección a Sarsamarcuello. Deberé desviarme por ahí.

Ya en Sarsamarcuello, veo la iglesia que se alza junto a la carretera. Continúo recto hacia el interior del pueblo.

Continúo atravesando el pueblo. Puedo ver algún letrero que indica la dirección al mirador de los buitres y al castillo de Marcuello.


Llego hasta la Plaza Mayor. Allí hay una zona donde se puede estacionar el coche sin problema (se lo pregunto a un lugareño que veo por allí). Aparco y me pertrecho con todo lo necesario para iniciar la marcha.
Hay varias opciones para realizar esta excursión al mirador de los buitres. Una sería la que voy a hacer yo; ir caminando hasta el mirador de los buitres desde Sarsamarcuello, otra, como os decía antes,hacer el recorrido íntegro en coche por la pista, y una opción intermedia sería llegar en coche hasta la zona de la ermita de San Miguel y desde allí a pie al mirador de los buitres o por la pista o por el sendero de Os Fils.


Primera parte de la ruta: la ermita de San Miguel
Pasan de las 10,30 horas.Hoy no he madrugado, pues la caminata no es de las más largas. Lo que no podía ni imaginar es que un par de horas más tarde se iba a producir un gran apagón en España, como luego pude experimentar yo mismo.Inicio la marcha.

Voy caminando hacia la parte alta del pueblo. Un cartel aparece a mi derecha sobre un muro de piedra indicándome la dirección a seguir para llegar al mirador de los buitres. Lo sigo.

Ya casi junto a las últimas construcciones, abandono el firme asfaltado y entro en una pista forestal de tierra, que aparentemente, es perfectamente apta para turismos de todo tipo.

A los diez minutos aproximadamente llego a un punto en el que la pista se bifurca. Debo continuar ascendiendo hacia la derecha tomando la curva.Un cartel situado a mi izquierda me indica la dirección correcta justo en la intersección. En este punto hay algún bache en la pista si vas en coche de suelo bajo, precaución.

Son las 10:50 horas. Voy ganando altura. La Hoya de Huesca se ve cada vez más abajo, hoy hace un día radiante y con las últimas lluvias caídas los campos se muestran en todo su esplendor luciendo un bonito color verde.

Atajando por el GR 17
Sigo caminando por la pista y justo a la altura de una losa de hormigón,veo que parte un sendero a la izquierda. Desconozco hacia donde se dirige, pero lo voy a inspeccionar, ya que a lo lejos observo un poste indicativo. Me acerco a ver. No voy en coche, así que no tengo por qué ir en todo momento por la pista si puedo acortarla en algún tramo.

Una vez ya junto al poste indicativo, veo que corresponde al GR 17. Decido seguirlo con el convencimiento de que quizás me lleve otra vez a la pista, y si no fuera así, ya encontraría otro atajo para retomarla, o en el peor de los casos siempre puedo regresar por donde he venido.


Junto a la senda veo también un hito de piedra y una flecha de color amarillo sobre una roca, ahora tengo la certeza de que este sendero lleva a alguna parte y que está transitado, así que continúo por él.

A medida que voy caminando por este sendero desconocido para mí, la intuición montañera me dice que la pista está cerca. Creo que por encima de mi posición bajo la línea de árboles que veo desde aquí, o tal vez detrás de ellos. Pronto lo descubriré.

Salida a la pista
No iba mal encaminado. Al final, salgo a la pista (en la foto de debajo, os pongo con flechas amarillas la salida desde el sendero).Seguro que me he ahorrado unos cuantos cientos de metros y el paso de algún coche, aunque la verdad, hoy por aquí, de momento, no he visto a nadie. Se nota que es un lunes laborable.

En la distancia, puedo ver la silueta del castillo de Marcuello y de la iglesia de Nuestra Señora de Marcuello. Hago una foto con el zoom en la que también encuadro un poste indicativo que como luego podré comprobar, señala la dirección a Sarsamarcuello.

Otro pequeño poste indicativo aparece a mi derecha en el que figura la inscripción GR 17, así que veo que el sendero por el que he ido antes y que desembocaba en la pista no ha desaparecido, sino que continúa por aquí «con algo más de amplitud».



