Hola de nuevo amigos y seguidores de mi blog. Hoy es sábado 1 de junio de 2024 y me voy con mi hermano Javier y mi amigo Ángel a subir un pico emblemático de la Sierra de Guara; el Tozal de Guara. La Sierra de Guara está situada a unos 25 km al noreste de la ciudad de Huesca, entre el Río Guatizalema, al oeste, y el Río Alcanadre, al este, siendo la de mayor altura de las Sierras Exteriores pirenaicas.
La palabra «tozal» en aragonés significa montículo, pero este pico con 2.077 m de altitud es el techo de esta sierra y de todo el prepirineo aragonés, así que dicha denominación no le hace ni mucho menos justicia, pues se trata de una hermosa e imponente montaña. También hay otros picos importantes en la sierra, aunque de menor altura, como Fragineto (1.734 m), Tozal de Cubilars, (1.945 m), y Cabezo de Guara (1.870 m)

La Sierra de Guara está formada principalmente por piedra caliza del Paleógeno y en su borde sur, por un estrato superior basto de gres o piedra arenisca del Mioceno y que tiene naturaleza mayoritariamente de conglomerado.
Al Tozal de Guara se puede ascender por varias rutas. Nosotros hemos escogido la de Used, porque además de ser la ruta más fácil y rápida para subir al pico, transcurre casi en su totalidad por un sendero que atraviesa un precioso bosque y pese a que presenta unos tramos de considerable pendiente (35%), el sendero te lleva directamente hasta el collado que da paso a la cumbre.
Como llegar al aparcamiento cerca de Used
Os indico como ir allí desde Zaragoza porque es mi ciudad de origen, pero si lo hacéis desde otro lugar, basta con llegar a Huesca y continuar como os indico. Hoy hemos madrugado. Salimos sobre las 6 de la mañana. Queremos aprovechar bien el día. La subida al Tozal de Guara es larga.
Nosotros tomaremos la autovía Mudéjar A-23. En las cercanías de Huesca, y con el amanecer ya próximo, las primeras luces de la mañana perfilan en el horizonte nuestro objetivo de hoy que vemos a lo lejos desde el coche.

Ya pasado Huesca, continuaremos por la autovía hasta la salida 381 que permite acceder al centro de control de túneles y a la población de Arguis. Por la N-330 cruzaremos Arguis para continuar en ascenso por la antigua carretera del puerto de Monrepós hasta alcanzar tras unos 6 km el abandonado túnel de la Manzaneda que queda a la izquierda y que ahora está cortado al tráfico.

Este túnel me trae algunos recuerdos, tanto de la infancia, cuando lo cruzábamos en el coche de mi padre, un Seat 124 «ranchera» color marfil, como de épocas posteriores, cuando conduciendo mis primeros coches lo atravesaba en mis incontables salidas hacia el Pirineo.
Eran otros tiempos y cruzar el Monrepós, con su antigua carretera plagada de curvas, precipicios y quitamiedos, parecía una auténtica odisea, que como poco, generaba cierto «respeto» a aquellas personas no muy acostumbradas a este tipo de carreteras de montaña. Todo esto terminó con las obras que durante 25 años -desde 1.993 y hasta 2019- culminaron con la inauguración del nuevo tramo y los modernos túneles convirtiendo este trayecto en una vía de alta capacidad.
Pues bien, desde la boca del malogrado túnel que queda a nuestra izquierda, cogeremos el desvío hacia la población de Belsué, Nocito y Bara.

Pasaremos por las proximidades de Belsué y continuaremos por la carretera que lleva al pueblo de Nocito. La carretera es la típica de montaña, al principio en continuo descenso, con algunos tramos rectos y otros con abundantes curvas. Cruza parajes muy bonitos y no está exenta de algunas vistas sorprendentes como estos anticlinales calizos que quedan al descubierto y que me recuerdan a los que pueden verse en la base del Pico Peiró.


A la derecha de la carretera, aparece ya ante nuestros ojos la cara norte del Tozal de Guara, que recibe los primeros rayos del sol de este recién estrenado amanecer de junio de 2024.

