Hola de nuevo amigos y seguidores de mi blog. Hoy es sábado 27 de julio de 2024 y me voy en solitario al Pirineo Axial más concretamente a la comarca del Sobrarbe y al sector de Ordesa. Llegaré hasta un bonito ibón (expresión aragonesa para referirse a un lago de origen glaciar) y subiré a un pico desde el que tendré unas magníficas vistas, se trata del ibón y pico de Bernatuara.

Cómo llegar a San Nicolás de Bujaruelo (inicio de ruta)
Hoy he madrugado bastante. La ruta discurrirá en orientación cara sur y la temperatura prevista en Torla (Huesca) es de 16 grados de mínima y de 32 de máxima. No quiero subir hasta el pico con todo el calor de la mañana, así que cuanto antes comience la caminata, mejor.
Para llegar a San Nicolás de Bujaruelo -situado en las proximidades de la población oscense de Torla- desde Zaragoza, lugar desde el que parto, deberé tomar la autovía A-23 hasta Huesca y cruzar el puerto de Monrepós. Al llegar a la altura de Sabiñánigo, y unos 121 km después, tomaré la salida 406 que indica Sabiñánigo Este, Yebra de Basa y Fiscal.
Entraré en la N-260 que une Sabiñánigo con Fiscal y en cuyo recorrido atravesaré el moderno túnel de Petralba que desde el verano de 2012 perfora la sierra de Cancias con sus 2.598 metros de longitud y triple carril de circulación.
Su apertura conllevó un ahorro cercano a los 23 km, al evitar tener que ir hasta Broto y Biescas, así como numerosas travesías y el complicado puerto de Cotefablo, con una carretera muy estrecha y sinuosa.
Después, me desviaré por la variante de la N-260 hacia Broto. Desde allí tomaré dirección hacia la localidad de Torla. Atravesaré el pueblo y continuaré camino de la entrada al Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.
Tras unos 5 km (165.4 km desde Zaragoza), alcanzaré el Puente de los Navarros, donde una rotonda junto a una caseta de piedra me derivará o hacia Ordesa (derecha) o hacia Bujaruelo (izquierda). Tomaré esta segunda opción y me adentraré por una pista que va paralela al río Ara, que queda a la izquierda, cuyo primer tramo está asfaltado (1,8 Km), para después convertirse en pista de tierra (en época estival es apta para cualquier tipo de vehículo).


A mitad de recorrido cruzaré con el coche un puente sobre el río Ara y pasaré al otro margen. Tras unos 6,3 Km aproximadamente en total, llegaré al Refugio de Bujaruelo, pero esta vez un poco más tarde de lo previsto, pues un rebaño de vacas ralentiza mi marcha en el último tramo de la pista hasta que logro sobrepasarlas.

Bujaruelo: «Lugar de Bojes»
El nombre de Bujaruelo significa «lugar de bojes». El boj es un arbusto muy abundante en esta zona y una de mis plantas preferidas. Me encanta como huele, y siempre relaciono ese aroma con el Pirineo. Bujaruelo está catalogado como «Lugar de Importancia Comunitaria» aunque de momento no forma parte del Parque Nacional de Ordesa.
Lo primero que se ve al llegar allí es una gran explanada herbosa, que en parte está ocupada por un camping. Aparco en la zona que rodea el camping aunque también se puede estacionar en el camino que lleva al refugio en caso de no encontrar sitio. El sol todavía está tras las montañas.


En las proximidades del camping, puedo ver el edificio del Refugio de Bujaruelo y también los restos de la iglesia románica de San Nicolás (s. XIII), dedicada a San Nicolás de Barí, ahora en ruinas, de la que quedan apenas unos muros y el ábside, y que fue levantada junto a un hospital en el que pernoctaban peregrinos, pastores y viajeros.

Este lugar ha sido desde siempre una zona transfronteriza. El antiguo paso permitía la comunicación entre San Nicolás de Bujaruelo y San Juan de Gavarnie, en Francia, y era muy frecuentado ya desde la Edad Media.
Inicio de ruta (estoy a 1.330 m.) Cruce del río Ara por el puente medieval
Una vez que me he pertrechado con todo lo necesario, incluida la indispensable crema solar, (como os he dicho voy a ir por la cara sur, que está muy expuesta al sol), y abundante agua, (me llevo dos botellas grandes) inicio la marcha a las 7,30 horas. El día apenas acaba de comenzar.
Lo primero que hago es cruzar el río Ara por el precioso puente románico también del siglo XIII. Mientras me aproximo, desde aquí ya puedo ver una torre de alta tensión en lo alto, punto al que llegaré más tarde y donde tomaré un desvío.

