Vestigios de la Guerra Civil. Vértice Parapetos. 1.937

Hola a todos otra vez. Hoy es 30 de marzo, sábado, el día va cayendo y ya vengo de ver la Cartuja del Aula Dei y la casa natal de Goya. Pero ahora que  ya voy de vuelta a Zaragoza, no lo voy a hacer sin antes parar, como antes os decía, a ver qué es ese lugar que anuncia una señal en un lateral de la carretera que dice “vestigios de la guerra civil” y que he visto unas horas antes al pasar con el coche hacia Fuendetodos.

Así que después de rehacer el camino, pero en dirección contraria, llego a la zona donde había visto esa señal. Voy despacio con el coche, no me la vaya a pasar. La carretera discurre entre algunos encinares y monte bajo. Ya he pasado la primera zona de los aerogeneradores, en la planicie, pero me queda por pasar la que se ve más abajo, desde lo alto, así que estoy por decirlo de alguna forma, entre ambas.

De pronto, tal y como recordaba, en un lateral de la carretera, y a mano derecha dirección Jaulín, aparece la típica señal de color morado rosáceo indicando el acceso a los restos. Giro y entro en un camino de tierra. A los pocos metros llego a un espacio donde se puede aparcar el coche. Hay otro vehículo. No soy el único que ha pensado en parar aquí. Por un lado me alegro, pues si lo necesito, puedo pedir a alguien que me haga una foto de recuerdo, pues no hay ningún lugar donde apoyar mi pequeño trípode, por otro, no, pues me gusta ver las cosas tranquilo.

Me aseguro de cerrar bien el vehículo, y comienzo a caminar. Casi sin darme cuenta  me topo con un panel explicativo que está cercano a los restos. Pero me llevo una gran desilusión ¡no se ve nada!. Lo han dejado deteriorarse hasta el punto de convertirse en totalmente ilegible. Alguien debería hacer algo al respecto, la impresión de abandono y desidia, es total. Mientras estoy ensimismado en estos pensamientos, aparecen y vienen hacia mí, en animada charla, unas cuantas personas que salen de entre los restos. Son los dueños del otro coche, y ya se van.

Para tener un panel explicativo así, mejor no tener nada.
Pone: «Zapadores los Barbis, segundo año triunfal«

De un vistazo rápido, veo una especie de búnker, o nido de ametralladoras, cubierto. Y algunas trincheras rodeando el conjunto. También hay una plataforma de hierro, a modo de pasarela, que han puesto para superar una de las trincheras y que facilita el acceso a la construcción defensiva. Vienen cruzándola. Es una familia, nos saludamos y a una chica joven que me pasa cerca, y antes de que se vaya, le pido por favor si me puede hacer una foto en el lugar, a lo que se presta muy amablemente. Mientras, un hombre del grupo se está dedicando a  arrancar manojos de romero y tomillo de los alrededores y a comentar lo bonitas que están “esas florecillas amarillas” que aparecen por doquier. Al final montan en su coche y se van.

Aspilleras para los fusileros
La zona de descanso
Pasillos interiores
Esta zona había perdido el techo.

Por fin solo, pienso. Entonces me quedo quieto un momento, sin moverme, en silencio, y me empapo de las sensaciones que me inspira el lugar. Me encanta hacer eso. No hay sonidos, sólo el del viento. Miro al frente, es una posición elevada, se domina parte del monte que está por debajo, el aire es limpio, y se puede  ver el horizonte allá a lo lejos. Entiendo que la localización fuera interesante desde el punto de vista militar, pues seguro que vigilaba la carretera próxima y toda la zona que alcanza la vista.

Pone: «El que tenga orden de conservar su puesto, a todo trance lo hará. Saludo arriba España«
Muy pequeño y estrecho, no era precisamente un hotel
El hueco justo para el fusil Mauser español 1893 M. Se trataba de disparar y estar expuesto lo menos posible.

Pues como venía diciendo, lo que aparece ante mis ojos es una especie de búnker o nido de ametralladoras fortificado, rodeado por unas cuantas trincheras para la defensa perimetral. No es de grandes dimensiones, pero parece suficiente para su cometido. Tiene troneras para disparar. Hay algunos letreros grabados en el cemento. Alguna de sus partes ha sido borrada. Como veo que es accesible, entro a verlo. Tengo que agacharme bastante para acceder, pues el hueco es muy justo.

Una vez dentro, la sensación es de muy poco espacio, bastante agobiante. En un lateral una pequeña dependencia por llamarlo de alguna forma, donde se adivina una especie de zona en la que supongo dormirían por turnos los soldados que estuvieran a cargo de la posición. Parte de la estructura tiene techo, otra parte no, seguramente se ha caído por el paso del tiempo.

Desde la posición se abarca con la vista gran extensión de terreno
Ahora los aerogeneradores se dibujan contra el horizonte. Muy diferente a 1.937

Pues bien, el lugar es la posición Vértice Parapetos. Es una posición del ejército sublevado, conformada por un conjunto de cuatro búnkeres del tipo conocido como puesto de escuadra.
Estos puestos son de forma rectangular y tienen aspilleras para unos veinte fusileros y un nido de ametralladora en la esquina orientada al enemigo; en el centro tienen un almacén y zona de descanso, es el espacio que vi y que pensé sería para dormir.También hay un puesto artillero fortificado y dotado de líneas de trinchera para su defensa perimetral. Según figura inscrito en ellos, fueron construidos en 1937 por la compañía de zapadores de Zaragoza «Los Barbis».

Trincheras

El fortín recuperado se encuentra en las cercanías de la carretera, mientras que los otros vestigios se encuentran ubicados en la cota más alta. El que yo veo está a la altura del Km. 15,8 a la izquierda de la carretera yendo hacia Fuendetodos. Se construye frente al Vértice de Sierra Gorda, posición del ejército republicano,en la batalla del Ebro. Su finalidad era detener el avance del ejército republicano en dirección a Zaragoza por el sur. Se llama así por estar junto a un vértice geodésico del Instituto Geográfico Nacional.

Las trincheras están dispuestas de forma perimetral

Parece ser que Fuendetodos permaneció durante los primeros meses de la contienda en manos del ejército sublevado, pero fue ocupado en septiembre de 1936 por la columna Carod-Ferrer. Desde entonces permaneció leal al bando republicano, resistiendo los embates de los sublevados hasta la retirada de marzo de 1938. En otra entrada del blog, la de la casa natal de Goya, explico que la iglesia fue destruida en parte en 1.937. Es por ello que los republicanos emplearon Sierra Gorda como un puesto de control ante las posibles incursiones del bando sublevado. Éste, desde lugares como Vértice Parapetos, controlaba la carretera de Fuendetodos, tratando de hacer avanzar la línea del frente dirección Belchite, que hasta el final de la guerra permaneció establecido en Villanueva de Huerva.

En fin, un vestigio de una guerra que no me tocó vivir y que enfrentó a españoles contra españoles. Un período de nuestra historia que afortunadamente pertenece al pasado. Espero os haya resultado la entrada interesante. Si queréis le podéis dar un me gusta en la estrella que sale debajo de la opción de compartir abajo del todo. Gracias y ¡Hasta pronto!

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