Llevaremos como unos 20 km desde que dejamos la boca del túnel de la Manzaneda cuando vemos una señal a un lado de la carretera, a nuestra derecha, que indica «Nocito – Bara» y que nos invita a seguir recto, obviando un desvío que parte por la izquierda y que sirve para ir al Molino de Villobas. Llevamos ya 123 km en coche desde Zaragoza.


Continuamos, y unos 500 m antes de llegar a Nocito si siguiéramos rectos, hay que desviarse a la izquierda por una carretera que una señal marca dirección Ermita de San Úrbez-Bara. Puede verse un panel explicativo en las proximidades del desvío que está cubierto por un tejadillo de madera, tal y como se ve en la foto.


Y de nuevo, en el horizonte, a nuestra derecha, aparece el Tozal de Guara. Sus 2.077 m sobre el nivel del mar mantienen las incipientes nubes de la mañana por debajo de su cima.

Seguimos por esta carretera que nos permitiría alcanzar la localidad de Used, pero nuestra parada definitiva la haremos un poco antes de llegar al cartel que anuncia el inicio del pueblo, Una explanada acondicionada como aparcamiento, situada a la derecha de la carretera, es nuestro destino. Llevamos recorridos unos 130 km desde Zaragoza, 33 de los cuales los hemos hecho desde Arguis por esta típica carretera de montaña y el resto por autovía.

El aparcamiento a estas horas está casi vacío. Algún madrugador como nosotros y poco más. La capacidad es para unos diez coches aproximadamente. Ahora nos espera el pico. ¡A por él!.
Inicio de la excursión: hacia el Refugio de Fenales
Tras aparcar en la explanada y una vez que nos hemos pertrechado con todo lo necesario, iniciamos la caminata. Son las 7:25 horas de esta preciosa mañana de sábado. Hace algo de fresco, 13 Cº, pero sabe hasta bueno. Nos hacemos la clásica foto de inicio de excursión con el pico detrás nuestro, en el horizonte.


Pues bien, desde aquí parte una pista que sale por la derecha del aparcamiento y por la que sólo pueden circular en principio vehículos autorizados. Un cartel nos indica posibilidad de ir por ella hasta el Refugio de Fenales, que es una de nuestras paradas obligadas camino del Tozal de Guara, así que si quisiéramos tomar la pista iríamos por buen camino, pero no es esta nuestra intención.

Caminamos de momento por la pista unos escasos metros y enseguida, a la izquierda, unos postes indicativos nos marcan el inicio de un sendero que dice «Tozal de Guara (por Fenales) y Santa Cilia de Panzano». Lo tomamos. En realidad se podría ir todo el tiempo por la pista, como os he comentado ya que nos llevaría hasta el Refugio de Fenales y los Llanos del Cupierlo, pero el sendero lo que hace es ahorrar tiempo y distancia a recorrer, pues va atajando las numerosas lazadas de la misma.

Al principio el sendero va paralelo a la pista aunque un poco en altura. En poco tiempo vemos que éste se aleja de la misma en el afán de ir continuamente atajando. El camino en estos primeros tramos no está muy marcado, así que de no tenerlo muy claro, o si no te orientas bien, mejor ir directamente por la pista, aunque yo no lo recomiendo, pues se alarga bastante el trayecto y además el sendero es muy bonito.

Y de pronto, la primera sorpresa de la mañana. Yo como voy mirándolo todo, no me suelen pasar desapercibidos los «habitantes» de los lugares por donde paso. En el suelo, una serpiente. No sé si viva o muerta, pero no hago mucho esfuerzo por comprobarlo. Tiene unas hormigas en torno a la boca. Parece una víbora, por la cabeza triangular y el dibujo en zig-zag de la piel. Si es así, sería una áspid, es venenosa, mejor dejarla tranquila.

Este sendero está resultando muy bonito de recorrer. Vamos caminando hacia una zona que se denomina Los Fenales, como el Refugio, que es un paisaje de pastos creado por los antiguos habitantes de estas tierras en lo alto de la Sierra de Guara. Pequeñas parcelas rodeadas por paredes de piedra dan idea de la laboriosidad de aquellas gentes. También se lo conoce como el lugar donde antiguamente almacenaban el heno.

