Hola amigos seguidores de mi blog, hoy os voy a llevar por una ruta que visita la zona que se encuentra al sur de Zaragoza, una tierra esteparia y seca en altura y verde y fértil junto a los cauces y la zona de influencia del río Huerva. La realicé en verano, con una temperatura de 38-40 grados centígrados hacia el mediodía, pero tranquilos, fui muy hidratado y con todas las precauciones posibles para evitar un golpe de calor.
Es una excursión mucho antes de la pandemia, el 9 de julio de 2017, y el motivo de que no la haya incluido antes en este blog es, porque sencillamente, no existía el blog. Cuando lo creé me dediqué a escribir las excursiones más recientes que iba haciendo, no todas por supuesto, y muchísimas de las anteriores se quedaron en el tintero, a la espera de que algún día me decidiera a incluirlas. Pues bien, esta es una de ellas.
Esta vez me acompañó mi amigo David y como explicaré, nos hicimos más de 28 km en el día y con bastante calor.En tiempos de confinamientos perimetrales, cuando no se podía salir a casi ninguna parte por la covid, esta excursión es una opción, y también si no se quieren hacer desplazamientos lejos de Zaragoza pero realizar una buena caminata.
Fuente de la Junquera y camino D-33
La excursión comienza en la zaragozana Plaza Toulouse, cruzamos las vías del tranvía y continuamos por Vía Ibérica hasta la Fuente de los Incrédulos donde nos desviamos tomando la orilla del canal Imperial de Aragón hasta llegar a otro desvío que nos conducirá hasta la Fuente de la Junquera. Allí hay un conocido restaurante merendero en el que podemos ver un motocarro, o isocarro como también se dice, marca Piaggio Ape C,que sirve de reclamo publicitario. Justo al lado, un caballo nos observa curioso en lo alto.
Dejando el merendero a la izquierda, seguimos caminando y enseguida te topas con una pista de tierra que es el camino de la Fuente de la Junquera a Cuarte, el D-33. Se va por ahí. También podemos ver un cartel bien grande que habla de la Fuente de la Teja, al lado del Huerva.

Viaducto Z-40
La pista va paralela al río Huerva durante un buen tramo. En un momento determinado se pasa por debajo del puente de la Z-40 o cuarto cinturón de Zaragoza.

Viaducto del AVE
Después el camino sigue y pasas por debajo del puente del AVE, una estructura enorme vista desde abajo. Entró en servicio en octubre de 2003, y los pilares miden 50 metros de altura.
Polígono industrial Valdeconsejo
Después se llega ya a la zona del polígono industrial de Cuarte llamado Valdeconsejo y desde allí enseguida se accede al pueblo de Cuarte donde aprovechamos para refrescarnos un poco. Hemos recorrido hasta aquí unos 6 km aproximadamente desde Zaragoza.
Cruzamos Cuarte y continuamos hasta Santa Fe. Parte del recorrido lo estamos haciendo caminando por zonas urbanas y también entre urbanizaciones de bonitos chalets, lo que nos permite también conocer estas zonas rurales cercanas a Zaragoza que generalmente nunca se visitan si no es porque vas de propio.
Monasterio de Santa Fe: declarado Monumento Nacional en 1979 y Bien de Interés Cultural.
Y tras unos 9 km llegamos a Santa Fe que es un barrio rural de Zaragoza capital. Aquí es donde podemos contemplar un estupendo monasterio que por desgracia está en ruinas, pero es increíble, parece mentira que esto esté así, abandonado. Creo que se debería reacondicionar y hacer visitable porque poca gente creo que conozca que tenemos esto al lado de Zaragoza. Lo malo es que la iglesia está en manos particulares, y de ahí su deterioro.
El monasterio de Santa Fe es una herencia maltratada como otras muchas de nuestro patrimonio monumental. Totalmente abandonado y olvidado y ni siquiera mencionado en los libros. Desde la carretera, el deterioro del monasterio no parece tan evidente, pero a medida que uno se acerca al barrio de Santa Fe, la belleza se torna incuria, y la sensación de permanente y desagradable sorpresa no se pierde hasta abandonar el recinto.
Lo primero que ves es una gran entrada de ladrillo en forma de arco de medio punto, decorada, sobre la que hay un segundo cuerpo con relieve en yeso enmarcado por un óvalo con la imagen de lo que parece un Santo o tal vez la Virgen María, y a cada lado otros dos. Por desgracia todo el conjunto está decapitado. La puerta lleva en una cartela la fecha de 1797 y está flanqueada por pilastras corintias.