Son las 11:20 de la mañana. No llevo ni una hora de caminata cuando llego a otra bifurcación. La pista continúa recto pero hay un ramal a mi derecha. Hay que obviar este desvío por el que llegaríamos, de tomarlo, a Sarsamarcuello a 3 km y hasta Loarre tras 8,4 km. Sin embargo, también hay indicaciones para los caminantes que continúen recto como yo, Riglos 7,1 km y el mirador de los buitres a 2 km.

Continúo por la pista y un saliente del terreno me permite contemplar a lo lejos el castillo y la iglesia de Marcuello a mi izquierda y la ermita de San Miguel a mi derecha. Las tres entran en el encuadre, así que me parece un buen lugar para hacerme una foto de recuerdo.


Llegada a la ermita de San Miguel
Son las 11:50 de la mañana y llego a la Ermita de San Miguel. Me ha costado aproximadamente una hora yendo tranquilo y haciendo fotos. En sus proximidades hay un poste con indicadores de dirección, también hay paneles explicativos del entorno. Aquí se tiene espacio de sobra para que el que venga en coche pueda aparcar su vehículo.

Esta ermita data del siglo XII y es de estilo románico tardío al igual que el resto de las edificaciones medievales de Marcuello. La ermita original era de mayores dimensiones de lo que se ve hoy en día. Se conserva el ábside semicircular cubierto con bóveda de cuarto de esfera y el primer tramo de la nave, rematada en bóveda de medio cañón. Voy a visitar tanto la ermita de San Miguel como la iglesia y el castillo de Marcuello.



Ahora voy a acercarme hasta el castillo y la iglesia de Marcuello. Son sólo unos 300 m de pista y tengo curiosidad por verlos de cerca.Son las 12 de la mañana. Voy para allá.

Visita al castillo e iglesia de Marcuello
Una cómoda pista va ascendiendo por la loma del monte donde está situado el conjunto románico. De momento todo es paz y tranquilidad, estoy solo, únicamente acompañado por el sonido del viento y los pajarillos. Voy para allá.

Cuando llego a las inmediaciones del conjunto, me dispongo a recorrerlo. A medida que lo voy rodeando por la pista lo primero que veo es la muralla del castillo y su torre, o lo que queda de ambos, que es bien poco, la verdad.

Después veo la iglesia del castillo que aparentemente presenta mejor estado de conservación, tiene aspecto de fortificación, se observa una torre cilíndrica con aspillera a la que hay adherida otros edificios.Parece que el conjunto se asienta sobre la roca. Esto es lo que observo mientras asciendo por la pista, ya veremos después al llegar al lugar.

Cuando termino de subir la cuesta llego a una explanada. Al fondo hay un mirador sobre la Hoya de Huesca. Veo la parte que antes me quedaba oculta de la iglesia. Allí está la puerta de acceso al interior, un campanario y alguna otra construcción. Me acerco a ver si se puede entrar pero la puerta está cerrada.



Detrás de la iglesia, hay un mirador. Voy hacia allá. Después terminaré de ver con detalle la torre del castillo de Marcuello.

Desde el mirador hay unas magnificas vistas de la Hoya de Huesca. Y no sólo eso, sino que se pueden observar las espectaculares formaciones rocosas de Os Fils, por las que luego pretendo caminar hacia el mirador de los buitres.


Ahora me acercaré a visitar el torreón del castillo y luego continuaré la caminata hacia el mirador de los buitres, mi objetivo de hoy.

Observo un hueco que parece una antigua puerta aunque daría igual entrar por ahí o no, porque al no existir la totalidad de la estructura, el acceso se puede hacer por cualquier sitio. Me llama la atención lo grueso de los muros y que, en lo que parece un precario equilibrio, se mantenga en pie sólo una pared del torreón. Doy una vuelta por el entorno.



En busca del sendero de Os Fils
Una vez he visto las ruinas del castillo y la iglesia, vuelvo de nuevo a la pista con dirección al mirador de los buitres. Son las 12:45 horas. He dedicado tres cuartos de hora en ver el castillo y la iglesia así como el mirador, y en volver hasta la ermita. La idea es llegar al mirador de los buitres por el sendero de Os Fils, y disfrutar de sus vistas y de las curiosas formaciones rocosas. Ahora debo seguir hacia el collado de Santo Román y localizar la entrada al sendero.
Entretanto me llegan algunos mensajes de whatsapp de familiares diciéndome que no hay luz en mi ciudad y que todo ha caído. Bueno, yo estoy aquí, así que espero que todo se solucione allá abajo, pero yo debo proseguir mi caminata de hoy.