Han pasado tan sólo diez minutos desde que iniciamos la marcha cuando salimos a una zona más despejada donde a nuestra izquierda aparece un poste con indicaciones de dirección. El Refugio de Fenales está a una hora.


Caminamos de nuevo siguiendo las indicaciones por un sendero más estrecho y otros cinco minutos después volvemos a salir a otra zona herbosa mucho más despejada donde al fondo de la misma se puede apreciar otro poste de dirección.


Por toda esta zona observamos vestigios de antiguas paredes de piedra que delimitan los campos y hasta un antiguo abrevadero de piedra. El sendero también muestra en algunos tramos señales de «civilización». El suelo está pavimentado con lascas de piedra de tamaño regular, a modo de baldosas, que claramente se ven colocadas por la mano del hombre, aunque ahora seguro que están en peor estado que el día que las pusieron.



A un lado del camino observo un Pie de Gato (Atennaria dioica). Es una pequeña hierba de prados y bosques abiertos subalpinos. Tiene un cabezal de flores blancas si son masculinas y rosadas si son femeninas.

La senda poco a poco va ganando algo de pendiente. Caminamos por estos parajes tan relajantes sin otra presencia que el canto de algún pajarillo y rodeados por abundante vegetación, como el boj, que nos envuelve con su característico aroma. Prácticamente no hace nada de viento y no hace tampoco demasiado calor. De momento no nos podemos quejar.


Son las 7:55 horas cuando ya entramos claramente en una zona boscosa. Aunque la pendiente no es muy pronunciada sí se nota que es constante y poco a poco se va ganando altura.

Son las 8 horas cuando el sendero parece que sale como a una zona más plana. Al fondo, sobre la ladera, podemos adivinar que hay colocada algún tipo de señal de dirección.

Y efectivamente, justo enfrente nos encontramos con un tablón que a modo de flecha indica la dirección al Refugio de Fenales. En la propia tabla hay una flecha que parece invitarnos a entrar en la maleza del bosque, no hacerle caso, hay que seguir hacia la derecha.

Llegada a la pista forestal
Una vez que le hemos hecho caso al tablero de dirección recorremos unos pocos metros por un agradable prado rodeado de vegetación que desemboca en la pista que lleva a Refugio de Fenales y los Llanos del Cupierlo y que podíamos haber cogido al inicio en el aparcamiento. Tenemos que tomarla en sentido ascendente, hacia la izquierda.



Son las 8: 25 horas y vemos a un lado de la pista un poste indicativo con las marcas verdes y blancas de los senderos locales, y que marca dirección hacia Fenales, que corresponde con nuestro trayecto actual. Otras señales indican un sendero descendente hacia Can de Used, Nocito y Cañatas. No debemos ir por ahí a la vuelta, sino seguir por la pista.



Son las 8:40 horas de la mañana cuando al otro lado del valle, a la derecha de la pista, vemos a lo lejos el edificio blanco con tejadillo rojo del Refugio de Fenales.

Llegada al Refugio Forestal de Los Fenales
Son las 8:44 horas y llegamos al Refugio Forestal de los Fenales. Desde la pista y en las proximidades del refugio, parte un senderillo que sale por la izquierda y que nos permitirá llegar al mismo.

El refugio pertenece a la categoría de refugios libres oficiales de la Red Natural de Aragón y que no están guardados. Este refugio está situado cerca de Used, en el municipio de Sabiñánigo, en un paraje conocido como los Fenales de Used, una zona de grandes pastos. Está gestionado por el Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara.

Su conservación, arreglo y mantenimiento la llevan a cabo las cuadrillas de trabajadores del Parque Natural de la Sierra Guara, así como el aprovisionamiento regular de leña, garantizando el correcto estado del mismo.
Paramos un momento a observarlo y entramos en su interior. Podemos decir que el refugio está en unas condiciones aceptables para no estar guardado. Se compone de una planta baja donde hay una estancia con una pequeña mesa de cemento y una chimenea, además de un par de bancadas de ladrillo, y de un altillo donde pueden dormir hasta trece personas. Junto al refugio hay también una bomba de agua.




Antes de irnos nos hacemos unas cuantas fotos junto al refugio. Al fin y al cabo no deja de ser una de las primeras etapas «obligadas» de nuestra ascensión al Tozal de Guara. Estamos a 1.560 m y son las 8:48 horas.