A mano izquierda, antes de cruzar, hay unos paneles informativos. Les echo un vistazo. Bajo estas líneas os pongo una foto del mapa que se puede ver allí. He marcado en amarillo la ruta de hoy.



Una vez que ya he cruzado el río me encuentro con unos cuantos postes indicativos. Tengo que buscar uno que me marque la dirección al Ibón de Bernatuara. En un principio compartiré senda con la ruta hacia el Puerto de Bujaruelo tal y como me indican las señales colocadas en un poste próximo.



Y una vez que llego al poste que me indica dirección al ibón de Bernatuara, puedo ver que una piedra situada en su base tiene pintadas las marcas horizontales blancas y rojas del GR.(senderos de gran recorrido pirenaico), y es que como os cuento, compartiré durante un rato sendero con la ruta al Puerto de Bujaruelo GR-T 30.


Pues bien, a estas horas ya hay mucha gente por aquí en movimiento, desde luego no estoy solo. La senda ya desde un primer momento asciende con decisión por la montaña. Voy dibujando lazadas por una zona de bojes.

Al poco rato, la senda se acerca a una espectacular pared de roca en la que puedo observar unos preciosos pliegues en los materiales que la componen, los estratos forman anticlinales y sinclinales que además sobresalen por capas sobre la superficie.

Seguidamente me interno en un bosque de abetos y tejos, que a estas horas de la mañana está bastante sombrío. Veo algunos atajos que me permitirían acortar algo el camino, pero tienen mucha más pendiente, así que decido obviarlos y sigo por el sendero principal.

Es julio, y es sábado. Me estoy encontrando con bastante gente, pero lo que no me podía imaginar es toparme con «un tren» de montañeros como me ocurrió subiendo ya en los primeros tramos. Obviamente los pasé a todos, acelerando el paso y con la esperanza de alejarme de ellos lo antes posible. Como anécdota deciros que algunos eran orientales, tal vez japoneses o coreanos del sur, aunque a mí todos me parecen iguales (imagino que como les pasará a ellos con los occidentales, no nos distinguirán).

Esta senda por la que voy también la usa el ganado, principalmente vacuno, como más adelante podré comprobar. Veo algunas vallas y cercados junto al camino y un portillo que atravieso. Está abierto y lo dejo igual.

Subo y subo, y desde luego el desayuno que tomé en Zaragoza lo voy a quemar más pronto que tarde. Menos mal que vengo bien nutrido y con comida suficiente para reponer fuerzas después. Cuando algún claro entre los árboles me lo permite, puedo observar los picos que me rodean, como el pico de Tendeñera y su collado.

Tras unos 30 minutos y 1 km ascendiendo y haciendo zigzags, salgo del bosque y me encuentro de frente con una torre de alta tensión de la línea eléctrica Bujaruelo-Gavarnie. He superado hasta ahora un desnivel de unos 150 m.

Voy caminando y la senda se acerca prácticamente a la base de la torre eléctrica, tengo que estar atento porque aquí hay un desvío en la ruta. Dejaré el camino al Puerto de Bujaruelo para dirigirme al ibón de Bernatuara.

Desvío hacia el Ibón de Bernatuara ( estoy a 1.621 m)
Casi a la altura de la base de la torre del tendido eléctrico, el camino se bifurca. Encuentro un poste de dirección que me indica un desvío hacia la izquierda que me llevará al Ibón de Bernatuara. Aquí es donde abandono definitivamente el GR (dirección Puerto de Bujaruelo). Ya llevo un buen rato escuchando los cencerros del ganado, y los mugidos de las vacas, pero no las veo, aunque casi las siento, tienen que estar muy cerca de mi posición.

El poste que indica dirección Puerto de Bujaruelo debería tener una señal similar con la dirección al Ibón de Bernatuara, pero la han arrancado o se ha caído, no quiero pensar mal. No obstante en una roca grande que hay junto a él se adivina pintada en blanco la palabra ibón B, y además tiene un mojón de piedras encima.

No obstante, alguien ha pintado con rotulador negro en el poste la dirección al ibón. Es de agradecer, pero lo ideal es que repusieran el cartel lo antes posible.