Tras atravesar la entrada, se accede a una placeta donde vemos una estructura abierta con un techumbre de tejas y desde donde se puede contemplar el edificio. El entorno está cuidado, y eso sí, y muy limpio. Aquí se nota que ha habido actuaciones municipales. Bajo esta estructura han colocado algunos paneles explicativos sobre la historia del edificio.
Mirando hacia atrás, por donde hemos entrado, nos damos cuenta que toda esta parte está formada por algunas viviendas en uso, inclusive la parte que está sobre el arco.

Hay que recorrer algunos metros más por una calle a la derecha de la placeta para poder contemplar el edificio de cerca. La brillante luz del sol atraviesa unos enormes ventanales redondos, esto no debería ser así, y lo único que nos demuestra es que toda la cubierta superior está arruinada, teniendo el templo como único techo el cielo.

Con cuidado te puedes acercar e investigar un poco por los alrededores. Mirando a través de una puerta, pues el acceso está prohibido, se puede observar como la techumbre está caída en algunas zonas y la vegetación ha invadido el interior. Es una pena que los propietarios, que son particulares, no inviertan recursos en conservarlo. De todas formas, sí que se ha realizado alguna actuación en él, ya que la zona de la cúpula presenta como se puede ver en la foto, una estructura de hormigón a modo de refuerzo para evitar su colapso.
Este monasterio, su iglesia y la puerta principal fueron declarados Monumento Nacional el 20 de abril de 1979, iniciándose unas obras de consolidación de la torre en el año 1981. El siglo XVIII fue un buen siglo para el edificio, se produjo una gran transformación del antiguo recinto medieval aunque el monasterio como tal ya existía en el siglo XIV. El siglo XIX fue, por desgracia, desastroso para todo este conjunto.
En 1.808 se produce la invasión napoleónica, el abad es asesinado, el monasterio es saqueado, incendiado y convertido en un fortín de las tropas invasoras. Los monjes se van. En 1809 se expropian -roban- muchos bienes del monasterio que pasan a poder francés.
En una antigua foto de finales del siglo XIX que pongo bajo estas líneas, se puede apreciar el estado en el que quedó el monasterio tras la invasión napoleónica y demás desgracias posteriores. Prácticamente destrozado.
En 1.814 acabada la guerra, los monjes vuelven e intentan recomponer el monasterio. Pero poco tiempo tienen. En apenas seis años, en 1.820, se expolia por las autoridades y se venden en subasta pública todos los bienes. Con la desamortización de Mendizábal en 1835 se le acaba de dar la puntilla al edificio.
La fábrica actual de la iglesia del monasterio de Santa Fe, así como de su puerta principal y recinto amurallado con torreones cilíndricos, data de hace doscientos años, es lo que se puede ver ahora. El estilo es Barrroco. No se conservan restos de su origen medieval.
La iglesia que vemos fue levantada en 1774 o en 1778 según fuentes cistercienses, por un lego cisterciense, discípulo de Ventura Rodríguez. En el exterior destaca su inmensa y robusta fábrica, de escala monumental. Construida en mampostería de yeso con encintados de ladrillo, y con ladrillo atizonado, es de planta basilical de tres naves, más alta la central con sólidos contrafuertes, y crucero alineado, cubierto con gran cúpula sobre tambor octogonal y remate en linterna.
Continuando con su desdichada reciente historia decir que entre 1838 y 1.849 se venden todos los bienes en subasta pública, y se procede a demoler la mayoría de las construcciones y las que quedaron indemnes sirvieron de viviendas, cuartel de la guardia civil y otras veces incluso de meros almacenes. Desde 1835 en monasterio está en manos privadas. En 1979 es cuando se declara Monumento Histórico Nacional y se ejecutan algunas actuaciones urgentes para que no se termine arruinando todo el edificio, asegurándose la cúpula central y tu tambor mediante una estructura de hormigón armado como he comentado antes.
Este monasterio es uno de los tres grandes monasterios de la periferia de Zaragoza, junto con la Cartuja del Aula Dei y la de la Concepción. Su supervivencia dependerá de su puesta en valor y rehabilitación, pero hará falta una gran inversión algo que dados los tiempos que se viven seguro se hará esperar.
La muralla de circunvalación del monasterio
Una vez que hemos visto el monasterio seguimos avanzando y descubrimos un extenso muro con una especie de torreones que se repiten al lo largo de toda su extensión y que protegía sin duda de extraños el terreno antaño gestionado por los monjes. También se aprecia una zona en la que sobresalen dos torreones que parece ser una entrada lateral. Toda la zona adyacente está urbanizada y muy cuidada.