Una vez hemos visitado el refugio, emprendemos de nuevo la marcha. A la izquierda del mismo, si nos situamos mirando hacia la puerta, hay un poste de dirección que nos invita a tomar una senda que en clara subida se interna en el bosque. Nos quedan dos horas y media hasta el pico.


Camino del collado y de la cresta del Tozal de Guara
Una vez nos internamos en la senda, la pendiente se vuelve más intensa y dura. Son las 8:56 horas. El bosque aparece de nuevo en todo su esplendor. Algunos tramos por aquí pueden llegar a alcanzar hasta un 35% de desnivel.


Al rato, el camino llanea algo y nos hace pasar entre frondosos árboles y verdes prados, lo que supone un cierto alivio, pero será momentáneo, no nos olvidemos que tenemos que llegar a una cumbre y por lo tanto seguir subiendo.


Son las 9:30 horas cuando llegamos a una zona despejada, de prados, sin apenas arbolado, salvo algún ejemplar aislado de pino negro. Desde aquí tenemos que ascender hasta una loma que nos llevará al collado y cresta del Tozal de Guara.


Atravesados los prados, comenzamos a subir de nuevo por una zona con vegetación más espesa. La senda se empina y el firme es algo más incómodo de pisar.

Salimos de nuevo hacia una zona más despejada. Hemos ganado bastante altura, y mirando al norte, puedo ver el Pirineo Axial nevado, aunque parcialmente cubierto por las nubes.

Con el zoom hago algunas fotos. Me asombra cómo se distinguen claramente desde aquí las distintas «oleadas» del plegamiento pirenaico. En el horizonte lejano, las grandes alturas y seguidamente, más próximas, las sierras interiores y las exteriores, donde yo estoy ahora.




Por aquí el terreno se vuelve más pedregoso aunque el sendero está claramente marcado. La vegetación arbustiva disminuye aunque sigue predominando el pino negro.

Sobre las 10:05 horas pasamos junto a una cruz metálica. Es la llamada cruz de Guara, colocada hace años por el grupo de montaña Salesianos (Javieres) de Huesca, como mensaje de paz y solidaridad, además de servir como marca y señal del camino, divisándose perfectamente en la ascensión, especialmente en época de nieve.



Continuamos la ascensión cuando en un momento determinado aparece al fondo en el horizonte, ante nuestros ojos, el Tozal de Guara, esperándonos. Aún nos queda, pero ya no tanto. El aspecto que presenta desde aquí parece amable, como un gran montículo pelado no muy difícil de superar. Ya veremos.


Sobre las 10:20 horas ya ha desaparecido toda la vegetación arbórea y el Tozal de Guara se ve claramente. Tenemos que llegar a un collado y luego ascender por la cresta hasta la cima.


Llegada al collado del Tozal de Guara
Superado este tramo llegamos al collado desde el que iniciaremos la ascensión final al pico. De momento nos está acompañando el buen tiempo, aunque cada vez las nubes se hacen más abundantes. Y es que han anunciado la posibilidad de precipitaciones y de alguna tormenta aislada incluso con granizo a partir de las 14,30 horas. Ya veremos si aciertan. De momento vamos muy bien de hora, para eso hemos madrugado.

Una vez en el collado nos encontramos con un poste de señales. Tozal de Guara 50 minutos. ¡Casi una hora!. Nadie lo diría viéndolo desde aquí. Pero en la montaña siempre pasa esto, a veces las distancias engañan.


Ascensión final a la cumbre
Comenzamos a subir y entre tanto echo la vista atrás para hacer una foto que os va a interesar bastante, sobre todo para la vuelta. En amarillo es la ruta correcta, la que acabamos de hacer, y en rojo la que no hay que tomar al regreso. No son pocos los que se han confundido y han acabado perdiéndose. Mucha atención para no equivocarse.

Pero no todo es mirar al suelo. También en el cielo hay vida. A mi izquierda en lo alto veo lo que parece ser algún tipo de ave, no sé si será un buitre o algún otro tipo de rapaz. Tendré que acercarla con el zoom de la cámara para cerciorarme y de paso hacerle algunas fotos. Cuál es mi sorpresa cuando veo que es nada más y nada menos que un quebrantahuesos. Lo sé por el color amarillento del vientre y por la forma de las plumas de la cola.