Ahora la senda se estrecha algo. Ya no presenta pendiente, incluso llanea. A medida que avanzo y a la izquierda de la misma, observo una pequeña cascada, la de Lapazosa.


Ahora el camino desciende unos pocos metros hasta el cauce de un barranco, el de Lapazosa, que tendré que cruzar por un pequeño puente metálico.



Al otro lado del puente, encuentro unos hitos que me servirán de referencia para retomar la senda que atravesará durante unos metros un pequeño hayedo.

Pero tal y como me imaginaba, las vacas hacen su aparición. Las oía pero no las veía. Ahora sí que se dejan ver. Parece que van por el mismo sendero que yo, pero se paran a beber del torrente. Son unas cuantas, y llevan cuernos, pero no hacen nada. Eso sí, me miran con curiosidad. Supongo que si las dejas tranquilas van a lo suyo.


Continúo caminando y noto que la senda vuelve a coger pendiente. Estoy atravesando una zona de hayas. Este será el último bosque que cruzaré, pues luego ni una sombra me cobijará, donde voy ya no habrá árboles.


Pero al poco tiempo, ya vislumbro la salida del bosque y la llegada a lo que llaman la Plana de Sandaruelo. Al fondo, una montaña se perfila en el horizonte. Por allí tendré que ascender.

Al salir del hayedo, paso junto a una nueva torre de alta tensión. Voy caminando ahora por la Plana de Sandaruelo (1.680 m), una zona de verdes prados en la que hay una pequeña caseta de pastores, el refugio de Sandaruelo.

Llegada al refugio de Sandaruelo (estoy a 1.680 m)
En aproximadamente una hora y tras recorrer 1,67 km en casi permanente subida, llego a las proximidades del refugio de Sandaruelo, que se encuentra en la margen orográfica derecha del barranco de Lapazosa y también a la derecha de la senda. Es un pequeño refugio de uso pastoril con capacidad para 8 plazas. Ya he superado 350 metros de desnivel hasta ahora, pero me quedan todavía 884 m de ascensión.



Sobrepasado el refugio, el sendero de momento está muy marcado, tanto por las pisadas de las personas como por las del ganado, continuando por una zona herbosa y más despejada. El barranco queda a mi derecha, iré remontando la margen derecha orográfica del barranco de Sandaruelo. Al fondo puedo ver el paredón que deberé subir para acceder a la cubeta del ibón.

Las vacas siguen cerca de mí. Es más, aparecen por todas partes. Una me mira curiosa. Desde luego el invasor soy yo, ella está haciendo uso tranquilamente de sus pastos y yo vengo a incomodarla .

Echo una mirada atrás – orientación sur- y veo abajo la pista que lleva al camping de Bujaruelo y que he recorrido hace un rato con el coche (flechas amarillas), la verdad es que ahora me doy cuenta de lo que he subido, que es bastante. En primer plano, la senda por la que acabo de pasar y las torres del tendido eléctrico de la línea hacia Gavarnie.

De nuevo la senda coge pendiente, y de nuevo aparecen más montañeros. Hoy estoy viendo mucha gente por estos lares, se suma el hecho de que es verano y de que el ib´´on y pico de Bernatuara son unos destinos muy populares por esta zona. No es mi caminata ideal, pero es un peaje que se debe pagar en según que fechas.

Si echo una mirada hacia el oeste, puedo ver el valle de Otal, abajo a la derecha de la foto, y el pico de Otal. Detrás, el pico Tendeñera y el collado de Tendeñera. Las laderas herbosas que observo en primer plano están llenas de vacas. El valle de Otal es un ejemplo perfecto de morfología glaciar en U o artesa, colgado 250 m por encima del valle del río Ara.

Y hacia el suroeste las vistas son también muy interesantes. Se pueden ver Los Gabietos, en la foto casi eclipsados por la luz del sol naciente, que dominan con sus 3.034 metros el Puerto de Bujaruelo.

Caminando con las vacas
Sigo subiendo, y la senda ya no está tan clara. Sólo sé que las vacas me rodean. Algunas me siguen, otras van por delante. El camino ya no sé ni dónde está. Es fácil confundirse y tomar los atajos que los bovinos han trazado con el tiempo, tal es la profusión de roderas que han dibujado,


El caso es que una de ellas me pisa los talones. Me sigue. Voy subiendo intentando encontrar el camino correcto y paso por debajo de la rama de un gran arbusto, que lógicamente la vaca que me sigue no va a poder atravesar…¿seguro? pues cabezota ella, tras un largo mugido como queriéndome decir ¡por dónde me has traído! sigue adelante y ni ancha ni perezosa, se lleva la rama por delante continuando su marcha, y yo me siento fatal por haber llevado a la pobre vaca por una senda tan complicada…pero, al fin y al cabo, ¡quién le mandaba seguirme!.