Junto a él encontramos un cartel en el que se nos indica que entramos en el término municipal de Cadrete, nuestro próximo destino, pero cerca de este lugar una agradable sorpresa nos aguarda.

Un lugar lleno de viejos coches clásicos y más
Justo al lado del muro, frente a la entrada lateral, en una explanada vallada, descubrimos un montón de coches clásicos descansando al sol. ¡Vaya sorpresa!.No sé de quién será esto, pero tiene una buena colección. Lo malo es que están a la intemperie. Una parte de la valla perimetral está caída lo que me permite ver mejor todo lo que hay ahí.


Mercedes Benz series 180-190-220S «Pontón»
Lo primero que llama mi atención es un Mercedes Benz de color rojo y techo color crema. Investigando he averiguado que se trata de un modelo de los años 50, el conocido como» Pontón «, por el estilo y fabricación de la carrocería y que se convertiría en uno de los vehículos que popularizaron Alemania en la década de los 50. Finalizada la II Guerra Mundial , Daimler – Benz , desarrolla este modelo 180-190 Pontón ( serie W120-121) sustituto del modelo 170 serie W 136. Este que veo también podría ser un modelo de 1955, el 220S.



SEAT-FIAT 600 Multipla
Entre la vegetación veo también lo que parece un Seat 600 estirado, la delantera es chata,con dos puertas, es un Fiat 600 Multipla del año 1955. En su día llamaba la atención por muchas cosas. Era un vehículo con cuatro puertas: dos traseras y dos delanteras que se abrían al contrario.


A esto hay que añadir que se podía transformar en una pequeña autocaravana con una cama doble trasera. Y, además, lanzó una versión taxi que, rápidamente, invadió las ciudades italianas convirtiéndose en uno de los iconos del boom económico de posguerra del país. Fue el precursor de los monovolumen. Con tres filas de asientos podía albergar cómodamente a seis personas.

Siata 50S
Junto al Multiplan, a su derecha, hay una furgoneta Siata. La empresa española Siata fue famosa durante los años 60 por sus modelos basados en los coches SEAT 600, como fue la furgoneta Siata 50 S. En 1.967 fabricó la Siata Minivan 2850 inspirándose en el SEAT -con licencia FIAT- 600 Multipla.

Ford Country Sedan
Otro vehículo que está deshaciéndose poco a poco, está estacionado junto al Mercedes. Es un Ford Country Sedan, del año 1954, el concepto es el de caravana completa, muy típico de los USA en esa época, o lo que aquí se llamó más tarde «ranchera» o actualmente los modelos avant. Me llama la atención que alguien parece haberse divertido pegando tiros a este coche, pues una ventanilla presenta varios impactos de bala.