Es un buitre, el Gypaetus Barbatus, como se le conoce por su nombre científico, y es el señor del cielo de los Pirineos. Los adultos tienen el vientre anaranjado, como éste. Son especialistas en el consumo de huesos que hacen caer contra las rocas para romperlos, de ahí el nombre.

Javier y Ángel siguen subiendo, pero a mí no me importa estar un rato más aquí parado disfrutando del espectáculo de ver volar a este magnífico buitre y de poder hacerle unas cuantas fotos. Ya los alcanzaré. Además tengo la suerte de que el ave se coloca casi a mi altura y consigo fotografiarlo no sólo desde abajo, sino que puedo sacar también el plumaje de la parte superior. Todo un lujo.


Continúo el ascenso e intento apretar un poco el paso para no llegar mucho después que mis compañeros a la cima. La senda va zigzagueando y cada vez voy ganando más y más altura.

Durante toda la marcha, hemos visto unas cintas de señales blancas y rojas colgadas de la vegetación y ahora atadas a pequeños postes clavados en el suelo. Son las que indican el trayecto de un trail que se celebrará aquí mañana, el día 2 de junio, es el trail Tozal de Guara.

De nuevo echo la vista hacia atrás y vuelvo a sacar otra foto para observar lo que he ido ascendiendo. El collado se ve ya pequeño allá abajo.

Antes de llegar a la cumbre propiamente dicha, hay que bordear por la izquierda una antecima, Es una especie de hombro o lomo previo, la Punta Este (2.042 m), para llegar después a una especie de pequeño collado, entre ésta y el Tozal, y ascender finalmente al pico.

Son las 10:44 horas y por la izquierda van apareciendo nubes que casi están a mi altura. De momento no parecen muy amenazantes, pero mejor no fiarse, puede que la lluvia se adelante. Abajo, la Hoya de Huesca y el embalse de Vadiello, que desde esta altura, parece una pequeña mancha azul.





Cima del Tozal de Guara (2.007 m)
Pues bien, son las 11:05 horas cuando alcanzamos la cima. Comenzamos la marcha a las 7:25 horas, por tanto nos ha costado 3 horas y media llegar con algunas paradas. Sin paradas y según el reloj «Suunto» de Javier, el tiempo en movimiento en esta subida ha sido de 3:00’58 horas, lo cual está muy bien. Hemos llevado un ritmo muy rápido.

Al llegar a la cumbre nos encontramos con algunos montañeros. Es lógico, al Tozal se puede llegar desde varias rutas. Hay allí levantado un monolito de piedra donde han colocado un buzón montañero y una placa metálica que hace de tapa en la que hay una inscripción. En ella pone la fecha en la que levantaron el monolito, el 03-06-1951, y la fecha en que lo restauraron, el 06.06-1982, curiosamente las dos en junio.

EL que quiera puede escribir en un cuadernillo alguna frase de recuerdo. También se puede ver encima una cruz metálica. Al lado, muy próximo, el típico vértice geodésico, en no muy buen estado, como suele ser habitual en la mayoría de las cimas.

Y llega el momento de descansar, comer algo y desde luego hacerse las fotos de rigor en la cima, así como del entorno y las vistas tan espectaculares que pueden verse desde aquí.




No vamos a dejar pasar la oportunidad de escribir algo en el cuaderno que hay dentro del buzón montañero y que dejará constancia de nuestro paso por aquí, así que vamos a ello.


En la parte posterior del monolito, mirando a la cara norte, una sorpresa. Han colocado un bajorrelieve de piedra y una placa dedicadas a San Úrbez, el patrón de los montañeros y montañeses.