Al poco rato, ya encuentro de nuevo el sendero y me incorporo a él. Me despido de mis acompañantes de cuernos, rabos y cuatro patas y continúo la subida por el lateral del barranco.




Como os decía esta zona está muy transitada por el ganado, así que es fácil confundirse, y tomar uno de sus caminos en vez del principal, aunque al final se encuentra el correcto. Algún mojón de piedras ayuda, pero si os soy sincero, muchos no hay, así que hay que caminar atento. En principio el sendero está muy marcado, pero también lo están los numerosos que han hecho las vacas, de ahí la posible confusión.

Cruce del barranco de Sandaruelo
Sigo caminando ahora por una zona más llana. Al fondo veo el lugar donde más o menos estará el ibón (flecha amarilla en la foto), haciéndome una idea de hasta dónde debo subir.

Me voy acercando al fondo del barranco que deberé cruzar. En la foto de debajo os pongo la ruta aproximada que seguiré hasta llegar al ibón. No está muy clara la foto por el sol de la mañana pero os puede ayudar.

Lo bueno de este tramo es que aunque no hay árboles ni sombra alguna, sí que en el caso de mucho calor podéis ir refrescándoos en las cascadas y riachuelos que bajan por el barranco y que yo ahora voy cruzando. Hago lo propio y me mojo la gorra cada vez que paso por una, es como ponerte aire acondicionado instantáneo en la cabeza. La senda va sorteando el barranco en varias ocasiones, siempre por las zonas más accesibles, hay que hacerle caso.



Ahora sigo subiendo, pero unos metros más arriba, el camino parece que llanea un poco. He llegado a lo que llaman la Mallata de Bernatuara, que está en la cabecera del valle. Después de este tramo, me espera una exigente ascensión hasta llegar al ibón.
Ascensión hacia el ibón de Bernatuara por la larga diagonal
Ahora debo continuar en dirección norte, remontando la margen derecha del barranco de Sandaruelo. Este último repecho se hace duro. Hay que superar bastante desnivel, el terreno no ayuda nada y está descompuesto y con muchos surcos, tanto por la propia inclinación como por el paso del ganado. Voy haciendo zigzags.

Poco a poco, el sendero me va conduciendo hacia la izquierda. Aquí el camino está un tanto difuso. Voy subiendo una larga diagonal por la ladera herbosa del pico Punta Crapera. Me quedarán unos 300 m aproximadamente de desnivel hasta alcanzar el ibón.

Aprovecho para deciros que en el Valle de Bujaruelo, junto al barranco de la Crapera, se encuentra uno de los conjuntos de tejos más importantes de la Península Ibérica. Se han contabilizado hasta la fecha más de once tejos de más de 4 metros de perímetro, alcanzando, al menos uno, los 19 metros de altura. En toda la extensión de la arboleda se tienen localizados 200 tejos de grandes dimensiones. Los Taxos de Crapera (Taxo es la palabra local para el Tejo), además de su valor natural, tienen un alto interés como reserva científica. Un lugar que en otra ocasión merecerá la pena conocer.
Al acabar esta subida, rodeo por la izquierda una roca muy grande, como un pequeño tozal o montículo, aquí la senda gira de golpe y toma dirección este, hacia la derecha, camino del ibón. Yo aprovecho para, al abrigo de su sombra, tomar algo de agua y darme un pequeño respiro, pues la trepada ha sido ardua.

Unos metros después la senda me da un respiro. Voy por una faja que va llaneando ligeramente e incluso después desciende algo hacia un collado herboso, tras el cual ya se intuye la cubeta del ibón.

LLegada al Ibón de Bernatuara (2.275 m)
Y finalmente tras casi 5 km de recorrido desde el inicio y unas tres horas y media de dura subida (con algunas paradas), puedo contemplar el precioso Ibón de Bernatuara desde el collado, que queda encajado unos cuantos metros por debajo de mi posición. Es un lugar muy bonito, y siento que todo el esfuerzo ha merecido la pena.