Otro vehículo al que le faltan las aletas delanteras y el capó puede verse delante del Mercedes y el Ford. No tengo forma de saber qué tipo de coche es. No distingo ningún nombre ni pista que me pueda servir para identificarlo. Es americano sin duda, y seguro que de los años 50, pues la colección parece ser casi toda de esa época.
Desconocido americano años 50

FIAT Topolino ó Simca 5
Y entre la maleza de hierbajos secos lo que es prácticamente sólo un esqueleto de color turquesa. Por la forma parece un Fiat Topolino o un Simca 5. Está tan incompleto que es difícil de adivinar qué es.


Isocarro Piaggio Ape C
También se ve una motocarro Piaggio Ape (abeja en italiano) de 1956-1967, el modelo Ape C con motor de 150cc con cabina y con el faro en el frontal y apertura de puertas hacia delante o hacia atrás. Antes en la Fuente de la Junquera vimos otro, pero este estaba completo y bien restaurado. Al de la foto le faltan un montón de cosas, incluida la parte de la rueda delantera.

Kübelwagen Type 82 ó 181
Bajo un montón de palés se ve lo que parece un vehículo todoterreno alemán de la II G.M. el Volkswagen Kübelwagen Type 82. Lo diseñó Ferdinand Porsche y fue un vehículo militar fabricado expresamente para el ejército alemán durante la Segunda Guerra Mundial basado en el Volkswagen escarabajo.

Mucho después del fin de la guerra, VW resucitó el diseño básico del Kübelwagen. En 1969, lanzó el Tipo 181, desarrollado para las Fuerzas Armadas Federales de Alemania y más tarde también producido para el mercado civil, siendo conocido como «Thing» en los EE. UU., «Trekker» en el Reino Unido, y «Safari» en México. Aunque es similar en apariencia y diseño, casi ninguno de sus componentes es intercambiable con el Typ 82. Imagino que el que se ve ahí será la versión de 1969, no creo que sea el de 1940-1945.
Pick-ups americanos de los años 70 militar jacket: Chevrolet K5 Blazer (GMC)
Otros vehículos que también están diseminados por el lugar son unos cuantos pick-ups americanos pintados de camuflaje, o con chaqueta militar, como se suele decir, imagino que pertenecerían a la base americana de Zaragoza y ahora están aquí, tal vez adquiridos por el dueño del resto de vehículos.
Uno de ellos es un Chevrolet K5 Blazer, modelo de los años 70, fabricado por General Motors, lo sé porque se aprecia claramente en la delantera el logo de los Chevy. El que tiene detrás parece el mismo modelo, observando la trasera y el lateral. Este último no tiene la parrilla delantera ni los faros, también le falta una aleta y una puerta.



A un lado hay otro Chevrolet K5 Blazer, y ya van tres, pero a este le han desmantelado más piezas de la parte frontal. Puedo sacarlo por detrás también pero no distingo ningún logo.


Y finalmente el cuarto. Pero está tan deteriorado entre los despojos que casi no se le puede identificar. Imagino que será otro Chevrolet.