Continúo caminando hasta que me encuentro con un desvío hacia la izquierda a otra pista siguiendo las indicaciones de un cartel de dirección al mirador de los buitres.

Voy subiendo la pista y a mi derecha aparecen las siluetas de las nevadas cumbres de los Pirineos. Distingo la Peña Oroel, a mi derecha, y algo más al fondo algunos picos parcialmente cubierto por las nubes y que no logro identificar.


Mientras avanzo, estoy continuamente intentando localizar la entrada al sendero de Os Fils. De hecho ya veo lo que tienen que ser los acantilados de Os Fils, pero ni rastro del acceso a la senda. Enriscadas, veo unas cabras blancas, que campan tranquilamente junto al vacío como si nada.




Mire por donde mire no encuentro rastro de ningún cartel indicativo para acceder al sendero de Os Fils. O no lo veo yo, o ha desaparecido. Decido continuar hacia el mirador de los buitres directamente y ya veré si localizo el sendero más tarde, quizás a la vuelta.
Así que poco a poco voy subiendo por la pista hasta que llego a las proximidades del mirador de los buitres y a la cima de la cresta de los acantilados de Os Fils, la Peña del Sol o Peña de Don Justo (1.260 m) donde se encuentra el mirador y que está conectado con la senda de Os Fils.

Llegada al mirador de los buitres: el legado de Félix
Son las 13:15 horas cuando llego al mirador. Más mensajes de whatsapp.Ahora parece que la situación es más grave y afecta a toda España, e incluso a partes de Europa. Se habla incluso de ciberataque,prueba de esfuerzo del sistema…¡madre mía!, pase lo que pase yo ya estoy aquí,así que lo que tenga que ocurrir tendrá que esperar a que vuelva (tercera guerra mundial incluída).

Desconectando mentalmente de todo lo que he visto en el móvil, sigo disfrutando de mi día libre y de este lugar tan bonito. Una sólida estructura de piedra que recuerda a un búnker está levantada en este lugar. Dicen que fue el propio Félix Rodríguez de la Fuente el que promovió su construcción. Y es que en esta zona existe una de las colonias de buitres más grandes de Europa.

Entro. Enseguida los ojos se acostumbran a la oscuridad del interior. La techumbre, a base de gruesos troncos, se apoya en las paredes que tienen varias troneras rectangulares por las que se puede observar a los buitres sin ser vistos.


Pero también he venido a observar a los buitres, así que me quedo un rato en el interior del búnker a ver si tengo suerte y soy capaz de fotografiar a alguno de ellos. Y de pronto, ahí está, un buitre leonado que logro sacar. Al rato, un alimoche, al que también le hago una foto.


Ahora voy a descansar un rato y aprovecharé para seguir deleitándome con las vistas panorámicas de los Mallos y de paso comeré algo. Las vistas son magníficas, no sólo de los Mallos de Riglos, sino también de Peña Rueba, los Mallos de Agüero, y el pueblo de Murillo de Gállego, ahí abajo muy pequeño pero que con el zoom logro sacar desde muy cerca, y en particular su preciosa iglesia de San Salvador.





También logro sacar con el zoom la parte cimera del Mallo Pisón, donde se adivina un senderillo, seguramente la marca de los continuos escaladores que llegan hasta allí.


Decido comer y lo hago apoyado en la pared exterior del mirador, en una zona de sombra. Estoy pensando en los mensajes que he recibido sobre el apagón y se me ocurre que quizás en la aplicación de radio del móvil pueda enterarme de algo. No se oye ninguna emisora salvo RNE – Radio 5. Por ellos me entero de que muchas zonas de España están sin luz y de los problemas que están surgiendo. De buena me he librado estando aquí.

Termino de comer y me doy una última vuelta por el mirador de los buitres antes de iniciar el regreso, si puedo, por la senda de Os Fils.

Cuando ya me disponía a volver, descubro, casi sin querer, una pequeña placa metálica atornillada en una roca. Quien la ha colocado ha grabado la siguiente inscripción: «estábamos, estamos, estaremos juntos. A pedazos, a ratos, a párpados, a sueños…» A Inma, 23 de enero de 2016. TU FAMILIA TE QUIERE Y NO TE OLVIDA. Un emotivo recuerdo para alguien que seguramente frecuentaba este lugar y que ya no está.