Ahora desciendo unos metros por una senda que llega hasta la misma orilla del ibón. No sé si comer algo aquí o directamente subir al pico Bernatuara. Decido esto último. Veo claramente un camino bien marcado en la pared izquierda de la cubeta, que de seguirlo, me llevará hasta el Puerto de Bernatuara, un lugar fronterizo.


Tomo ahora una senda que discurre por la orilla izquierda del ibón -dirección oeste- y luego inicia un ascenso por la ladera hacia el collado norte del Ibón y el Puerto de Bernatuara, camino obligado para llegar al Pico Bernatuara. Sigo viendo gente, algunos refrescándose en el agua del ibón.


LLegada al collado o Puerto de Bernatuara (2.338 m)
En apenas diez minutos más de ascensión llego al collado o Puerto de Bernatuara (5,12 km; 3 horas; 2.338 m), señalizado con un gran mojón de piedras y una pequeña placa en la roca en la que se indica que es un lugar fronterizo entre Francia y España.

Este paso a Francia ha sido desde el siglo XIV la ruta que sigue el ganado del valle de Broto para acceder a los pastos franceses. Es un acuerdo internacional de pastos (fazería o pazería) que se remonta aproximadamente hacia el año 1390 y que hasta la fecha de hoy se sigue cumpliendo entre los pastores del valle de Broto(España) y los de Barèges (Francia).

Los de Broto tienen derecho al aprovechamiento de los pastizales franceses de Usona (valle de Ossoue), y como cada año, a partir del 23 de Julio, miles de cabezas de ganado bovino cruzan el puerto para pasar todo el verano en Francia.
Desde aquí el ibón queda mucho más abajo y todo adquiere una perspectiva diferente. Parece que esté encajado en el fondo de un cráter volcánico, pues es prácticamente redondo, pero es un perfecto y esple´ndido ejemplo de cubeta de sobreexcavación glaciar.



Este ibón me recuerda mucho al de Tebarray, paso obligado para hacer los picos de Los Infiernos y la Marmolera, allá en el sector de Panticosa. Me hago alguna foto de recuerdo y continúo hacia el pico Bernatuara.

Pico de Bernatuara (2.517 m)
Una vez en el Puerto de Bernatuara, me dispongo a ascender al pico. La senda está bien pisada, y hay algunos hitos orientativos. El trazado se inicia con decisión en dirección oeste. Después de todo lo subido desde Bujaruelo, un esfuerzo más merece la pena, pues las vistas desde allí son impresionantes.

Después de una subida con marcado desnivel, alcanzo una zona algo más llana. Al fondo puedo ver ya el pico esperándome. El camino está claro y bien trazado, no hay pérdida.

En la foto de debajo os he dibujado el camino aproximado que se hace por la cresta hasta llegar al pico. Es una ascensión fácil, no está prácticamente expuesta y no tiene complicaciones técnicas de ningún tipo ni ningún paso comprometido.

Tras unos 35 minutos aproximadamente subiendo a ritmo normal, llego a la cima. He superado un desnivel de 1.235 m desde San Nicolás de Bujaruelo y 5,76 km de recorrido desde el inicio. El esfuerzo ha merecido la pena. Es sábado y es julio. Me encuentro a bastante gente en el pico. Hay incluso extranjeros que están veraneando por la zona, una pareja de alemanes, algún francés…
Las vistas desde aquí son impresionantes. Me voy a hacer alguna foto de recuerdo, comeré y sacaré unas panorámicas con todos los picos que se pueden observar. Pienso estar un buen rato disfrutando del entorno antes de regresar.

El ibón de Bernatuara allá abajo se ve muy pequeño, pero muy elegante, casi parece un círculo perfecto. La panorámica es espectacular, tanto del ibón como de todos los picos que se contemplan a mi alrededor.

Ya he comido y he repuesto fuerzas, y ahora toca, antes de volver, sacar unas cuantas fotos e identificar los picos que puedo ver desde aquí. La que os pongo debajo es una panorámica donde se puede apreciar bien el trayecto que acabo de hacer.
A la derecha de la misma, el barranco que he tenido que subir hasta llegar al collado que da acceso al ibón, el recorrido por la izquierda del ibón para tomar la senda al Puerto de Bernatuara y luego subir al pico donde me encuentro. En amarillo os he pintado la ruta aproximada.