Desde aquí arriba disfrutamos de una vista panorámica de 360º.Esta cima tiene una prominencia de cerca de 1.600 metros de desnivel en la cara sur, y entre 1.100-900 metros en la norte, por lo que la visión es espectacular. La pena es que hoy tenemos nubes pegadas a las cumbres del Pirineo Axial, con lo que la visión es incompleta, pero aún así, es fantástica.
A continuación os pongo los nombres de algunas de las cumbres que se pueden observar desde la cima del Tozal de Guara, tanto del Pirineo Axial como de la Sierras Interiores y Exteriores. Se puede pasar un buen rato tratando de localizarlas porque estar, están ahí.
También se pueden ver picos más modestos pertenecientes a las Sierras Exteriores y que ya hemos subido, como por ejemplo el Pico Peiró y el Gratal,


Los nombres de algunos de los numerosos picos que se pueden ver desde aquí con tiempo despejado son: el Cabezo de Guara (1.870 m) y Tozal de Cubilás (1.938 m), Peña Forca (2.390 m), Bisaurín (2.668 m), Aspe (2.645 m) , Collarada (2.886 m), Retona (2.770 m) y Telera (2.764 m), Sabocos (1.905 m), Garmo Negro (3.051 m), Tendeñera (2.853 m), Taillón (3.144 m), Monte Perdido (3.355 m), Soum de Ramond (3.257 m), Punta de las Olas (3.002 m), Matapaños (1.532 m), Fragineto (1.734 m), Gabardiella (1.695 m), y Corcurezo (1.666 m) entre otros.










El regreso
Hemos estado en la cumbre ¡una hora! y se nos ha hecho corto. Son las 12 horas cuando comenzamos el descenso. Al ser una travesía, lo vamos a hacer por el mismo camino que a la ida.
Una vez estamos de nuevo en el primer collado, la señal nos indica que tenemos 1, 15 horas hasta el Refugio de Fenales. Acordaros que hay que bajar por un desvío que existe hacia la izquierda, no hay que seguir recto, no os equivoquéis.


Por esta zona totalmente desprovista de vegetación arbórea hay sin embargo multitud de florecillas, como esta Genciana, que con sus preciosos colores azulados adornan los lados del sendero. La Genciana es una flor pequeña que se desarrolla en los prados alpinos. Esta es una Genciana nival o Gentiana nivalis.

Vamos descendiendo y ahora ya hemos llegado a la pedriza. Desde aquí puedo contemplar claramente la zona de prados, mas despejada, abajo, en el centro de la foto, de la que partimos esta mañana para iniciar este tramo de la ascensión, .

Desde aquí sigo viendo el Pirineo Axial. Descendemos con la vista del horizonte hacia el norte. En la foto que os pongo debajo puedo fotografiar con el zoom parte del macizo de Monte Perdido, Punta de las Olas, el Pico Añisclo, el «hueco» que forma la cabecera del Cañón de Añisclo y que alojó hace miles de años el antiguo y potente glaciar y los picos de las Tres Marías.


Son las 12:45 horas y ya estamos otra vez en los prados que se veían desde lo alto. Estamos llevando un ritmo de descenso muy rápido, no queremos que nos coja ninguna tormenta. Esperemos que no nos pase luego factura en las rodillas.

Al frente sigo teniendo unas vistas espectaculares del Pirineo Axial que con el zoom de la cámara no puedo desperdiciar. En la foto de debajo, a la izquierda, se aprecia la Brecha de Rolando. También, aunque cubierto parcialmente por las nubes, en la siguiente foto, el macizo de Monte Perdido, con las Tres Sorores o Tres Serols (en idioma aragonés, las tres hermanas), el Cilindro de Marboré, Monte Perdido, y el Pico Añisclo o Soum de Ramond.


Seguimos bajando y el cielo se empieza ya a cubrir peligrosamente. Aún nos queda un buen trecho y no perdemos tiempo, no nos gustaría que nos cayera una granizada.

Son las 13:21 horas cuando llegamos al Refugio de Fenales. Ahora hay que tomar la pista hasta el sendero que nos sirvió de atajo esta mañana.

Hemos dejado el refugio a nuestra izquierda, al otro lado del valle, y vamos marchando por la pista que ahora ya se nos hace un poco más costosa de recorrer que esta mañana, lógico, los kilómetros van pesando.
Miramos hacia lo alto y vemos el Tozal de Guara. Parece mentira que vengamos de allí, se ve lejano y altivo, y además en la cumbre está lloviendo. Vemos las columnas de agua descargando desde las nubes que están sobre el sector de la cima.

