Cascada de Orós Bajo en el barranco de Os Lucás. Un sorprendente rincón del Pirineo de Huesca esculpido por el agua durante miles de años.

Hola de nuevo amigos y seguidores de mi blog. Hoy es 17 de julio de 2021 y voy a visitar un lugar que ya tenía pensado conocer desde hace tiempo pero que exige desviarse un poco de la ruta que lleva hacia las zonas altas del Valle de Tena. Pero no por eso es un lugar para dejar de lado. Al contrario. Sorprende por su belleza y rareza. Os cuento.

Para llegar allí desde Sabiñánigo, hay que tomar la A-136 hacia Biescas y coger el desvío hacia las localidades de Oliván y Orós Bajo. Una vez en Orós Bajo llegas facilmente a una explanada junto a un panel explicativo donde se puede dejar el coche.

La excursión de hoy está ubicada en la comarca aragonesa del Alto Gállego

Como quiero hacer otra excursión más larga hoy por la zona del Portalet, vengo aquí temprano. Pienso que así evitaré la gente que vendrá más tarde, cuando el calor apriete, a bañarse en la poza que forma la cascada.

Comenzamos. Me pongo las botas de montaña, pues vengo conduciendo desde Zaragoza con otro calzado y me dispongo a emprender la marcha hacia la cascada. No hay nadie por aquí. Mejor. Lo primero que veo es el panel explicativo. Leo alguna indicación e inicio la marcha. Esta cascada está muy cerca, a 1,4 Km ida y vuelta. Me va a llevar poco tiempo llegar hasta allí. El desnivel es de apenas 65m.

Hay una gran explanada donde dejar el coche
En un lateral del aparcamiento hay una zona para que las personas que se quieran cambiar con la ropa para hacer barranquismo puedan hacerlo sin ser vistos

Se toma una pequeña parte de pista que discurre junto a unas construcciones del pueblo y se sigue hacia la derecha dejando a un lado una pilastra y a la izquierda una marca del GR-16. Luego llegas a una bifurcación. Hay que seguir hacia la derecha también. De todas formas no hay pérdida. Un poste con un cartel te lo indica.

En este punto se va hacia la derecha
Dejamos esta pilastra a nuestra derecha
A la izquierda se ven las marcas del GR-16
Vamos progresando tranquilamente por el camino
Se llega a una bifurcación pero sin problema, hay un cartel que indica la dirección a seguir
Poco a poco las paredes se van haciendo más altas

Seguimos caminando dejando un cartel a la derecha que pide que no se interrumpa el cauce del agua de riego y pasamos por un letrero que dejamos a la izquierda donde se advierte de la posible caída de piedras y desprendimientos varios. Yo no veo caer ninguna piedra, ni pequeña siquiera en todo el recorrido ni en el tiempo que estuve en la cascada. Supongo que habrá que tener precaución los días posteriores a tormentas o lluvias fuertes, que el suelo estará más suelto. De lo contrario, sin problema.

Posteriormente se llega a una presa que se va dejando a la derecha del camino. A la izquierda hay unas escaleras de hormigón que sirven para sortear la presa y seguir la senda. El camino es aceptable, aunque por momentos se vuelve más y más salvaje. Llega un punto en el que hay que caminar al lado del cauce. No necesito mojarme las suelas de las botas salvo en algún pequeño tramo, pero la mayor parte del recorrido se hace por terreno seco.

Se ve que hay una senda alternativa un poco más arriba, supongo que será para cuando el cauce viene con más caudal e impida ir pegado al río. Por momentos el camino se desdibuja. Hay que guiarse por la intuición. Cuanto más pegado al agua se vaya, mejor.

Ya casi no hay camino, hay que ir pegado al cauce

Este barranco está rodeado de unas paredes que están compuestas de flysch que son facies rocosas de origen sedimentario compuestas por alternancia rítmica de capas de rocas duras cohesivas(calizas, pizarras o areniscas) intercaladas con otras más blandas friables (margas o lutitas). Esta disposición favorece la erosión diferencial, pues las capas friables son desgastadas con mayor facilidad que las capas cohesivas. Esto hace que las capas duras se queden en resalte y sin apoyo, que así son erosionadas más fácilmente, pero a la vez la existencia de las rocas duras protege a las blandas.

El flysch

Me llama la atención que en algunas zonas del flysch hay estratos verdaderamente retorcidos. Las fuerzas geológicas, siempre dejando formas sorprendentes.

Flysch retorcido

Al final el camino no es tal. Son rocas y piedras apiladas unas sobre otras. Mejor no venir con deportivas, llevar un calzado medianamente decente o lo pasaréis regular.

Llega un momento en el que el camino son todo piedras

Tras un rato caminando se ve que el barranco hace curva. No se ve nada tras la curva, pero yo subo por unas losas de piedra, ganando altura y…¡oh! la cascada. ¡Qué chulada! y no hay nadie. Habrán pasado unos 20 minutos desde que dejé el coche. Más fácil imposible. Así que bajo un poco y llego hasta una poza donde el agua cae desde la altura. El lugar es muy chulo. Parece de película. En un lugar escondido e ignoto.

La cascada es realmente bonita

La cascada la forman dos saltos de agua consecutivos de 5 m y otros 7 m y el agua que por ellos baja, termina en la poza de agua azulada que os he dicho antes. Se nota la humedad, y pequeñas gotitas de agua me dan en la cara y en las gafas. Como quiero hacer unas fotos que me queden bien, cruzo el cauce por unas piedras a modo de puente improvisado, despliego el trípode y me pongo a ello.

En esto que oigo voces. ¿De dónde vendrán? Aquí no hay nadie. ¡Qué raro!. Sin darle mayor importancia sigo con lo mío hasta que de pronto veo a alguien que con traje de neopreno y casco desciende por la cascada superior.

Un barranquista a la derecha de la foto

Al rato descienden a la poza y nos saludamos. Son dos. Me dicen que ahora aquí se está bien, cuando no hay gente, y me dicen también que venga en invierno, cuando hay nieve y chupones de hielo, que está muy chulo. Tomo nota y nos despedimos.

Una foto en este lugar tan sorprendente no podía faltar
Ya de regreso el sol ilumina el barranco

Tras hacer alguna foto más inicio el regreso pues mi jornada en el Pirineo aún no ha acabado. Este lugar es sorprendente y muy recomendable para visitar. No dejéis de hacerlo si venís al Valle de Tena. Es muy fácil, lleva poco tiempo y es muy bonito.

Una mariposa de montaña tomando el sol de la mañana

Bajo estas líneas os dejo el perfil y la ruta. Espero os haya gustado la entrada. Nos vemos en el blog. Gracias por seguirme y hasta pronto.

Visita dos años después, el 11/08/23 a las 13:45 horas

He querido añadir estas fotos de una visita que hice a la misma cascada dos años después, pero a otra hora, pasado el mediodía. Os las pongo para que sepáis que si hace buen día y en pleno verano, esta cascada y su poza parecen una piscina. Una auténtica locura para los que gustamos de disfrutar de la montaña tranquilamente. Yo simplemente, aluciné. Me esperaba gente, pero no esto.

La cascada está muy bonita, iluminada por la luz del sol, y la poza adquiere unos tonos verdosos preciosos…todo genial, salvo porque el exceso de gente bañándose estropea totalmente la grandiosidad del lugar. Ya sabéis, si no queréis aglomeraciones, no acudáis a esas horas. ¡Hasta pronto!

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