Ahora os voy a poner una serie de fotos por sectores. Lo he dividido en tres sectores y en cada uno os nombraré los picos más relevantes que se pueden observar.
Como anécdota deciros que la cobertura móvil va a ratos, y que en el pico cogía operadoras francesas, en cambio en el ibón sí que ya entraban españolas. El ibón pertenece a Aragón, al igual que el pico Bernatuara, no así el pico Gabiet, que está en Francia, tened en cuenta que aquí nos estamos moviendo en zona fronteriza.
Sector uno. Echo la vista hacia el suroeste. La panorámica desde el pico sin zoom es la que os pongo justo debajo. No se ve gran cosa aunque sí una foto de conjunto. A medida que me voy acercando ya se va viendo más en detalle. Haré lo mismo con el resto de fotos. Comenzamos.





Ahora el sector dos, más hacia el norte, centrándome en los picos franceses que se pueden ver desde aquí, como el Vignemale o Viñamala, (Comachibosa en aragonés), este pico está dividido en dos, parte pertenece a España (Aragón), la cara sur, forma parte de la zona periférica del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, mientras que la francesa está dentro del Parque Nacional de los Pirineos, en el departamento de los Altos Pirineos.




Y finalmente un tercer sector hacia el este, donde se puede apreciar bien el ibón y los picos del entorno, sobre todo parte del macizo de Monte Perdido, el Taillón y los Gabietos (Gabieto Occidental con 3.035m y Gabieto Oriental con 3.031m).




Bueno pues ya he estado un buen rato aquí arriba pero tampoco puedo retrasar la vuelta porque no quiero que se me haga muy tarde para volver a casa, y aún me quedan como poco dos horas y media o tres de descenso tranquilo hasta llegar al coche, más la carretera, otras dos horas y media.
El regreso
El regreso lo hago exactamente por el mismo camino que el de la ida. Ahora toca bajar el pico, el barranco, llegar hasta el coche…yo creo que en dos horas y media o así podré estar en Bujaruelo.
En el Puerto de Bernatuara me hago una foto con el fondo del Val de la Cau francés. Unos montañeros me contaron que se dirigían hacia allí porque desde ese valle tenían intención de llegar a Gavarnie.

Con la luz de la tarde se ven muy bien los picos que esta mañana quedaban desdibujados por el sol, y además puedo ver claramente el barranco que subí temprano y que ahora me toca bajar. Me pongo a ello ayudándome de los bastones que llevo desplegados al máximo.


No me he dado mucha prisa en bajar. He ido tranquilo. A las dos horas y media ya veía el aparcamiento de Bujaruelo próximo, pero hasta que he llegado se me ha hecho un poco largo, casi me ha llevado tres horas llegar hasta allí desde el pico.
A un ritmo normal, para personas que físicamente estén acostumbradas a hacer montaña, y parando de vez en cuando para fotos, beber agua y demás, yo pondría, siendo realista, tres horas y media o cuatro con paradas para llegar al pico y otras tres para volver al aparcamiento. Así que unas seis o siete horas en total dependiendo de cada uno.



Como anécdota deciros que a veces te encuentras con algunas personas en los sitios más insospechados, cosa que me paso a mí, coincides arriba en el pico, hablas un rato, te despides, cada uno baja por su cuenta a Bujaruelo y…te la vuelves a encontrar en el aparcamiento porque su coche lo ha dejado…¡ justo al lado del tuyo y se está marchando en el mismo momento que tú!. ¡No me digáis que no es casualidad!. Como lo prometido es deuda, aquí pongo la foto de Montse, ya que me dijo que vería la entrada del blog. Y lo dicho…quizás…¡nos encontremos de nuevo en las montañas!.

Pues bien, ha sido una jornada intensa, de mucho madrugar y algo dura en cuanto al esfuerzo físico, pero ha merecido la pena. Como consejo; hay que llevar mucha agua, sobre todo en verano, la gastaréis toda, y por supuesto mirar el tiempo atmosférico, ir bien preparado y saber renunciar si las fuerzas abandonan, ya que no sólo es ir, sino también hay que volver de nuevo al punto de partida. Espero que os haya gustado el relato y nos vemos de nuevo en otra entrada del blog. ¡Buen verano a tod@s!
Ruta, Mide y perfil de elevación
Os dejo como hago siempre, los datos de la excursión, mapas, perfiles de elevación y el MIDE.



En cuanto al MIDE (Método de Información De Excursiones) que cómo todos sabéis es un método para valorar la dificultad de las excursiones, la única dificultad destacable en una escala de 1 a 5 es la cantidad de esfuerzo necesario, que lo pone en un 4, y sí, ahí no se equivocan.