Ahora ya no tengo mensajes de whatsapp ni puedo hacer llamadas, ni se escucha la radio.Lo que sea que esté pasando, me ha dejado incomunicado en una zona en la que seguro hay cobertura. Entonces tengo que llegar a la conclusión de que las telecomunicaciones también al final han caído. Esto ya me crea mayor inquietud y preocupación, pero bueno, ya se solucionará, ahora lo que quiero es acabar la caminata y encontrar la senda de Os Fils. Son las 14:15 horas. He estado una hora en el mirador.

El regreso hasta la ermita por la Senda de Os fils
Como os he explicado antes, el trayecto hasta el mirador de los buitres puede realizarse en coche desde Sarsamarcuello a través de la pista forestal, aunque yo he decidido hacerlo íntegramente andando. Primero hasta la ermita de San Miguel y luego hasta el mirador. Y esta última parte quería haberla hecho por el sendero de Os Fils, pero no lo he encontrado pues el poste indicativo que debería estar ahí como referencia ha desaparecido.
Se supone que tras dejar la ermita de San Miguel y una vez ya en la pista, y tras recorrer unos 400 m en dirección al mirador de los buitres y en una especie de explanada, debería encontrarse una señal informando sobre el inicio del sendero de Os Fils. Quizás, querido lector, si decides hacer esta caminata en algún otro momento ya lo hayan repuesto de nuevo, pero a 28-04-25, día del «apagón», te aseguro que no estaba.
Me apetece mucho recorrer este sendero, ya que me han dicho que es un camino serpenteante y panorámico sobre los acantilados de estas formaciones rocosas tan singulares conocidas como Os Fils, así que intentaré localizarlo, otra cosa es que lo consiga, pero por intentarlo que no quede. Ahora ya voy alejándome del mirador caminando de nuevo por la pista.

Tras recorrer unos cuantos metros de pista tras dejar el mirador, parece que una senda parte a mi derecha y se interna en los matorrales en dirección a los acantilados, o al menos eso supongo yo. ¿Será el camino de Os Fils?, sea o no, debo comprobarlo. Si así fuera, al menos lo podré recorrer en sentido contrario al que tenía previsto pero lo visitaré. Me adentro pues por él.

A medida que me adentro más y más, veo en la distancia que un camino se va acercando a los acantilados y se va alejando de la pista principal. Ya no tengo duda, tiene que ser el sendero de Os Fils, ¿qué otra cosa puede ser?así que allá voy a recorrerlo.

El mirador del tornillo
Tras caminar un rato por este sendero que cada vez se va acercando más a los impresionantes acantilados, veo un pequeño desvío a una zona que está protegida por unos pilotes unidos por sirgas metálicas a modo de barandilla. Es el mirador del tornillo. Voy a visitarlo. Cuando llego las vistas son impresionantes.

Este mirador se llama así porque se puede contemplar una curiosa formación rocosa que precisamente recuerda a un tornillo. A esta singular formación se la conoce también como Mallo Tornillito o Falso Tornillo, por su forma cilíndrica constituida por losas de piedra apiladas una sobre otra. La panorámica desde aquí es magnífica, desde luego ha merecido la pena buscar y encontrar esta senda.


Continúo avanzando. Me está gustando mucho esta senda de Os Fils, desde luego os recomiendo que no os la perdáis. Incluso si venís en coche merece la pena aparcarlo en la ermita de San Miguel y hacer el último tramo hasta el mirador de los buitres por aquí.

Como siempre pasa, la realidad es todavía mucho más impresionante del que las fotos puedan reflejar aunque ya os podéis hacer una idea.


Y por fin, encuentro algo que me indica que me encuentro en el sendero de Os Fils, una pequeña placa mencionándolo, pero salvo esta prueba, nada de nada. Es muy raro, quizás alguien se ha dedicado a vandalizar los carteles de la zona o no me lo explico. En fin, espero que repongan pronto todo de nuevo.

Y ciertamente el camino va serpenteando, a veces más cerca del abismo, otras más alejado, pero me permite, mirando hacia lo ya recorrido, apreciar los lugares en los que he estado, como el mirador del tornillo.