Tractor Massey Harris Pony
Este tractor se fabricó entre los años 1947-1957. Tenía una potencia de 40 CV y era de transmisión manual. Está hecho polvo. Parece que se haya caído de una montaña abajo. Y quizás sea así, dado su estado. Tal vez alguien lo quiera restaurar, pero le auguro mucho trabajo.
Pues aquí acaba la visita a este lugar tan interesante. De todas formas, todos los vehículos están arruinados. Quizás alguno sea recuperable, o tal vez sirvan como piezas de recambio para coleccionistas, pero es una gozada poderlos ver aquí aunque sea en este estado y una estupenda sorpresa.
Hacia Cadrete por las urbanizaciones
Tras contemplar un buen rato los coches clásicos proseguimos camino hacia Cadrete. Pasamos entre bonitas urbanizaciones de chalets, con espacios muy cuidados, piscinas y jardines. Un buen retiro para huir de la gran ciudad o quizás para vivir de forma permanente.
Pista agrícola hasta Cadrete
Cuando salimos de la zona de las urbanizaciones enlazamos con un camino rural para llegar hasta allí. En el horizonte vemos el enorme aerogenerador al que también queremos subir. Es un molino eólico aislado, pero es muy grande. Antes visitaremos Cadrete y su castillo.
Llegada a Cadrete y subida al castillo
Tras unos 12,5 km de recorrido, llegamos a Cadrete. Entramos en la localidad y nos disponemos a cruzar el río Huerva por el puente. La temperatura es de unos «agradables» 40 grados centígrados. Menos mal que vamos bien hidratados.
Una vez ya cruzado el río tenemos que continuar por el camino Ahi de Cara, curioso nombre, la verdad. El castillo, o lo que queda de él, se ve arriba en lo alto. Hasta allí tenemos que llegar.
Justo antes de tomar la senda que nos llevará hasta el castillo, podemos ver la iglesia de Cadrete. Al fondo de la imagen se aprecia el aerogenerador, hasta allí también tenemos intención de subir.
El panorama es reseco total. Un barranco natural hace de murallón para el castillo que está arriba a la izquierda, bien protegido de hipotéticos ataques enemigos.

Subimos por el camino hacia el castillo en medio del paisaje desolador. Abajo va quedando el pueblo de Cadrete.
Ahora, en la lejanía, el monasterio de Santa Fe se ve perfectamente, y se aprecia la falta de cubierta superior.

Poco a poco el castillo está más cerca, y justo enfrente el aerogenerador aparece sobre otra colina. Un remolque está estrellado en el fondo del barranco, alguien no tuvo suerte ese día.
A medida que subimos la senda se estrecha más y se acerca peligrosamente al barranco. Unos cuantos carteles de advertencia nos ponen sobre aviso de que hay que andarse con cuidado, no nos fuera a ocurrir lo que al del remolque estrellado.
Una fortaleza musulmana para sitiar Zaragoza
Y por fin llegamos al castillo tras 17 km de caminata. El castillo se encuentra a unos 380 m sobre el nivel del mar y a unos 80 m sobre la llanura del valle del Huerva. La erosión de dos barranqueras por los lados E y O, que confluyen al llegar al nivel del río, convierten el cabezo en un apéndice de la sierra, rodeado por sus ¾ partes de acantilados de 70 m de altura, aunque relativamente accesible por el lado S.
Su eje mayor de unos 200 m es perpendicular al de la sierra que por la espalda le supera y camufla. Los musulmanes de al-Andalus solían aprovechar el cobijo de las sierras que delimitaban las márgenes de los valles para construir sus fortalezas. Buscaban cabezos con defensas naturales como barrancos o acantilados y casi nunca elegían los picos más altos. Preferían ubicar los castillos a media altura para que los montes que los rodeaban los camuflaran y no desvelaran su presencia.
El castillo es una fortaleza musulmana construida a finales del siglo X y utilizada por Aderramán III como cuartel general en su asedio a Saraqusta, la actual Zaragoza. La formación geológica del cabezo donde se ubica el castillo es como la de toda la sierra y montes del bajo Huerva. Nos encontramos formaciones de yeso muy erosionadas que no ofrecen grandes picos y sí suaves lomas compuestas por plataformas de yeso superpuestas.
Una vez llegamos al castillo subimos hasta arriba, justo a los pies de la torre almenada. Allí hay un centro de interpretación protegido por una puerta de madera y que ahora está cerrado y han acondicionado el lugar con unas barandillas metálicas para evitar caídas al precipicio.
Casi a la misma altura que el castillo, al menos aparentemente, pues luego veremos que no es así, está el aerogenerador que aparece a nuestra izquierda. Ahora descansamos un rato a la sombra, pues el calor es insoportable y sudamos por todos los poros. Yo estoy ya un poco agobiado, como puede verse en la foto de debajo por mi cara, me quito la gorra, dejo que me de el aire en la cabeza y me vuelvo a hidratar bien. Soy resistente, pero cuarenta grados en la estepa zaragozana no es un plato apto para todos los gustos.