Llevamos ya un buen rato caminando por la pista. Un poste a la izquierda marca una salida de la misma hacia un sendero descendente. Es el que sube de Bentué de Nocito. Hay que estar atentos para no despistarse y bajar por él o no llegaríamos al aparcamiento en las cercanías de Used donde tenemos el coche.

Son las 13: 53 horas cuando llegamos a una pronunciada curva de la pista que va en descenso hacia la izquierda. Justo enfrente, continuando recto, está la salida hacia el sendero que nos permitirá atajar un buen tramo. No hay indicación, así que por lo tanto hay que estar muy atentos para no pasárselo.
En la foto que os pongo debajo se ve claramente por donde hay que ir. En el caso de despiste, tampoco sería tan grave, porque por la pista se llega igualmente al aparcamiento, lo único que alargaréis la marcha y el tiempo de finalización de la excursión.

A los pocos metros de internarnos en este atajo, vemos el tablero de esta mañana a nuestra derecha indicando dirección Fenales y a nuestra izquierda un madero que indica la dirección Can de Used y que nos invita a bajar por el sendero. Vamos por ahí.


Ya sólo nos queda atravesar la campiña con sus antiguos muros de piedra y su suelo empedrado, que ahora, en bajada, no resulta tan cómodo. Cruzaremos también la zona un poco más abierta de prados.



Por esta zona, a un lado del sendero, vimos esta mañana una extraña piedra circular con otra encajada en su centro. No le hice foto entonces, pero se la hago ahora. Parece una piedra de molino a la que le han encajado otra que a saber para qué serviría. Vestigios de otras épocas y señales de que esta zona estuvo habitada y explotada por las gentes de estas tierras durante mucho tiempo.


En la lejanía, ya veo la población de Used. Me llama la atención un gran caserón al que con el zoom le hago una foto. Desde luego es la típica construcción montañesa originaria de esta zona. Tuvo que pertenecer tal vez a una familia principal y pudiente dada sus dimensiones.



Y ya por fin, a las 14:16 horas llegamos al aparcamiento. Hemos empezado a bajar a las 12:05 horas. Nos ha costado dos horas y cuarto lo que a ritmo normal nos llevaría tres. Mucho hemos corrido, por el temor a que nos alcanzara el temporal que al final no se ha presentado, pero el cuerpo y las piernas han aguantado bien.


Pues esto es todo. Una caminata muy bonita de hacer y algo larga, pero muy gratificante. A pesar de la modesta altitud del Tozal de Guara en comparación con los cercanos picos pirenaicos, su ascensión no debemos considerarla como una actividad inferior y bien merece la pena.
El desnivel a superar es de aproximadamente 1000 metros y es de recorrido bastante largo por lo que el esfuerzo necesario lo califico en la entrada del blog como de moderado alto e intenso. También hay que estar algo acostumbrado a caminar por la montaña para no desorientarse en algunos tramos. Espero que os haya gustado y que os animéis a hacer el Tozal de Guara algún día. Gracias por seguirme y nos vemos de nuevo en otra entrada de momentum.photo.blog. ¡Salud y suerte!.
Mapa de la ruta y perfil de elevación
Esta vez cuento con un poderoso aliado a la hora de mostraros la ruta realizada. El reloj que lleva mi hermano Javier nos facilita datos muy interesantes así como un mapa detallado del ascenso utilizando una aplicación para el móvil. Nos dice el tiempo total en movimiento, las calorías gastadas, la distancia, la duración del ascenso y descenso….en fin, una maravilla.
Los datos totales son los siguientes: duración: 6:05,34 horas, distancia: 16,98 km, duración de ascenso: 3:00,58 horas, duración de descenso: 2:16,20 horas. Calorías gastadas: 3.555 kcal.




LO MIRARE ESTA NOCHE ,,TU BLOG,LUS SALUDOS. ________________________________
Me gustaMe gusta
ACABO DE VER LA RUTA AL TOZAL DE GUARA ,MUY CHULA ASCENSION Y MUY BIEN DESCRITA,,,, ________________________________
Me gustaMe gusta
Gracias Ángel, para haber participado en la excursión me encanta que te haya gustado, un abrazo
Me gustaMe gusta