Me lo tomo con calma y disfrutando. Me hago una foto con los Mallos de Riglos y con parte de los acantilados de Os Fils.

Hacia el lado contrario, y avanzando hacia la ermita de San Miguel, puedo distinguir en el horizonte el castillo y la iglesia de Marcuello mucho más lejos, el Pico Gratal, y más abajo, a mi derecha, otro mirador, el de Os Fils. Allá voy.


El mirador de Os Fils
Me voy acercando a este mirador y r esulta que las cabras que vi a la ida, están también ahora, a mi vuelta, campando a sus anchas en el mirador de Os Fils. Lo siento por ellas, pero tendré que molestarlas porque al mirador voy a bajar sí o sí.

Ya estoy muy cerca del mirador y ahí están, tumbadas. Les hago una foto con zoom con el pueblo de Sarsamarcuello al fondo. Yo en ese momento no lo sabía, pero resulta que estas cabras no son unas cabras cualquiera.

Las cabras de Os Fils son muy especiales. Se les llama las cabras blancas de Os Fils, son cabras celtíberas, en peligro de extinción, muy territoriales, adaptadas a pastos pobres y orografía exigente. Tienen el pelo blanco mate y los cuernos de sección triangular en forma de espiral. Viven la mayor parte del año por aquí,a sus anchas, pero son de un particular de Linás de Marcuello según pude saber.
Llego pues al mirador de Os Fils, pasando entre estas cabras, que la verdad sea dicha, son reticentes a apartarse y además se me quedan mirando con cara de pocos amigos. Pero al final se impone el hombre sobre la bestia y no les queda otra que hacerme paso y abandonar el camino que lleva al mirador. Tengo de todas formas la sensación de que el intruso, en el fondo, soy yo.


Último tramo de la senda de Os Fils
Pues bien, tras despedirme de este último mirador y de sus cabras, continúo avanzando y encaro ya el último tramo de esta preciosa y aérea senda. Mirando hacia atrás veo el lugar donde he estado antes, el mirador de Os Fils, y el tremendo acantilado sobre el que se asoma. Ahora el camino se acerca bastante a los cortados, es realmente impresionante.





Y mientras voy caminando por aquí,esperando encontrar el fin del sendero y el acceso a la pista de nuevo, un halcón peregrino me sobrevuela, consigo fotografiarlo. Desde luego este será el reino de los Mallos, pero también es el reino de las aves rapaces.

Inicio-fin de la senda de Os Fils y vuelta a Sarsamarcuello
Son las 15:30 horas cuando termino de recorrer esta senda y localizo lo que parece la salida a la pista. He estado una hora larga por aquí. Depende como se mire puede ser el inicio o el final de la senda de Os Fils, según el sentido en el que se haga. Pero ninguna indicación ni de entrada ni de salida. Sí que hay un poste, pero desnudo de señales. No tengo claro si es el correcto o es simplemente de los delimitan parcelas rústicas. Debajo os pongo fotos para que podáis localizar el lugar en el caso de venir por aquí y que todavía no las hayan repuesto.




Ahora ya sólo queda volver hasta la ermita y de allí por la pista hasta el coche, en Sarsamarcuello. De este regreso, recuerdo la inquietud de no saber lo que estaba ocurriendo con las comunicaciones y las ganas que tenía una vez acabada la caminata de enterarme de algo.
A las 16:30, una hora después de dejar la senda de Os Fils, llegaba a Sarsamarcuello. Ya por la carretera, con la radio del coche pude ir enterándome más o menos de lo que estaba pasando, el gran apagón que había sufrido España. Espero que os haya gustado la entrada y que os animéis a realizar esta ruta. De verdad que merece la pena. Nos vemos de nuevo en momentum.photo.blog. ¡Hasta pronto!
Mapa de la ruta de hoy y perfil de elevación
Como siempre hago, os dejo aquí el mapa de la ruta y su perfil de elevación.La traza amarilla es la pista, la naranja, el pequeño atajo que tomé con el GR17, y la roja, el sendero de Os Fils que logré encontrar a la vuelta.


También os pongo dos fotos del mirador de los buitres que hice en el verano de 2024 desde las proximidades de Riglos, al volver de la ruta del Camino del Cielo, para que os hagáis una idea de donde he estado en la caminata de hoy.