Tras un breve descanso y alguna barrita energética, nos disponemos a seguir la ruta hacia el aerogenerador. Hay que seguir subiendo y rodear el acantilado que tenemos a un lado hasta la parte superior más plana de la colina. Poco a poco el castillo va quedando más abajo.
Desde aquí arriba se puede contemplar una parte de la vega del río Huerva y si estuviera más despejado, se verían los montes de Juslibol y la propia Zaragoza y hasta los Pirineos, pero el día está brumoso. Tengo en el objetivo de la cámara el castillo y el aerogenerador en el mismo plano. Como podéis ver, estamos haciendo una U por la parte alta para salvar el barranco.
El aerogenerador del Cerro de la Atalaya
Ahora ya vemos más cerca el aerogenerador, y una perspectiva diferente del castillo. El paisaje es duro, ni un solo árbol donde cobijarse del calor. Semidesértico, estepario, un horno.
A los 18,5 km de recorrido llegamos ya al enorme molino eólico. Las aspas son gigantescas, es una obra de ingeniería impresionante. En su base somos diminutos. Aquí hay algunos árboles, pinos en su mayoría, pero no sirven para dar sombra en condiciones, pues su porte es insuficiente. Este aerogenerador está situado en el llamado Cerro de la Atalaya. Se inauguró en junio de 2008. Tiene una potencia de 1300Kw, el máximo legalmente permitido. Este aerogenerador es enorme, dos veces y media el tamaño del castillo de Cadrete.

Desde aquí mirando hacia el castillo, parece que está mucho más lejos que lo que nos parecía el aerogenerador desde el allí. Será por el enorme tamaño que tiene.

La vuelta por la estepa alta y descenso
Tras descansar un poco, iniciamos el camino de vuelta. Ahora vamos a descender desde el aerogenerador hasta el valle, haciendo un camino distinto al de la ida. Estamos recorriendo la parte alta del monte, pero a la vez descendiendo progresivamente.
Pronto volvemos a ver resecos cortados y barrancos imposibles en medio de la desolación de la estepa. Llevamos 22,5 km por ahora. Unos gritos nos sobresaltan. No sabemos que es. Parecen salir del fondo de un barranco que tenemos a la derecha, a lo lejos. Al final descubrimos con el zoom de la cámara que son dos chicas llamando a sus perros.
Urbanizaciones nuevas hasta Santa Fe: circular y regreso a casa
Cuando dejamos esta zona, volvemos a encontrarnos con urbanizaciones y con un entorno más amable. Incluso con alguna fuente. Una bonita plaza en la que hay una fuente ornamental con las figuras de unos caballos, nos da algún momento de sombra y de respiro.
Cuando salimos de la zona urbanizada llegamos a Santa Fe, a la altura del monasterio. Hemos hecho una pequeña circular en este tramo del recorrido. Lo demás ya es el mismo camino que a la ida. Ya va cayendo la tarde, las sombras se alargan y pasamos por debajo del viaducto del AVE y llegamos a la Fuente de la Junquera. Tras casi 29 km de recorrido, estamos en Zaragoza, en el Canal Imperial de Aragón a la altura de Vía Ibérica y la Fuente de los Incrédulos.
Ha sido un recorrido cercano a la ciudad pero lleno de sorpresas. A veces no hace falta irse muy lejos para hacer kilómetros, descubrir lugares nuevos y hacer deporte. Tal vez el único consejo sería que este recorrido si no os va mucho el calor intenso lo hagáis en otra época distinta al verano. Por mi parte estoy acostumbrado a los recorridos esteparios con altas temperaturas, pero siempre con las precauciones debidas.
La ruta y el perfil de elevación
Os dejo la ruta y el perfil de elevación bajo estas líneas. Espero que os haya gustado la caminata. Gracias por seguirme. Nos vemos en la próxima entrada de momentum.photo.blog.





























































































